Ramona Monterrey, de 62 a�os, come una ensalada en
Mercadona. Est� acompa�ada de dos amigas:
Liset, de 52, y
Paola, de 27. Las tres trabajan por horas al cuidado de otras personas o como servicio dom�stico. Son de
Nicaragua. Ramona lleg� a Espa�a hace 20 a�os. Las tres cumplen el ritual de todos los d�as. Ir al supermercado que tiene la cadena de
Juan Roig en el n�mero 5 de Bravo Murillo, esquina con Quevedo, una de las zonas m�s cotizadas de
Madrid, a comer all� los platos preparados. Ramona se ha quedado sin trabajo. Acaba de fallecer la mujer que cuidaba. Sus dos amigas la acompa�an al funeral. �Estamos aqu� por econom�a�, cuenta Ramona.Vive en Torrej�n de Ardoz, una ciudad a una hora del
Mercadona, donde alquila una habitaci�n que comparte. �Pago 500 euros. Las responsables de la casa abarcan la cocina y no podemos cocinar, as� que vengo todos los d�as al centro y como aqu�. Lo hago para buscar trabajo y salir de mi habitaci�n. Si se me hace muy tarde, me tomo un bollo de queso, con una botella de agua y un caf�. Cada d�a como una cosa diferente. Es que los restaurantes son muy caros�.Cada una ha gastado menos de seis euros en el almuerzo. El mercaurante de
Mercadona, a las tres de la tarde, est� lleno. Los comensales comparten mesa en este espacio a medio camino entre el bar y el comedor social que amenaza con sustituir a los restaurantes de men� del d�a.Para saber m�sEs una tendencia global: en su ejercicio fiscal de 2024,
Ikea redujo la venta de muebles un 4% pero vendi� un 25% m�s de alb�ndigas. Cada vez m�s personas eligen comer en un supermercado en Espa�a. De hecho, el mercado de platos preparados ha facturado 3.750 millones de euros en 2025, un 11% m�s que el a�o pasado, seg�n el informe El Mercado del Gran Consumo en Espa�a, elaborado por NIQ, el sector de la comida preparada.
Asedas, la asociaci�n espa�ola de distribuidores, autoservicios y supermercados, calcula �m�s de 2.000 puntos de venta� en todo el pa�s dedicados a los platos listos para consumir. �Comienzan a surgir otra f�rmulas innovadoras, como cocederos de pescado, que facilitan la preparaci�n de la comida al tiempo que, en el caso del pescado, se fomenta el consumo�, a�aden fuentes de la asociaci�n.Un cliente sale de
Dia con un perrito caliente y un caf�J.B.En el comedor del
Mercadona de Bravo Murillo los hal�genos neutralizan la luz natural. Los microondas permiten rematar la comida despu�s de haber pasado por caja. Varios desconocidos comparten mesa. Hay una reuni�n de oficinistas. Una jubilada revisa documentaci�n. Otra mujer hace scroll en el m�vil mientras apura una hamburguesa. Es el restaurante m�s barato del barrio.
Paola lo resume as�: �Aunque trabajes, cocinar es caro. Con 100 euros sales solo con dos bolsas del supermercado. Sin caprichos. Alquilar una habitaci�n tambi�n es muy caro. Aqu� como barato y me pongo al d�a con mis amigas�.Una porci�n de tortilla y una raci�n de pollo frito cuestan 5,60 euros. Son alimentos funcionales. Al otro lado de la mesa se sienta David, director t�cnico de un gimnasio cercano. Tiene 35 a�os. �Me has pillado de casualidad�, explica. �Normalmente suelo ayunar a la hora de la comida. Ven�a a hacerme un bocadillo de jam�n y al final he ca�do en la tentaci�n de coger una hamburguesa. Cuando hago un viaje con mi novia en la camper solemos comer en
Mercadona. Tambi�n elijo
Mercadona si viajo por trabajo para hacer formaciones. Aunque me pagan la comida, esto es m�s pr�ctico y r�pido. Comes por seis euros y no gasto 45 minutos. No como de men� desde verano�.Tambi�n tiene claro qu� est� comiendo. �No lo recomendar�a a mis clientes�, se�ala en la etiqueta los aditivos. Pero la calidad no frena esta revoluci�n. En 2025, cada espa�ol consumi� de media 18 kilos de platos preparados.Para Jordi Caballero, director de Investigaci�n y Desarrollo de CEREAL (Center por Research Europastry Advanced Lab), esto es solo el principio. �Estamos en la fase 1. El �xito de este modelo ha sido una sorpresa para los retailers. La fase 2 va a incorporar variedad, calidad e incluso la posibilidad de dise�ar tu propio men��, advierte. �Del mercaurante pasaremos a una minif�brica en cada tienda. Producir�n comida en el punto de venta. Habr� cocinas m�s grandes, con una producci�n semiindustrial, donde regenerar�n, acabar�n y ensamblar�n los productos. Ya es habitual en Estados Unidos. Puedes hacerte un men� proteico, vegano o como quieras. Cuando viajo all� lo utilizo mucho. Los espacios son muy grandes. No tienes la sensaci�n de estar en un s�per�.
Paola,
Liset y Ramona despu�s de comer juntas en MercadonaJ.B.Al otro lado de
Madrid, en la calle del Conde de Pe�alver, Ignacio, un jubilado de 76 a�os, coge n�mero en la barra de Carrefour, que ofrece un men� del d�a de dos platos m�s bebida por 6,99 euros y ofrece mesas individuales. La dependienta ya sabe lo que quiere. �Siempre pide Aquarius�, dice. Ignacio vive lejos. �Vengo hasta aqu� por distintas razones. A veces me siento a comer. Otras veces me llevo la comida a casa�. Ignacio bromea con la estatura de la trabajadora. Tienen confianza. �Estuve leyendo en Facebook que van a ampliar los restaurantes de los supermercados. Mira, yo estoy soltero.... Vamos, separado. No cocino porque mi madre no me ense�� y despu�s cocinaba mi mujer. As� que vengo un d�a s� y otro no�.Antes de hacer cola baja una planta para coger el desayuno. Anda por el local de Carrefour como si hubiera entrado a su despensa, con una familiaridad poco com�n. Es como una extensi�n de su casa de 50 metros cuadrados d�nde encuentra lo que busca: sus galletas favoritas, de marca blanca, el chocolate con un 52% de cacao. �Es m�s barato�, explica. Hoy [por el lunes] Ignacio elige una ensalada de arroz y merluza en salsa verde y ha decidido comer en casa. �La merluza me la reservo para cenar. Siempre ceno el segundo plato. Aqu� hay gente de todo tipo, como en el Congreso, pero mejor�, resuelve Ignacio con iron�a.En una de las mesas, una pareja con un beb� est� terminando de comer. Isabel, una abogada de 29 a�os, espera su turno. �Ir a restaurantes es m�s caro. Vengo aqu� y me lo llevo a la oficina�. Pilar, de 80 a�os, ha comido sola. �Llevo tres a�os en
Madrid. Es buena ciudad, puedes llegar a cualquier hora a casa, salir a la calle con el m�vil en la mano, pero debes tener plata�. De origen gallego, ha trabajado toda la vida en R�o de Janeiro, en el sector del comercio. �He ido antes al gimnasio y siempre pido lo mismo: pollo y un poco de patatas y ensalada. Las ensaladas se acaban siempre rapid�simo. Carrefour es el sitio m�s barato donde puedes comer�.David, t�cnico de gimnasio, en su descanso para comerJ.B.
Mercadona es el supermercado l�der de esta nueva tendencia con el 19,7% del mercado. Es tan l�der que ya ha adelantado en consumo a los bares, cafeter�as y terrazas (11,2%) y, por supuesto, a los restaurantes (8,6%). Le siguen Carrefour (6%) y Lidl (5,1%). �La hosteler�a ha perdido el foco. Creen que
Mercadona tiene m�s libertad burocr�tica. Se sienten agraviados, pero es que el sector est� de espaldas a la realidad y juegan en una liga donde es imposible ganar a
Mercadona�, analiza Paco Cruz, rentabilizador de restaurantes en The Food Manager. �El panorama ya ha cambiado. La comida de los supermercados es m�s variada y barata. Los bares bajaron la calidad; de muchos sales oliendo a fritanga. Para comer comida de quinta gama, pues te vas al supermercado. Adem�s, los restaurantes viv�an del volumen, y para dar volumen necesitas mucho personal. El personal est� m�s caro que nunca, apenas hay dinero en b y las cotizaciones sociales son altas. El teletrabajo supuso el primer problema para los bares que dan men� del d�a, y este ha sido el segundo�, expone. �Hay hosteleros que me han escrito asustados porque van a abrir un
Mercadona en su zona. El delivery tambi�n va a sufrir. �Qui�n va a pagar 20 euros por una hamburguesa si puedes comprar unas lentejas en El Corte Ingl�s y com�rtelas en casa?�.Comer r�pidoV�ctor Prous, un influencer de comida, mostraba en su cuenta de Instagram la ruta por los mercaurantes de Barcelona. �La tortilla de chorizo que ped� en Carrefour no estaba en buen estado�, recuerda su experiencia. No tiene muy claro que vayan a sustituir a los men�s del d�a. �No tienen ni punto de comparaci�n. Es una soluci�n para comer un d�a en la oficina en plan r�pido. Aunque cueste un poco m�s, es mejor parar en casa un par de veces a la semana y racionar el guiso, dividirlo en t�peres y llev�rtelo al trabajo�. Tras haber probado varios supermercados, valora la comodidad. �Ofrecen una soluci�n muy r�pida para mucha gente que no sabe hervir ni unos espaguetis. Cocinar tiene su parte fea, se ensucia y luego hay que recoger todo eso�. Prous identifica un perfil determinado de clientes en Barcelona: �Quien recurre a esto tiene unos ingresos bajos. Vi desde personas j�venes que van al colegio o al instituto a jubilados�.Un repartidor de Amazon que pide un perrito caliente en el supermercado
Dia de la calle Churruca, en Malasa�a, confirma el vaticinio de
Juan Roig sobre la desaparici�n de las cocinas. El hot dog vale 0,99 y lo montan los cajeros. �En mi casa no cocinamos�, dice. �Tampoco la cena. Mi mujer y yo llegamos cansados y mi hijo come en el colegio. De media gasto en comer unos nueve euros al d�a. Alterno entre KFC, un plato de cuchara en un bar o estos perritos�, explica. Prefiere no dar su nombre.Carlos s� lo hace. Trabaja en Glovo. �Vengo a este
Dia porque tiene la cerveza fr�a. Voy a dejar de comer en bares. Mi rutina es desayunar en casa, bajar aqu� y empezar a trabajar�, aclara. Sujeta dos latas de cerveza y un perrito en cada mano.