Los nombres de los cantantes o grupos son un buen indicativo de la situación o las tendencias de una sociedad. Recordamos una pregunta del Trivial Pursuit imbatible, imbatible cuando no se aceptaba tener el móvil al lado para responder. ¿Cómo se llamaba la Niña de los Peines? Pues Pastora Pavón, decían los enterados y los que habían jugado mucho y se habían quedado con la copla.Pastora Pavón, flamenca ella, se ganó el nombre por unos tangos que sin embargo no llegó a grabar nunca y que tenían letras tan reggeatonescas como “Péinate tú con mis peines, que mis peines son de azúcar, quien con mis peines se peina hasta los dedos se chupa”. Las cosas se decían, pero sin dejar pruebas documentales... Hay que recuperarlas, las letras, decimos, y los peines, también.
Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, en un recorrido con vecinos en
Fuencarral EfeTriunfaron los apodos físicos en tiempos menos correctos y más crueles que estos, al menos de boquilla, el Cojo de Málaga, cantaor también él, y los que situaban a los artistas en
Elche,
Antequera o la Huerta, este más indicativo de curro que de geografía. Hasta llegar a los Barricada, Reincidentes, Boikot o La Polla Récords. La lucha continúa.Todo esto viene a cuenta del último informe sobre la felicidad en el mundo, qué sabrán ellos, qué sabrá nadie, pero por países. La caída de
España este año al lugar número 41 entre 136 países estudiados, tres números por debajo del puesto anterior, se explica según los autores por el bajísimo “bienestar juvenil”, que en pocos años más que caerse se ha estrellado hasta el lugar 128 de, repetimos, 136.
España se sitúa en el lugar 128 en bienestar juvenil según el último informe de felicidad mundial; sólo hay 136 países en la listaRepetimos, porque es realmente todo un tortazo puesto en el contexto de países como
Finlandia o
Suecia, que ya es lo normal, pero también
Congo,
Bangladesh o
Tayikistán, con todo el respeto por sus habitantes pero serias dudas sobre sus sistemas de bienestar en general y en particular. Y sobre los nuestros cuando atañen a los más jóvenes.El Niño de la Hipoteca es un magnífico nombre para visualizar muchas cosas, muchas de las que están en el fondo de este informe. Hace unos años Guiu Cortés, el cantautor detrás de El Niño de... explicaba que el nombre se le había ocurrido leyendo una noticia de Japón, donde algunos padres firman hipotecas que pueden heredar los hijos, o que a los 35 años en algunos casos ya se las denegaban por viejos. No les demos ideas...El informe apunta a la influencia de las redes sociales y la tecnología digital y su excesivo uso como una de las posibles causas de que los jóvenes occidentales, la caída no es sólo de
España, se sientan más infelices. Seguro, pero una, que es pragmática y materialista, mira también en otra dirección, también apuntada en el estudio: la precariedad y, con ella, la dificultad de tener una casa.El miércoles publicaba este diario un reportaje de Lara Gómez Ruiz sobre cómo la vivienda, su ausencia, sus precios, la imposibilidad o extrema dificultad de acceder a ella, protagoniza un boom literario. Si vamos a las redes, lo que se dice de las hipotecas nos sitúa no en el puesto 128, sino que han de crear una escala nueva.“Cualquier piso a las afueras de una ciudad cuesta unos 200.000€, teniendo en cuenta que si te concedieran una hipoteca suelen pedir un 10%, unos 20.000, por lo que deberías AHORRAR unos 1.700€ al mes (lol), más o menos ir seis veces al cine al día o unas 150 cervezas a la semana”, responde @arbsunflower en X a @antihacienda: ”“Comprábamos casa con un año de ahorro pero los jóvenes no pueden porque van al cine y a la discoteca”. Pues va a ser que no.Infelicidad. También podría ser un buen nombre para un cantante, canciones ya las hay. Y diagnóstico, también.