Espa�a, Francia e Italia no permiten o restringen el uso de sus bases o de su espacio a�reo para bombardear a Ir�n. Reino Unido ha limitado el intercambio de Inteligencia con Washington en medio de una tensi�n permanente con la Casa Blanca. Polonia se niega a ceder sus sistemas de misiles, cr�ticos ante la amenaza rusa, para que sean desplegados en el Golfo P�rsico. Hungr�a trabaja en defensa de los intereses rusos. Y Estados Unidos, entre amenazas de romper la OTAN, levanta las sanciones a Rusia y se incauta de material comprado por los europeos para ayudar a Ucrania para recargar sus stocks.En los cuarteles generales de la OTAN suelen decir que lo m�s importante es la perspectiva y la visi�n a largo plazo. Desde hace una d�cada, cada vez que se pregunta a sus l�deres militares, civiles y diplom�ticos por la �ltima amenaza de ruptura de
Donald Trump, por el choque entre dos de sus miembros o por frases como que la Alianza est� "en muerte cerebral", como dijo en 2019 Emmanuel Macron, los secretarios generales responden que quiz�s la cosa est� mal, quiz�s fatal, pero que en el pasado estuvo peor y todo acab� volviendo a encarrilarse. Que el ciclo medi�tico actual, la informaci�n 24 horas y las redes sociales acent�an la sensaci�n apocal�ptica, pero que los aliados son fuertes, han conseguido algo in�dito en la historia y, por eso, mal que bien, seguir�n juntos. Lo lograron cuando De Gaulle decidi� sacar a Francia y echar a la Alianza de su pa�s, por lo que tuvo que reubicarse en B�lgica. Pas� despu�s de la Guerra de Irak y la divisi�n por las armas de destrucci�n masiva. Y volver� a pasar, sostienen, porque no hay alternativa.Cuesta creer, ahora mismo, que la Alianza pueda recuperarse completamente de la profunda crisis que atraviesa. Las heridas son profundas y crecientes, y diversas fuentes atl�nticas aseguran que la situaci�n es muy seria y, francamente, m�s grave que en crisis anteriores. La invasi�n rusa de Ucrania logr� algo que durante la Guerra Fr�a fue imposible: unir a Suecia y Finlandia. Pero desde entonces, con la vuelta de Trump al poder, tras las amenazas de anexi�n de Groenlandia, la guerra en Ir�n, la incautaci�n de material comprado por los europeos y la decisi�n del secretario general, Mark Rutte, de alinearse completamente con Washington, las fracturas se extienden. La amenaza, una vez m�s, parece existencial.La Casa Blanca, furiosa por la negativa de sus socios y aliados a involucrarse militarmente en Oriente Pr�ximo, habla sin tapujos del fin de la Alianza. Ya no se trata de derivar recursos hacia el Pac�fico o centrarse en China mientras los europeos asumen su propia Defensa, un inter�s evidente desde hace lustros. En sus Estrategias de Seguridad Nacional y de Defensa, y en los testimonios de los mandos militares en el Congreso, queda claro que incluso el despliegue en Europa est� concebido sobre todo para la contenci�n de China y que el Viejo Continente es m�s un trampol�n para poder operar r�pido en otros escenarios. La cobertura de los aliados es s�lo la tercera prioridad, sin catalogar siquiera a Rusia como una amenaza. Pero Trump, ahora, vuelve a ir a m�s, diciendo que siempre supo que la OTAN no estar�a ah� cuando Estados Unidos la necesitara y que, por tanto, es superflua para �l."A todos aquellos pa�ses que no pueden conseguir combustible para aviones debido al Estrecho de Ormuz -como el Reino Unido, que se neg� a involucrarse en la decapitaci�n de Ir�n- tengo una sugerencia para ustedes: n�mero uno, compren a Estados Unidos, tenemos de sobra; y n�mero dos, re�nan ese coraje tard�o, vayan al Estrecho y simplemente T�MENLO (sic). Tendr�n que empezar a aprender a luchar por s� mismos, porque Estados Unidos ya no estar�n all� para ayudarlos, tal como ustedes no estuvieron all� para nosotros. Ir�n ha sido, esencialmente, diezmado. La parte dif�cil ya est� hecha. �Vayan a buscar su propio petr�leo!", escribi� el presidente estadounidense en su cuenta de Truth Social este martes, dando a entender que, si cesan los bombardeos ahora y se retira, el problema ser� de los dem�s, no suyo.Espa�a, Francia o Italia, cada una con matices diferentes, no permiten el uso de sus bases para bombardear a Ir�n; han restringido su espacio a�reo o ambas cosas, molestas por la unilateralidad o por los reiterados intentos de Washington de actuar sin permiso ni coordinaci�n. El Gobierno de Giorgia Meloni, uno de los m�s pr�ximos ideol�gicamente a Trump, ha vuelto a distanciarse esta semana negando el acceso a la base siciliana de Sigonella al no poder garantizar que los aviones que solicitaban aterrizar, sin aviso previo, fueran meramente log�sticos, tal y como estipulan los acuerdos entre ambos pa�ses. Meloni ha denunciado la intervenci�n como contraria al derecho internacional, y su opini�n p�blica est� completamente en contra."El pa�s de Francia no permiti� que los aviones con destino a Israel, cargados de suministros militares, sobrevolaran el territorio franc�s. �Francia ha sido MUY POCO COLABORADORA (sic) con respecto al 'Carnicero de Ir�n', quien ha sido eliminado con �xito! ���EEUU lo RECORDAR�!!! (sic)", a�adi� Trump esta ma�ana en un nuevo recado a Macron, al que sistem�ticamente menosprecia afirmando que "pronto ya no estar� all�", en referencia a las pr�ximas presidenciales galas. A diferencia de Espa�a, que ha cerrado su espacio a�reo a los aviones estadounidenses, Francia no ha tomado esta medida y las aeronaves de apoyo estadounidenses usan sus bases de Istres y Avord, si bien Par�s reclama que se pida permiso caso a caso, lo que se conoce como "permiso diplom�tico de sobrevuelo".Pero no son s�lo los mediterr�neos. Despu�s de que Dinamarca movilizara sus tropas ante una posible invasi�n americana de Groenlandia, Polonia, la gran entusiasta atl�ntica, se niega a ceder sus Patriot para que sean desplegados en el Golfo P�rsico. Estados Unidos, a trav�s de su pol�mico embajador en Varsovia, hab�a sugerido la posibilidad y, en un nuevo enfrentamiento, el Gobierno de Donald Tusk (que en su etapa como presidente del Consejo Europeo fue la voz comunitaria m�s dura contra el trumpismo) ha dicho que no. "Nuestras bater�as Patriot y su armamento se utilizan para proteger el espacio a�reo polaco y el flanco oriental de la OTAN. �Nada cambia en este sentido y no tenemos planes de trasladarlas a ning�n otro lugar!", escribi� el martes en X el ministro de Defensa polaco, Wadysaw Kosiniak-Kamysz. "Nuestros aliados son plenamente conscientes de la importancia de nuestras tareas aqu� y la comprenden. La seguridad de Polonia es una prioridad absoluta", a�adi�.Por si no fuera suficiente, los audios publicados este martes muestran adem�s que el ministro de Exteriores de Hungr�a, pa�s miembro de la OTAN y de la UE, es un lacayo de Mosc� que se declara "servidor" del Kremlin. The Washington Post public� la semana pasada que P�ter Szijj�rt� llamaba a Sergei Lavrov incluso en los recesos de las reuniones de ministros comunitarios para contarle en tiempo real c�mo iban las discusiones sobre sanciones a su pa�s. Ahora, varios medios como Vsquare, FRONTSTORY, Delfi Estonia, Insider y el Centro de Investigaciones J�n Kuciak han accedido a los audios y transcripciones de las conversaciones entre ambos, en las que el h�ngaro se compromete a sacar de las listas de sanciones a quien le pide el ruso.Cuando en su primer mandato Trump empez� a insinuar que, si los miembros no gastaban m�s en Defensa no pod�a garantizar la defensa colectiva, provoc� un shock hist�rico. Ahora, el estadounidense dice cada d�a varias veces que no estar� ah� para los dem�s si ocurre algo y pr�cticamente ya no pasa nada. Ha pasado a ser casi un escenario central. "No creo que necesariamente esto deje a la OTAN herida de muerte. Hay en marcha desde hace tiempo un proceso para que Europa haga m�s. La OTAN se est� transformando a una velocidad muy importante m�s all� de Trump. Es un fen�meno estructural. Trump obviamente lo acelera, le da un tinte m�s dram�tico, pero tambi�n le ha dado una bocanada de aire fresco, porque ha hecho que los europeos se pongan las pilas. No ridiculizar�a ese argumento porque el principal indicador de burden sharing es la inversi�n en Defensa y en eso Europa ha tenido salto importante. Lo cierto es que la mayor�a de pa�ses europeos prefieren un compromiso vago, incierto, dubitativo de Estados Unidos a tener que buscar una alternativa real, porque los problemas son enormes", matiza Luis Sim�n, investigador principal en materia de Defensa del Real Instituto Elcano y experto en la Alianza.