María Jesús Montero, pieza clave en el núcleo duro de
Pedro Sánchez, los últimos tres años como número dos del Ejecutivo y del
PSOE de forma simultánea, ha tenido una despedida mucho menos plácida del
Congreso en su última sesión de control como vicepresidenta primera y ministra de Hacienda que el reconocimiento emotivo que le brindó el martes el Consejo de Ministros. “Usted es la persona más soberbia de la historia y la peor ministra de Hacienda que ha tenido nuestro país”, le ha dedicado
Ester Muñoz, la portavoz popular, que ha llegado a acusarle de “traicionar” a su país. “Ladran, luego cabalgamos”, le ha dedicado Montero sus últimas palabras a la bancada de la oposición, a la que ha instado a hacer una política “para adultos” como prometió
Alberto Núñez Feijóo cuando fue nombrado líder del
PP. “Me voy muy ilusionada y con muchas ganas. Me llevo también una gran fortaleza psicológica, tras ocho años del
PP intentando desgastarme con descalificaciones y mucho más sabia de antes de llegar a
Madrid. Por tanto, mucho más mejor preparada para presidir la
Junta de Andalucía“, ha asegurado la aún vicepresidenta a su salida del hemiciclo. Montero mantendrá el acta de diputada hasta que se constituya el
Parlamento andaluz, una decisión que utiliza el
PP para cuestionar su voluntad de volver a ser diputada autonómica. La vicepresidenta argumenta que su intención es no perder su plaza de funcionaria en el
Hospital Virgen del Rocío, que mantiene reservada por su condición de cargo público. La convocatoria para el 17 de mayo de las elecciones en la comunidad más poblada de España ha impregnado la sesión de control. La concentración de diputados, hasta cuatro, que el
PP ha dedicado a cuestionar la gestión de Montero lo dice todo. Los populares no han dado tregua. “Pasará a la historia por ser una mujer que traicionó a su país y a su tierra a cambio de mantener a un hombre en su sitio que no ha dudado en dejarla tirada cuando lo ha necesitado”, le ha espetado Muñoz, que ha aprovechado que Sánchez se ha ido del hemiciclo nada más despachar las preguntas de Feijóo y Santiago Abascal y tras cinco horas de comparecencia por las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo. “No se ha quedado ni para despedirla, señora Montero”, ha reprochado la portavoz del
PP, que le ha deseado a la todavía primera ministra “lo mejor en lo personal”. Carlos Rojas, que ha sustituido a Miguel Tellado, el secretario general del
PP, debido a su viaje a Mérida para tratar de cerrar el gobierno de coalición con Vox en Extremadura, ha insistido en la falta de unas cuentas públicas actualizadas y que las vigentes se remonten a la legislatura pasada. “No ha sido capaz de traer unos Presupuestos, lleva tres años mintiendo”, ha reiterado Rojas, que también ha vinculado a Montero con “el Gobierno de los ERE” de Andalucía, un caso de corrupción bajo una administración del
PSOE, y con los escándalos que han sacudido al Ejecutivo central. “¿Qué va a hacer en la campaña electoral si sus manos ya están achicharradas por la corrupción?“, le ha preguntado a la dirigente socialista. Montero le ha respondido anticipando cuál será su estrategia las próximas semanas: ”Las próximas elecciones van a ser un referéndum por la sanidad publica que ustedes han deteriorado hasta limites insospechados, Andalucía es la comunidad donde más se espera para que te vea tu médico de familia y para una intervención quirúrgica. Han provocado un colapso en el sistema sanitario y ni siquiera han pedido perdón por los cribados [de cáncer de mama]“. El otro rifirrafe serio que Montero ha mantenido ha sido con la diputada Maribel Sánchez. “Usted ha robado 12.000 millones a los andaluces como ministra de Hacienda y ha vendido a su tierra con un modelo de financiación que solo beneficia a los independentistas en Cataluña”, ha disparado. La vicepresidenta ha defendido que el modelo conlleva 5.700 millones anuales para Andalucia y también ha reivindicado la condonación de 19.000 millones a su comunidad. “Es la que más se beneficia y hasta para eso ustedes mienten”, ha apostillado.Montero ha empleado su última intervención en pedirle a los diputados del
PP “que dejen de mentir e instalarse en el bulo, y que hagan política para adultos como decía Feijóo y dejen de practicar una política infantil”, antes de agradecer el apoyo a los socios de la investidura. A la bancada del
PSOE le ha recomendado que siga trabajando “por el bienestar” de los españoles. Los diputados socialistas le han despedido con una salva de aplausos en pie durante varios minutos.La secretaria general del
PSOE andaluz y vicesecretaria general federal del
PSOE, cargo que no tiene prisa en dejar, regresa a Andalucía tras más de dos décadas en puestos de responsabilidad, primero como consejera de Sanidad (2004-2013) y después como titular de Hacienda (2013-2018) en la Junta hasta su salto ese año al Gobierno como ministra de Hacienda, donde también ha sido portavoz y vicepresidenta cuarta. El colofón llegó a finales de 2023, cuando sustituyó a Nadia Calviño como vicepresidenta primera, solo por detrás de
Pedro Sánchez. “El balance que hago es muy positivo“, ha sentenciado Montero, que ha reivindicado medidas como la subida del salario mínimo o la actualización de las pensiones. Sánchez esperará para sustituirla, en una remodelación de gobierno que se prevé quirúrgica, a que pase la votación de este jueves del real decreto para responder al impacto económica de la guerra de Irán. Los cálculos en el Ejecutivo es que Sánchez anuncie los cambios el viernes, antes de recibir al lehendakari Imanol Pradales en La Moncloa, aunque si decide alargar los plazos tendría de margen hasta el próximo lunes. El día 31 se celebrará el último Consejo de Ministros antes del parón de Semana Santa y para entonces ya se debería haber producido el intercambio de carteras y el relevo de Montero debería haber tomado posesión.