China, la segunda potencia econ�mica y militar del mundo, ha hecho varios amagos en los �ltimos a�os por presentarse como un agente de paz en conflictos internacionales. Aunque rara vez asume un papel de liderazgo directo en zonas de guerra, Pek�n ha intensificado sus esfuerzos para parecer un interlocutor clave que est� preparado para ocupar los espacios diplom�ticos rotos por el belicismo de Donald Trump, as� como proyectarse como un actor de mediaci�n en lugares lejanos donde Washington ha fallado.En 2023, por ejemplo,
China present� un documento de 12 puntos sobre la guerra en Ucrania. M�s que una propuesta concreta para resolver el conflicto, el texto reflejaba la ambigua postura de Pek�n: un llamamiento a respetar la soberan�a de Kiev y a un alto el fuego, combinado con la consideraci�n de "leg�timas preocupaciones de seguridad" de Rusia ante la expansi�n de la OTAN hacia Europa del Este.Ese mismo a�o, la diplomacia
China logr� lo que muchos calificaron entonces como un tanto hist�rico: la reconciliaci�n entre Arabia Saud� e Ir�n, dos viejos rivales regionales. Tras este �xito, Pek�n ofreci� mediar en el conflicto entre
Israel y
Palestina, proponiendo incluso un encuentro en la capital
China entre el primer ministro
Israel� Benjam�n Netanyahu y el presidente de la Autoridad
Palestina,
Mahmud Abbas, que nunca lleg� a concretarse.Durante la masacre
Israel� en Gaza,
China opt� por un discreto segundo plano: conden� los ataques de
Israel y reclam� el alto el fuego, sin involucrarse activamente en negociaciones. En cambio, la diplomacia
China mostr� mayor dinamismo durante el verano pasado, cuando reuni� en Pek�n a delegaciones de Tailandia y Camboya tras enfrentamientos fronterizos. Esta semana,
China ha acogido las primeras conversaciones cara a cara entre Pakist�n y Afganist�n tras meses de combates, celebradas en la ciudad de Urumqi, subrayando la creciente ambici�n de Pek�n de actuar como mediador regional.�Y en Ir�n? Un mes despu�s de los ataques estadounidenses e
Israel�es contra Teher�n, el papel de
China se ha limitado a escuetos comunicados, en los que insta al cese inmediato de las operaciones militares, y a negociar con el r�gimen
Iran� el paso seguro de sus petroleros por el bloqueado Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la visita de este martes a Pek�n del ministro de Asuntos Exteriores paquistan�, Ishaq Dar, parece que ha marcado un punto de inflexi�n para que la superpotencia asi�tica deje atr�s su perfil bajo.Junto a Pakist�n,
China anunci� el martes una iniciativa conjunta de cinco puntos para poner fin al conflicto que sacude Oriente Pr�ximo. La declaraci�n conjunta, reproducida por funcionarios chinos, subraya que "el di�logo y la diplomacia son la �nica opci�n viable para resolver los conflictos", e insta a restablecer el "paso normal" por Ormuz, proteger infraestructuras civiles y nucleares con fines pac�ficos, y a iniciar conversaciones de paz lo antes posible.Un par de diplom�ticos chinos consultados por este peri�dico explican que, desde la perspectiva de Pek�n, este conflicto ofrece una doble lectura. Por un lado, supone una distracci�n estrat�gica para EEUU, que podr�a aliviar la presi�n en cuestiones como Taiwan o la represi�n tecnol�gica. Por otro, incrementa la incertidumbre global, afectando a rutas energ�ticas clave para la econom�a del pa�s asi�tico, que depende mucho de las importaciones de petr�leo del Golfo P�rsico.El papel de ChinaLa iniciativa presentada ahora junto a Pakist�n, aunque expresa t�rminos generales, representa la postura m�s detallada que Pek�n ha articulado hasta la fecha sobre c�mo resolver la guerra. Tambi�n plantea interrogantes sobre qu� medidas concretas tomar�a el Gobierno de Xi en un futuro proceso de paz y hasta que punto est� dispuesto a involucrarse en un conflicto que se desarrolla en una regi�n vol�til donde mantiene estrechas relaciones comerciales con pa�ses de ambos enfrentados.Desde que las sanciones internacionales golpearon la econom�a de Ir�n,
China ha sido un salvavidas para la Rep�blica Isl�mica. La segunda potencia mundial ha asumido un papel esencial al comprar cerca del 90% de las exportaciones de petr�leo
Iran�, lo que representaba una inyecci�n vital para el r�gimen de los ayatol�s. Adem�s, el acuerdo de cooperaci�n integral que chinos e
Iran�es firmaron en 2021, con horizonte de 25 a�os, blind� inversiones chinas en infraestructuras, energ�a y telecomunicaciones
Iran�es. Todo ello ahora est� en riesgo.Pek�n ha ido moviendo tambi�n fichas en los �ltimos a�os para reducir el aislamiento pol�tico internacional de Ir�n integrando a este pa�s en foros bajo su �rbita, como los BRICS. Paralelamente a su relaci�n con los
Iran�es, el Gobierno de Xi ha estrechado tambi�n los v�nculos energ�ticos y de cooperaci�n tecnol�gica con otros actores claves de la regi�n como Arabia Saud�, Emiratos �rabes Unidos y Egipto.Toda esta estrategia se integra en un ambicioso programa de pol�tica exterior apadrinado personalmente por el propio presidente Xi, la llamada Iniciativa de Seguridad Global (GSI), que busca ofrecer una alternativa al orden de seguridad liderado por Occidente, con Pek�n present�ndose como una potencia estabilizadora que es capaz de ocupar los espacios dejados por los fracasos diplom�ticos de Estados Unidos.