Actualizado Viernes, 27 marzo 2026 - 00:07El trabajo de
Jeongmin Seong (
Corea del Sur, 1977) es vigilar el mundo para
McKinsey, la consultora m�s poderosa del planeta. Lidera el �rea de Conexiones Globales en el think tank de la firma, lo que equivale a decir que su terreno de juego es la geopol�tica mundial. Una telara�a de relaciones que mueve los hilos del comercio global, los flujos de inversi�n y hasta las migraciones. Acaban de publicar la �ltima edici�n del informe Geopol�tica y geometr�a del comercio global que, a�o tras a�o, aborda la misma pregunta: qu� est� pasando en el mundo.La respuesta es cada vez m�s dif�cil. �Esta guerra iran� no estaba dentro del alcance de nuestra investigaci�n, pero lo que s� podemos decir es que cada 20 � 30 a�os ocurre un gran salto de era. Y cuando eso sucede, las reglas del juego cambian por completo�, asevera.�Estamos viviendo ahora uno de esos saltos?S�. La era anterior, la de los mercados o la globalizaci�n, comenz� alrededor de 1990, cuando la Uni�n Sovi�tica se desintegr�, cay� el Muro de Berl�n y
China aceler� su pol�tica de apertura. Esa etapa dur� hasta, aproximadamente, el 2020. Ahora estamos en una nueva era y, en t�rminos del orden mundial, las reglas han cambiado. Antes, se basaban en la globalizaci�n, el libre comercio y la eficiencia. Ahora, se trata m�s bien de un mundo multipolar: de comercio justo adem�s de libre comercio y de resiliencia adem�s de eficiencia.�C�mo encaja la guerra en Oriente Pr�ximo en esa transici�n?Forma parte de una serie de eventos geopol�ticos. Porque no solo es Ir�n, sino muchos otros que hemos visto en los �ltimos meses y a�os, que refuerzan nuestra visi�n de que ya estamos en una nueva era, en la que los pa�ses y empresas, no solo en Asia, sino en todo el mundo, van a pensar a�n m�s en c�mo reforzar sus cadenas de suministro y diversificarlas para gestionar su dependencia de una geograf�a o proveedor concreto.�Y si hablamos de Espa�a?Espa�a es un caso interesante porque
China fue el socio comercial de mayor crecimiento para Espa�a, tanto en exportaciones como en importaciones. Hubo un crecimiento de dos d�gitos en las ventas de Espa�a hacia
China, por ejemplo en cobre o productos agr�colas. Espa�a est� proporcionando insumos a
China para que esta pueda desempe�ar su papel como f�brica del mundo, y ahora como f�brica de f�bricas. La clase media
China est� creciendo y demanda productos mejores y diferentes, y Espa�a ha estado exportando productos como el cerdo para satisfacer esa creciente demanda.Las f�bricas espa�olas hablan de coopetition, la mezcla de competencia y cooperaci�n con
China. �Funciona ese modelo?S�, puedes aprovechar la fortaleza de
China en cualquier cadena de valor, como las renovables,. Puedes invitar inversi�n extranjera directa y, a la vez, construir un ecosistema de fabricaci�n dom�stica para, despu�s, a�adir m�s valor. Por un lado, suministrar y atender la demanda interna; por otro, usar esa capacidad para atender la demanda externa. Ese es el manual que
China y los llamados tigres asi�ticos han estado utilizando: invitar inversi�n for�nea y emplearla como capital semilla para construir su propio ecosistema manufacturero.�Qui�n est� ganando la batalla de la IA?La historia de la IA siempre ha sido una historia de disrupci�n y de competitividad nacional. Pero desde la perspectiva del comercio empezamos a ver su impacto. El a�o pasado, a pesar de los aranceles, el comercio creci� m�s r�pido que su trayectoria hist�rica, y uno de los grandes impulsores fue la IA. Contribuy� aproximadamente a un tercio del crecimiento del comercio global. En Estados Unidos, de hecho, impuls� dos tercios del crecimiento comercial, porque construy� el 50% de la capacidad global de centros de datos.Muchas econom�as avanzadas, incluida Espa�a, est�n envejeciendo muy r�pidamente. El crecimiento de la productividad probablemente sea el factor m�s importante de su crecimiento econ�mico. Nuestra investigaci�n muestra que la IA puede contribuir hasta un 3,4% anual al crecimiento de la productividad en un escenario alto. Por lo tanto, la capacidad de desarrollar y desplegar IA ser� muy, muy cr�tica para el crecimiento econ�mico de un pa�s como Espa�a.�Cree que la guerra en Ir�n puede cambiar la foto del comercio mundial, por ejemplo, redirigiendo la inversi�n a los sectores m�s seguros?S�. Esto ya estaba ocurriendo incluso antes de esta guerra. Alrededor del 75% de la inversi�n extranjera directa fue a lo que llamamos sectores que moldean el futuro, frente al 50 o 55% de antes del Covid. B�sicamente, datos, infraestructura de IA y manufactura avanzada de semiconductores y bater�as.Tambi�n a los recursos que alimentan estos sectores como los minerales cr�ticos. La reconfiguraci�n geopol�tica hacia esos sectores ya est� ocurriendo y, dada la situaci�n geopol�tica, seguramente se acelerar� a�n m�s.�Son los minerales cr�ticos un cuello de botella para el crecimiento de aquellos pa�ses que no los poseen?Si miras el comercio global, alrededor del 10% corresponde a lo que llamamos comercio altamente concentrado, es decir, productos cuya cadena de suministro depende en m�s del 90% de solo tres pa�ses o menos. Las tierras raras forman parte de ese 10%, pero hay muchos otros, como la soja o los equipos de semiconductore. En esta nueva era, en la que la resiliencia importa, muchos pa�ses est�n pensando c�mo diversificar su cadena de suministro m�s all� de estas �reas altamente concentradas.�Tiene
China margen suficiente para capear el shock energ�tico del cierre de Ormuz?
China ha estado usando un enfoque de todo a la vez en materia de energ�a. En la era anterior disfrut�bamos de abundancia energ�tica gracias al f�cil acceso a combustibles f�siles. En la nueva, no solo
China sino el mundo entero tiene que equilibrar prioridades: suministro, asequibilidad y seguridad energ�tica. Y ese ha sido el enfoque de
China. Por un lado, los combustibles f�siles siguen desempe�ando un papel muy importante, incluido el carb�n, donde
China tiene mucha oferta dom�stica. Al mismo tiempo, Pek�n ha liderado la instalaci�n de renovables. Probablemente dos tercios del despliegue global de solar y e�lica lo concentr�
China. Ha redoblado esfuerzos en renovables y es muy fuerte en toda la cadena de valor, y tambi�n lo es en energ�a nuclear. B�sicamente,
China est� utilizando todos los cilindros de su portafolio energ�tico porque hay una correlaci�n muy fuerte entre el suministro de energ�a y el crecimiento econ�mico.En t�rminos comerciales, �qu� ventaja tiene Espa�a?Espa�a puede posicionarse como un socio fiable de diversificaci�n para el mundo. No necesita competir en manufactura de muy bajo coste, sino que puede apuntar a segmentos espec�ficos donde construir sus fortalezas, por ejemplo, la cadena de valor del veh�culo el�ctrico, de las renovables o segmentos espec�ficos de farmac�utica o equipos industriales. Y luego est�n los servicios. El turismo es enorme, pero puede extraer m�s valor, ofreciendo un turismo de mayor valor a�adido. Y tambi�n est� la IA. Una ventaja de Espa�a es el talento: tiene talento con un coste competitivo a nivel global.Si hablamos de competitividad, uno de los grandes desaf�os de Europa es crear grandes empresas capaces de competir globalmente, pero hay barreras regulatorias, incluso pol�ticas...S�. Creo que, por un lado, ese es un bloqueo que los policy makers y las grandes instituciones deben replantearse. Por otro lado, est�n todos los mecanismos de financiaci�n. Las grandes empresas no nacen grandes el primer d�a: necesitan empezar siendo peque�as. Por eso es clave construir un ecosistema vibrante de startups y financiaci�n de capital riesgo. Las startups europeas empiezan aqu�, pero luego tienden a irse a Estados Unidos porque all� hay un mercado m�s grande y un ecosistema mucho m�s maduro. Es fundamental pensar c�mo construir ese ecosistema tambi�n en Europa. Y en particular en Espa�a, donde la proporci�n de peque�as y medianas empresas es m�s alta que en otras econom�as europeas. Por tanto, en Espa�a la pregunta cr�tica es c�mo crear empresas grandes, productivas y competitivas a nivel global. Esa es una cuesti�n a�n m�s importante para vosotros.