Daniel LozanoActualizado Jueves, 26 marzo 2026 - 20:00"Este caso va m�s all� de lo normal, es �nico", reconoci� el reputado juez
Alvin Hellerstein, de 92 a�os, para saldar la segunda comparecencia de Nicol�s Maduro y
Cilia Flores ante la Corte Federal del Distrito Sur de
Nueva York. En medio de la expectaci�n, dentro y fuera de la sala, Hellerstein desestim� la estrategia del abogado del dictador y el juicio continuar�, aunque dej� pendiente para la semana que viene c�mo se financiar� la defensa de los dos acusados. Los presentes certificaron que el pulso leguleyo entre el abogado millonario
Barry Pollack y el fiscal
Kaylan Lasky, bajo escrutinio del perspicaz juez, fue del nivel requerido, aunque todas las miradas se las llev� el principal acusado y su cambio f�sico. Una d�cada despu�s, "la dieta de Maduro te pone duro, sin necesidad de viagra", como la bautiz� el propio dictador, ha hecho mella en las propias carnes de Maduro, autor del sarcasmo con el que se re�a de los venezolanos en esos tiempos de hambre y escasez cr�tica provocados por el fracaso de su sistema econ�mico. "Good morning", salud� Maduro al entrar en la sala, m�s delgado tras perder una decena de kilos, pero no por el ejercicio f�sico como aseguraba desde Caracas su hijo Nicolasito. Bastaron 83 d�as de encierro en el Centro de Detenci�n Metropolitano (MDC) de Brooklyn, sin el confort del Palacio de Miraflores y de las famosas empanadas gigantes de sus cocineros. El tirano derrocado, quien volvi� a mostrarse nervioso y apocado y muy distante de su mujer, est� acusado de cuatro delitos por conspiraci�n para cometer narcoterrorismo, importar coca�na y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, por lo que puede ser condenado a 30 a�os de c�rcel. La cuesti�n que debe decidir ahora Hellerstein es si el actual gobierno de
Venezuela, bajo protectorado de
Washington, es quien debe pagar la defensa de Maduro y Flores, pese a que los fondos del exterior est�n bloqueados por las sanciones o bajo restricciones del
Departamento del Tesoro, al tratarse de miles de millones procedentes de la corrupci�n chavista. "Lo m�s positivo es que hemos visto un juez pragm�tico, determinado a seguir en el proceso. Y a la vez cauteloso, buscando decisiones s�lidas para evitar apelaciones futuras. Es evidente que est� decidido a continuar con el proceso", confirm� a EL MUNDO el abogado
Nizar El Fakih, presente en la peque�a sala judicial. Por las preguntas realizadas al fiscal, el juez Hellerstein estar�a m�s cercano a apostar por una f�rmula de pago, aunque sea a trav�s de terceros, antes de optar por un abogado de oficio o uno federal. De momento, a la antigua pareja presidencial se le ha permitido mucho m�s que a los miles de presos pol�ticos en
Venezuela, a quienes se les impone un abogado chavista en una corte revolucionaria, con el peso de las pruebas inventadas por los fiscales bolivarianos."Espero poder emitir la resoluci�n lo antes posible", concluy� Hellerstein, nombrado durante la presidencia del dem�crata Bill Clinton y que ha enfrentado casos hist�ricos tras el 11-S y por abusos en las c�rceles estadounidenses en Irak y Afganist�n. Este juez federal tambi�n conden� a 21 a�os de prisi�n al general venezolano Cl�ver Alcal�, que form� parte del C�rtel de los Soles, y decidir� en los pr�ximos d�as sobre Hugo El Pollo Carvajal, jefe de la inteligencia y contrainteligencia chavista con Hugo Ch�vez y el propio Maduro. El tira y afloja judicial tambi�n se traslad� a la calle, donde un grupo de venezolanos usaron un mu�ecote gigante "Maduro Reo", creado por el artista Jorge Torrealba, para fustigar a los acusados, mientras otro peque�o grupo de estadounidenses animaba, en ingl�s, a los revolucionarios.Reunido a la misma hora con su gabinete, Donald Trump aventur� que a Maduro le esperan m�s juicios en EEUU. "En realidad, solo se le ha procesado por una fracci�n de los delitos que ha cometido, se presentar�n otros casos", asegur� el mandatario.