“¡¡¡Entra nube!!! ¡ Paramoooos, paramoooos!”. El rodaje de
La roja se detiene tras el clac de la claqueta. El cielo se oscurece repentinamente en el estadio Alumnes Obrers de Vilanova i la Geltrú. El director,
Marcel Barrena, aprovecha para dar instrucciones. “Antes de batear haz un suspiro, así: buf”, le dice a
Kunal Sharma, que encarna a Ariyaman, un jugador de origen indio de la selección española de críquet.Indio. Selección española. ¿Selección española... de críquet? Haberla, hayla, sí. Muchos la descubrimos hace tres años, gracias a un vídeo viral. Mostraba a los jugadores escuchando el himno antes de un partido. Apareció la nube negra del racismo. Vio un problema en la escena: la gran mayoría eran de piel morena, y tenían el pelo muy y muy oscuro. Eran de origen asiático. A la rémora del racismo no le pareció que fueran españolnormativos . Y tuvo una reacción intolerante en las redes.De aquí nació la idea de rodar
La roja . “La mayoría de comentarios eran ‘idos a vuestra casa’, ‘moros, no nos representáis’, etcétera”, explica Barrena. “Pensé que había una buena historia; y de aquí el título de la película, totalmente irónico, porque la ignorancia es el peor de los males: el motor del racismo y del fascismo”.Si de una película se dice que es una sátira que incomoda a todos por igual, en realidad no incomoda a nadie. Es lo que pasa en Torrente presidente , donde incluso los que deberían sentirse ofendidos se sienten halagados. En cambio, con
La roja al espectador no le quedará ninguna duda. La ironía y la comedia que se gasta a batazos de críquet va en la dirección que señala Barrena: es un altavoz a favor de la aceptación, de la integración, y un grito contra la intolerancia, el racismo y el fascismo.Los actores son ‘riders’, taxistas;
Vijayakumar, que encarna al protagonista, trabajaba en un bar del Raval
La roja será la próxima película de Barrena. En futuro, porque justamente esta semana ha finalizado la fase de rodaje y es probable que se estrene el próximo año. El cineasta ha emprendido este proyecto tras el éxito de
El 47 , otra historia de integración con la que en el 2025 consiguió cinco Goya y ocho Gaudí. Y uno y otro largometraje no difieren en el mensaje: el integrarse y el ser integrador como valor, la riqueza de las lenguas, el trato con los venidos de fuera.Es un reflejo y un elogio de la multiculturalidad. La historia de una selección española de críquet formado por pijos y europeos que hace aguas hasta que no se apuntan jóvenes indios,
Pakistaníes, bengalíes que también son taxistas, repartidores de comida, “gente que sirve shawarmas”, dice Barrena, “que se cosen ellos mismos el escudo en las camisetas”.Atul
Vijayakumar, protagonista principal de la película '
La roja', de
Marcel Barrena. Lucía FaraigLa película está rodada en castellano, en indio, en malayalam, en inglés y en catalán. Están Paco León, Carolina Yuste y Òscar de la Fuente. “Pero los verdaderos protagonistas son ellos”, se apresuran a decir a la prensa señalando a Umair Asif, Sagar Trivedi, Atul
Vijayakumar,
Kunal Sharma...La mayoría de ellos tienen muy poca o nula experiencia en el mundo de la actuación. Fueron fichados para el filme tras un casting de calle. Se buscaba gente de la comunidad hindú y
Pakistaní.De aquí salió Atul
Vijayakumar, que encarna al verdadero y principal protagonista. “Dos días antes estaba en un restaurante del Raval trabajando en unas condiciones...”, explica Barrena. Atul había interpretado algún papel en
India.
Kunal Sharma sentía que ya no tenía nada que rascar para hacerse un hueco en el mundo de la interpretación, y estaba a punto de hacer las maletas para volver a
India cuando su abuela le explicó que había un casting.Además, sus papeles son también reflejo de sus experiencias vitales. “El otro día rodábamos en la calle Aribau; paramos un taxi a las tres de la madrugada y quien conducía era uno de nuestros protagonistas”, explica el director.Hay otras realidades, en la película. Los jugadores de ficción se basan en jugadores reales de críquet de la selección. Estos últimos hacen de figurantes. También uno de los entrenadores de la selección española, el musculosísimo Alastair Priddle –o como lo define Barrena: “Este señor que corre por aquí que parece He-Man”.Paco León y Carolina Yuste. Mané Espinosa“Son divinos, son gloria, son fantásticos”, dice Carolina Yuste a la prensa de todos ellos. Unos cuantos se acercan. Atul está en una nube. Muestra una sonrisa de oreja en oreja. “Todo el equipo es muy majo”, dice, como devolviendo el piropo de antes. Paco León toma el relevo de Yuste: “ Atul es una persona totalmente fascinante, porque lo tiene todo: canta bien, baila bien, actúa bien”.A la conversación se añade Umair Asif. Afónico. La noche anterior estuvieron seis horas cantando y bailando y “chillando”. Umair también es pura alegría: “[ A Paco, Carolina y Òscar] no los conocíamos (...) pero les buscamos en Instagram”. Carcajadas. Luego se emociona porque es lunes y el viernes termina el rodaje: “Ayer hicimos una cena de llorar, porque solo quedan cuatro días e incluso me salieron lágrimas”. Ahora bien, tiene claro que ha valido mucho la pena y asegura que
La roja será “la mejor película de la historia del cine español”.La nube ya no hace la puñeta. Vuelve el sol. Alastair Priddle aprovecha para dar otra instrucción a Kunal, que aguanta el bate: “Ladea la cabeza cuando te prepares para darle”. “¡¡¡Acción!!!”, se grita. Kunal ladea la cabeza, suspira y pega otro batazo. Con fuerza, para disipar el racismo y el fascismo.Redactor de Cultura. Estuvo en Política del 2014 al 2025. En La Vanguardia desde el 2007, anteriormente colaboró en El País. Licenciado en Humanidades y en Periodismo por la UPF