El Banco de Espa�a ha elevado al 3% su proyecci�n sobre la inflaci�n media de este ejercicio, nueve d�cimas m�s de lo que hab�a pronosticado en diciembre, por el efecto de la guerra de Ir�n en los precios energ�ticos, pero ha advertido de que si el conflicto se prolonga, posibilidad que "parece ganar m�s peso", con un encarecimiento de los productos energ�ticos durante m�s tiempo y disrupciones m�s intensas en las cadenas de suministro globales, la inflaci�n en Espa�a podr�a situarse en promedio en el 5,9% en este ejercicio."Es un escenario tremendamente exagerado", ha querido tranquilizar en rueda de prensa Jos� David L�pez Salido, director general de Econom�a del Banco de Espa�a, tras presentar este viernes las �ltimas Proyecciones macroecon�micas e informe trimestral de la econom�a espa�ola.El documento recoge que el "mayor crecimiento de los precios previsto para 2026 refleja, fundamentalmente, la trayectoria reciente de la inflaci�n, junto con el incremento de los precios energ�ticos a escala global, efectos que se ver�an compensados, parcialmente, por la reducci�n de la fiscalidad energ�tica aprobada en marzo", explican. En 2027, la tasa de inflaci�n general se moderar�a al 2,5%, pero la subyacente, que para este a�o sit�an en el 2,7%, seguir�a en ese mismo nivel, seis d�cimas por encima de lo previsto hace tres meses en ambos casos y siendo "relativamente persistente".En concreto, el shock de la guerra contribuye en ocho d�cimas a la previsi�n de inflaci�n de este ejercicio, de las que cinco d�cimas son por el precio de la energ�a, una d�cima es por incorporar el encarecimiento de los fertilizantes al precio de los alimentos y dos d�cimas son por incorporar los costes de producci�n a las empresas y por efectos de segunda ronda en la econom�a. Sin embargo, el paquete de medidas anticrisis aprobado este jueves restar� cinco d�cimas a la inflaci�n, seg�n el supervisor bancario, "amortiguando el efecto directo del shock de energ�a", seg�n ha explicado.Aunque este es su escenario central -que parte de una normalizaci�n relativamente r�pida de los mercados del petr�leo y del gas-, el Banco de Espa�a admite que si el encarecimiento de los productos energ�ticos se alarga y se producen disrupciones m�s intensas en las cadenas de valor globales, entonces el crecimiento podr�a ser menor y la inflaci�n, mayor. En concreto, advierten de que la inflaci�n podr�a ser del 5,9% este a�o y del 3,2%, el pr�ximo."Una mayor intensidad del conflicto b�lico y su prolongaci�n durante varios meses -posibilidad que, a la luz de los acontecimientos m�s recientes, parece ganar m�s peso- mantendr�a elevadas las cotizaciones de las materias primas energ�ticas, aumentando la probabilidad de que se materialicen efectos de segunda ronda sobre los salarios y los precios a lo largo de la cadena productiva. Desarrollos de esta naturaleza podr�an traducirse en un menor dinamismo de la actividad econ�mica y en tasas de inflaci�n m�s elevadas de las actualmente proyectadas en el escenario central, tal y como reflejan los escenarios alternativos considerados en este informe", advierten.La econom�a crecer� un 2,3%, s�lo una d�cima menosEn cuanto al crecimiento econ�mico, por ahora el Banco de Espa�a en su escenario base s�lo ha reducido una d�cima su previsi�n de avance del Producto Interior Bruto (PIB), al 2,3% para este a�o, frente al escenario sin guerra, y ha reducido tres d�cimas la proyecci�n para 2027, al 1,7%. Sin embargo, en un escenario adverso, las tasas de crecimiento se podr�an reducir hasta el 1,9% este a�o y el 1,1% el pr�ximo, lo que supone en conjunto un punto menos. L�pez Salido no ha podido precisar si ese escenario implicar�a ca�das trimestrales en el PIB en Espa�a.La revisi�n a la baja de una d�cima obedece "a la incorporaci�n de unos supuestos t�cnicos m�s desfavorables en relaci�n con los precios de la energ�na y la evoluci�n de los mercados exteriores -en comparaci�n con los disponibles antes del conflicto y con los considerados hace tres meses-, lo que se ve parcialmente compensado por las medidas de apoyo fiscal adoptadas para mitigar los efectos de la crisis de Oriente Pr�ximo".En concreto, el shock energ�tico restar�a cuatro d�cimas a la previsi�n de crecimiento, pero las medidas anticrisis contribuir�an con tres d�cimas, de ah� que la revisi�n a la baja s�lo sea de una d�cima.Considera que las medidas amortiguan el efecto del shock sobre el PIB y la inflaci�n, as� que "desde un punto de vista macroecon�mico van a eliminar el efecto en parte sobre empleo, producci�n y precios", se han tomado de forma bastante r�pida y tienen un car�cter temporal, algo que valoran positivamente, pero el Banco de Espa�a lamenta que "adolece de estar bien focalizado". "Nos hubiera gustado que estuviera m�s focalizado en donde la incidencia del efecto del shock es m�s importante, como las familias vulnerables, y desde esa perspectiva adolece de capacidad redistributiva".El Banco de Espa�a dise�� su escenario central con datos hasta el 11 de marzo, con lo que no ha tenido en cuenta la evoluci�n de los futuros del precio del petr�leo y el gas desde entonces, que podr�an apuntar m�s a un escenario severo, en el que el supervisor contempla precios del petr�leo alcanzando un m�ximo de 145 d�lares por barril y los del gas natural en 106 euros por MWh en el segundo trimestre de 2026.