“Me parece importante, trascendente, que de este Congreso salga un rotundo no a la guerra de todos los grupos parlamentarios”, advirtió ayer
Pedro Sánchez. Porque así, señaló, el Gobierno estará secundado en su posición por el poder legislativo. Y casi seis horas después, el presidente abandonó el hemiciclo satisfecho del largo debate parlamentario. A juicio de la Moncloa, Sánchez logró su objetivo al ver ratificado, si no por unanimidad sí por la mayoría absoluta que avaló su investidura en el 2023, su oposición a la guerra “injusta e ilegal” de Irán.Tras 25 días de un conflicto ya extendido a todo Oriente Medio, el presidente llegó al Congreso con la certidumbre de que su oposición a la escalada bélica entre EE.UU.,
Israel e Irán no solo cuenta con el apoyo mayoritario de la sociedad española, sino cada vez con más respaldo de líderes europeos e internacionales. Y puso cifras a este aval: si solo el 6% de los españoles apoyó la guerra de Irak en el 2003 –“
José María Aznar lo sabía, y le dio igual, nos arrastró a esa locura porque quería sentirse importante”, denunció–, más del 65% de la sociedad está ahora “a favor de la posición del Gobierno”. Además, resaltó que 24 de los 27 estados miembros de la UE “han acabado sumándose a la posición de España”.“España no va a ser cómplice de agresiones ilegales; no mientras yo sea presidente”, afirma el líder socialistaLogrado el objetivo de conseguir el apoyo de una amplia mayoría parlamentaria contra la guerra, Sánchez se centró en denunciar las posiciones a su juicio ambiguas del PP y declaradamente favorables a
Donald Trump y Beniamin Netanyahu de la ultraderecha de
Vox.El presidente izó en sede parlamentaria su bandera del “No a la guerra”, y quiso dejar en evidencia a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal: “Callar ante una guerra injusta e ilegal no es prudencia ni lealtad, es un acto de cobardía y de complicidad”.“Esto es un desastre absoluto”, alertó Sánchez ante una escalada bélica que no amaina, con “un potencial de impacto mucho más profundo” que en la guerra de Irak. Y acusó al PP y a
Vox de contribuir “con su apoyo o su silencio” a alimentarlo.El presidente empezó por rememorar las manifestaciones masivas contra la guerra de Irak hace 23 años. “Hay fechas que no se olvidan”, advirtió, en referencia a las protestas del 15 de febrero del 2003. “Aquel sábado, más de tres millones de ciudadanos salieron a manifestarse por toda España. Con un mensaje sencillo y rotundo: no a la guerra. Yo fui uno de ellos. Viví a pie de calle el orgullo y el coraje de un pueblo que se negó a renunciar a sus principios solo para contentar a un presidente estadounidense”, resaltó.Lee tambiénEl líder socialista señaló que, con el tiempo, algunos de los promotores de la “guerra ilegal” en Irak cambiaron de posición, y que George W. Bush y Tony Blair “pidieron perdón”. En cambio, recriminó que Aznar asegurara que “no se arrepiente de nada y nunca lo hará”. “Esa es su catadura moral”, criticó.“Olvidar es el primer paso para cometer el mismo error”, advirtió a las derechas. “Hoy la historia se repite, no como farsa sino como tragedia. Porque a Aznar le han reemplazado Feijóo y Abascal. Y a Bush, Trump”, señaló, ahora en Irán.Sánchez defendió que “desde el primer día, la posición del Gobierno ha sido clara y, a diferencia de la de otros, no va a cambiar”. “Decimos no a la ruptura unilateral del derecho internacional, no a repetir los errores del pasado, no a vestir de democracia lo que en realidad es codicia y cálculo político. En definitiva, no a la guerra. El mismo no a la guerra de hace 23 años”, subrayó.“Vamos a exigir que esta guerra pare, porque no es justo que unos incendien el mundo y los demás tengamos que tragarnos sus cenizas”, defendió. “Ser aliados no significa obediencia ni seguidismo ciego, sino lealtad a unos principios, tener el coraje de plantarse cuando el camino es el equivocado”. “España no va a ser cómplice: ni de agresiones ilegales ni de mentiras disfrazadas de libertad. No esta vez, no mientras yo sea presidente del Gobierno”, zanjó.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997