En Los ca�ones de agosto, uno de los libros m�s did�cticos sobre c�mo se generan los conflictos, Barbara Tuchman describe c�mo Europa entr� en la Primera Guerra Mundial no tanto por una decisi�n consciente como por una cadena de inercias, errores de c�lculo y escaladas que nadie supo o quiso detener. Un siglo despu�s, la guerra con Ir�n empieza a mostrar ecos inquietantes de aquella l�gica: potencias convencidas de que pueden controlar el ritmo del conflicto, aliados que empujan en direcciones distintas y una sucesi�n de golpes y represalias que van cerrando las salidas diplom�ticas. Como en 1914, el peligro no est� s�lo en la guerra en s�, sino en la ilusi�n de que a�n es posible gestionarla antes de que alcance un punto de no retorno.Una vez que la movilizaci�n comienza y la industria de la guerra se activa, es dif�cil dar marcha atr�s. El mecanismo b�lico es demasiado vasto y complejo para detenerlo. Ahora la guerra contra Ir�n va en escalada y parece sin control. Eso se advierte, para empezar, en las palabras: Ir�n lanz� ayer una dura advertencia a Estados Unidos de que cualquier operaci�n terrestre contra el pa�s terminar� con la "humillante captura" de sus tropas, que ser�n "alimento para los tiburones del Golfo P�rsico".En este contexto, el Pent�gono ha ofrecido, seg�n confes� ayer
Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, "varias opciones de intervenci�n en Ir�n y el presidente a�n no ha tomado la decisi�n". En el �rea de Oriente Pr�ximo, Estados Unidos ya tiene desplegadas fuerzas terrestres que superan los 8.000 militares, incluidos paracaidistas, marines y fuerzas especiales, pero Trump no ha tomado todav�a una decisi�n con los planes que le han puesto sobre la mesa, que incluyen la toma de una o varias islas e incluso alguna incursi�n m�s all� de las l�neas enemigas. De momento, no sabemos si Trump elegir� una de ellas, varias a la vez o ninguna.Lo que s� sabemos es que a�n no se conforma con ese despliegue y ha pedido m�s. Otro buque para operaciones anfibias, el
USS Boxer, parti� hace dos d�as de Hawai para dirigirse a la regi�n del Golfo con miles de marines en su panza. Ser� el segundo de esa clase, porque aqu� ya lleg� el viernes el
USS Tripoli.Algunos recuerdan estos d�as que la participaci�n estadounidense en la guerra de Vietnam comenz� en 1960 con 900 asesores militares, luego con 3.500 marines para asegurar el aeropuerto de Da Nang, y de ah� hasta el medio mill�n de soldados que luch� en el a�o 1969.Para sustituir al portaaviones Gerald Ford, que est� reparando da�os en aguas griegas, tambi�n se desplegar� el USS George Bush. Algunos aseguran que en realidad el Gerald Ford result� da�ado por una ataque de misiles de Ir�n, mientras que Estados Unidos sostiene que hubo un enorme fuego en la lavander�a.Muchos periodistas que siguen la actualidad de Defensa en Washington se han quejado de falta de transparencia: han pasado 10 d�as desde la �ltima comparecencia de Hegseth y Caine ante la prensa sobre Ir�n. No ha habido ninguna rueda de prensa del CENTCOM desde el 10 de marzo, ni ninguna conferencia de prensa diaria del Pent�gono. Estados Unidos ha comenzado a bombardear objetivos clave en las islas del Estrecho de Ormuz, a la espera de que el rubio presidente se decida por alguno de los planes de poner botas sobre el terreno. Ayer su aviaci�n destruy� puertos, b�nkers y otros blancos en esas islas para ablandar las defensas, un paso previo a cualquier operaci�n anfibia o aerotransportada que se precie.La gr�fica que mostraba c�mo Teher�n hab�a dejado de lanzar un n�mero tan elevado de misiles y drones a otro mucho m�s moderado gener� una narrativa: Estados Unidos e Israel han destru�do las lanzaderas y buena parte de los arsenales y los ayatol�s tienen m�s dificultades para atacar a sus vecinos. Ahora vemos que tal vez ese relato no dec�a toda la verdad. Es cierto que se lanzan menos misiles y drones, pero Ir�n ha transformado una acci�n b�lica que pretend�a ser una "guerra rel�mpago" por algo que se parece cada d�a m�s a un conflicto "de desgaste", y eso implica que Ir�n vaya racionando sus salvas.Eso no significa que no sean letales. El ataque del pasado viernes contra usa base a�rea de Arabia Saud� ha dejado im�genes preocupantes para Estados Unidos. Varios aviones cisterna de repostaje en vuelo fueron destruidos junto a un AWACS Boeing E-3 Sentry de alerta temprana. Se trata de un aparato escaso y de enorme valor tecnol�gico de los que Washington s�lo tiene 18 y no todos en servicio.Resulta incre�ble a estas alturas c�mo, tras experiencias como la operaci�n Tela de ara�a con la que Ucrania golpe� decenas de bombarderos estrat�gicos aparcados y desprotegidos en una pista de aterrizaje, los militares estadounidenses colocan sus aviones unos junto a otros como si este tipo de ataques jam�s hubieran existido. Ir�n, en cambio, ha tomado buena nota de la experiencia de la guerra de Ucrania gracias a la ayuda de Rusia, su principal aliado.No es el primer objetivo de alto valor que consiguen abatir los
Iran�es. Los principales radares de Washington en la regi�n tambi�n han sido golpeados en el �ltimo mes. Sin esos radares y sin aviones como el AWACS destruido, la aviaci�n pierde sus ojos y o�dos en el campo de batalla.De hecho, ahora Ir�n usa menos misiles y drones, pero alcanza m�s blancos, aunque tambi�n sea de forma indiscriminada. En el caso de Israel, el uso prohibid�simo de misiles con cabeza de racimo provoca que cada vez sea m�s dif�cil interceptarlos, con el a�adido l�gico de que, si la guerra se alarga, Israel sufrir� para reponer su arsenal de los car�simos interceptores Arrow, Patriot y Thaad, de los que hay una carencia en todo el que usa esos sistemas occidentales. Por eso vemos cada vez m�s destrucci�n en Jerusal�n y Tel Aviv.