Actualizado Martes, 31 marzo 2026 - 14:16Cuando en 1980
Saddam Hussein decidi� atacar a los ayatol�s, no tuvo mucha opci�n sobre d�nde avanzar: la zona sur era la �nica suficientemente llana como para permitir una maniobra terrestre de tanques e infanter�a. Pero el avance, tras algunos �xitos iniciales, fue contenido y la guerra se convirti� en una masacre que dur� ocho a�os.En esa misma �poca, el presidente de EEUU,
Jimmy Carter, orden� un ataque rel�mpago para liberar a los rehenes en Teher�n, pero la fuerza a�rea se qued� atascada en el desierto de Tab�s debido a incidentes y condiciones meteorol�gicas adversas.Estos dos momentos significativos, aunque distintos, indicaron una ventaja de Ir�n: la geograf�a. Con raz�n se evoca la imagen de una fortaleza natural construida por el mar y el terreno accidentado. El primer basti�n est� al oeste: los montes Zagros. El segundo al norte, con los Elburz. Al este, los desiertos. Al sur, la costa escarpada, con alturas que pueden convertirse en posiciones defensivas, ocultar trampas y permitir a los Guardianes organizarse de manera �ptima. En el centro del cuadril�tero hay una gran meseta que, para los estrategas, garantiza al r�gimen una profundidad adicional.El monte Damavand, en la cordillera Elburz.Hansueli KrapfWIKICOMMONSLos sitios nuclearesAlgunos centros nucleares, se�alados como posibles objetivos de los comandos estadounidenses, est�n doblemente protegidos por el terreno: porque la monta�a alberga un b�nker, una red de galer�as y t�neles.
Fordow es el ejemplo m�s claro, mientras que otros laboratorios se han desarrollado bajo tierra.La extensi�n de la Rep�blica Isl�mica es perfecta para la defensa en mosaico adoptada por los pasdar�n (la Guardia Revolucionaria): siempre tienen la posibilidad de aprovechar zonas al este, m�s alejadas del alcance de la aviaci�n estadounidense e
Israel�.Los bombardeos recientes han da�ado al menos algunas instalaciones necesarias para la producci�n de misiles y una treintena de sitios utilizados para lanzar vectores. El Pent�gono, junto con el ej�rcito
Israel�, est� convencido de haber degradado el aparato enemigo, pero ciertamente no lo ha eliminado. Tambi�n porque, debido a las caracter�sticas geogr�ficas, es imposible hacerlo. Los
Iran�es se han preparado durante d�cadas para este tipo de conflicto.La planta de
Fordow, el pasado junio tras un bombardeo americano.Maxar TechnologiesCualquier iniciativa de Washington en el �mbito mar�timo debe tener en cuenta tambi�n este escenario. Ormuz es un estrecho tanto en nombre como en la realidad, con un paso limitado a dos carriles. Alrededor hay otros relieves, mientras que los fondos marinos son bastante bajos y, de hecho, la Armada
Iran� ha asumido la p�rdida de las pocas unidades de mayor tama�o —hundidas una tras otra— y ha preferido recurrir a ataques "en enjambre", con barquitas explosivas, drones kamikaze y una flota de lanchas patrulleras capaces de lanzar minas y cohetes. Adem�s, siempre hay misiles de corto alcance y drones Shahed para atacar el per�metro creado en una isla o dentro de un laboratorio nuclear por los marines y los paracaidistas de la 82�.Una defensa en tres puntosEl escenario previsto por los pasdar�n es siempre el mismo:Hacer que cualquier asalto estadounidense sea extremadamente costoso.Mantener la resistencia a toda costa: la respuesta puede ser real y tangible, pero tambi�n simplemente simb�lica.Hacer que todos paguen las consecuencias: y para ello, como se ha visto, los
Iran�es cuentan con suficientes medios.El Mando Central de EEUU tambi�n ha estudiado la cuesti�n: Ir�n ha estado en el punto de mira durante d�cadas, existen planes reelaborados, se es consciente de la tenacidad del enemigo, pero tambi�n de la fuerza de sus propios dispositivos. El contingente desplegado hasta hoy por EEUU —subraya el director de RID (Revista Italiana de Defensa), Pietro Batacchi— puede permitir, m�s que una maniobra de gran envergadura, una serie de incursiones llevadas a cabo seg�n la l�gica de las operaciones "distribuidas" y el recurso a la creaci�n de puestos avanzados en profundidad. Todo ello requiere una importante movilizaci�n log�stica: el reabastecimiento en vuelo de los helic�pteros, la "cobertura" para los soldados, las municiones, la lucha contra el enemigo.Las condiciones cambiar�an mucho si el asalto tuviera que producirse en los complejos que forman parte del programa nuclear, ya que se encuentran en el interior de Ir�n y requieren la participaci�n de unidades entrenadas para manejar material sensible como el uranio.