An�lisis"Un tecn�crata ocupar� el puesto m�s disputado en cualquier partido y en cualquier Gobierno. Ning�n otro presidente hab�a hecho nunca un nombramiento as�"El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez.Actualizado Jueves, 26 marzo 2026 - 22:48Audio generado con IAPedro S�nchez no necesita vicepresidente pol�tico, por ello cabe concluir que se ha nombrado a s� mismo vicepresidente primero del Gobierno, cargo que acumula al de presidente del Gobierno, ministro de Asuntos Exteriores, secretario general del
PSOE, secretario de Organizaci�n del
PSOE, y pongan aqu� los cargos que se les ocurran.Al sentar a su lado en
Moncloa -simb�licamente- a un independiente sin carnet de partido, toma una decisi�n poco pol�tica. Lo cual, se mire como se mire, es una forma de decir que hace lo que quiere sin atender a l�gicas pol�ticas. Tambi�n ha enviado al �mejor pol�tico� que ha conocido, Mar�a Jes�s Montero, a abrasarse en unas elecciones andaluzas. Por lo mismo, ha sustituido a la vicesecretaria general del
PSOE por alguien que ni siquiera es militante. Y lo m�s probable, casi seguro, es que todo el mundo en el partido aplauda a rabiar la decisi�n del l�der.Pedro S�nchez y decisi�n poco pol�tica parecen t�rminos poco compatibles. El jefe del Gobierno se ha especializado en dejar con la boca abierta a propios y extra�os -los cinco d�as de reflexi�n fueron el ejemplo m�s claro aunque no el �nico- y ha vuelto a hacerlo. Con la idea de que siempre hay una primera vez para todo, el Gobierno de Espa�a tendr� un vicepresidente primero sin experiencia ni carrera pol�tica de ning�n tipo. Ning�n otro presidente lo hab�a hecho. Las tradiciones est�n para romperlas. Un tecn�crata ocupar� el puesto pol�tico m�s disputado en cualquier partido y en cualquier Gobierno. Ning�n otro presidente hab�a hecho nunca un nombramiento as�.PerfilesVaya por delante el m�ximo respeto para
Carlos Cuerpo, el flamante vicepresidente primero, un hombre tranquilo, siempre afable, inteligente, que sabe de lo que habla, moderado e incapaz de insultar a nadie. Al menos hasta la fecha. Igual el presidente del Gobierno lo que ha querido es nombrar a un vicepresidente que lance flores desde la tribuna a los esca�os de la derecha cuando los portavoces de la oposici�n le descalifiquen como �primer c�mplice y n�mero dos del sanchismo�. Va a ser dif�cil para la oposici�n bregar en el
Congreso con el nuevo vicepresidente. La pelea constante del hemiciclo no es lo que m�s se ajusta a su personalidad. Como ser�, que la oposici�n conservadora estuvo meses sin formular ninguna pregunta al hasta ahora ministro de Econom�a.Caer�n sobre �l a partir del d�a de la fecha todo tipo de elogios. As�, en general, el ambiente pol�tico-medi�tico le tiene mucho afecto a Cuerpo. Hasta ahora, era una rara avis en la pol�tica porque no era un gladiador. No sabemos. A lo mejor descubrimos una aut�ntica vocaci�n o, lo que se conoce en lenguaje period�stico, como un animal pol�tico.Tampoco ser� un inconveniente si resulta que el nuevo vicepresidente -como es previsible- sigue ocup�ndose de la econom�a -la prioridad presidencial sin duda- y aguanta a cuerpo gentil las embestidas de la oposici�n sin inmutarse. Tampoco parece que Cuerpo vaya a hacer mucha vida de partido. No pasar� nada. Porque el papel reservado tradicionalmente a un vicepresidente pol�tico lo ha ejercido el ministro de la Presidencia, F�lix Bola�os. Con cartera, pero sin Vicepresidencia. As� que es probable que todo siga igual, y
Carlos Cuerpo s�lo sea vicepresidente econ�mico. Seg�n pintan los quince meses de legislatura que le quedan a S�nchez, en los que las consecuencias econ�micas de la guerra pueden ser graves, quiz� necesite a un vicepresidente templado para adelantarse a lo que pueda pasar.En el terreno del �salseo�, que dir�a S�nchez, hay que apuntar dos �ltimas cosas. Primera. La vicepresidenta segunda no es muy amiga del vicepresidente primero. Le llam� �mala persona�. Tampoco el asunto es grave. Sumar lo aguanta todo. Segunda. S�nchez no necesita un vicepresidente primero que pudiera interpretarse -en el ambiente- en clave sucesoria.