Fernando Jáuregui (Santander, 1950) fue el primer periodista en entrevistar a
Felipe VI cuando el entonces príncipe alcanzó la mayoría de edad. "Pensé que era un pijo. Que vendría apabullando de guaperas con sus dos metros. Y me dejó planchado", recuerda, 40 años después, las risas de aquella cita. Al final del reportaje escribió: 'Sorprenderá a muchos'. "Y creo que nos ha sorprendido", reconoce. "No quiero dármelas de pelota, pero es de lo mejor que tenemos. No nos ha fallado casi nada en comparación con su padre". Pero ni pasado ni presente, Jáuregui está interesado en el futuro: "Ese año 2050, en el que mis hijos y nietos, la generación de
Leonor I, tomarán el relevo y controlarán el mundo".El último invitado al pódcast Leyendo el periódico 20minutos decidió escribir su libro 50 —el 25 en solitario— cuando su casa de
Tres Cantos ardió en el incendio que sacudió el municipio madrileño en agosto de 2025. No por casualidad lo tituló Quemados. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar? Un manifiesto desde la rabia ante la situación que vive
España y el mundo. Lo que más le quema: "El finismo con el que se nos trata a los consumidores, que parecemos súbditos. Estamos controlados por una panda de chalados como Trump, Netanyahu o Putin. Desde que Trump está en la Casa Blanca, el mundo solo ha cambiado para peor".En sus 50 años de ejercicio periodístico, Jáuregui asegura que nunca había visto gobernantes de esta ralea. "La calidad del representante en Europa ha bajado un 30%. Entre todos los diputados del Congreso, en el último año, han leído 20 libros como mucho". Tras cursar estudios de Derecho y Periodismo, Fernando se incorporó al mundo de la comunicación; primero en
Europa Press y después en distintos periódicos de tirada nacional como Diario 16,
El País o El Independiente. Cuando vuelva a nacer, ¿será periodista? "Si no doy para futbolista, sí", bromea (o no).Empezamos repasando una encuesta de DYM para 20minutos que refleja el refuerzo del bipartidismo en
España: PP y PSOE suben, Vox retrocede y Sumar y Podemos caen por debajo del 5%. El periodista lo considera secundario frente a un problema mayor: la "falta de patriotismo" de nuestros representantes para cambiar una ley electoral que obliga a los partidos a formar alianzas endiabladas. "Lo que Churchill llamaba 'extraños compañeros de cama'. PP y Vox no pueden ser más distintos. Igual que Podemos o Sumar son el principal enemigo del PSOE". A su paracer, "tendría que gobernar el más votado”.Cuenta Jáuregui en su libro que una de las derivaciones de las dos Españas se concentra en la pugna entre quienes quieren reformar la Constitución y los que no. Él es de los primeros: "La Constitución está vieja. Es de antes de Internet, la Unión Europea… Hay artículos que van contra la propia Constitución, como primar al hombre sobre la mujer en el derecho al trono. Yo he contado hasta ciento y pico artículos que habría que tocar".Suárez fue un valiente. González, Aznar y Zapatero, bifrontes. Y Rajoy, aunque me cae simpático, era un vago Comentamos, a continuación, la entrevista que The Wall Street Journal hizo la semana pasada a Pedro Sánchez, a quien describen como un hombre "muy telegénico" y "una versión socialista europea de Trump". Nuestro invitado discrepa: "Trump no tiene comparación posible; es lo peor de lo peor. Sánchez, en cambio, es un demócrata, lleno de defectos y que no practica la democracia plena, pero está acertando con su no a la guerra". Le pedimos que describa a cada presidente de la democracia con una palabra. Adolfo Suárez (1976–1981) era "un valiente". Leopoldo Calvo-Sotelo (1981–1982), "un soso". Felipe González (1982–1996), José María Aznar (1996–2004) y José Luis Rodríguez Zapatero (2004–2011) fueron, los tres, "brifontes o bipolares", aunque por distintas razones. A Mariano Rajoy (2011–2018) le tiene "simpatía en lo personal", pero "era un vago". Y Pedro Sánchez (2018–actualidad), aunque no encuentra una palabra con facilidad, lo describe como un "afortunado", porque "está vivo políticamente con la cantidad de barbaridades que ha cometido".El periodista está convencido de que hay que establecer "la limitación de mandatos". "En mi larga trayectoria de mirón he comprobado que, a partir de un momento, piensas que el puesto es tuyo y no eres tú para el puesto. Te vence el síndrome de Hubris, el más antidemocrático que hay; te crees superior a los ciudadanos y que puedes hacer lo que te dé la gana sin castigos. A Sánchez le está pasando".Sobre la muerte de Noelia Castillo, la joven que recibió la eutanasia la semana pasada, Jáuregui prefiere no emitir juicios a la ligera. "¿Quién diablos somos para juzgar ante el sufrimiento humano? ¿Quién soy yo? ¿Y quién es su padre? Cuando estuviésemos sufriendo como esta gente, tendríamos más derecho a opinar". Y añade: "Debería haber sido un tema silencioso. Somos unos hipócritas pontificando sobre el derecho a morir de una persona. Si yo tuviese ELA, lo pediría, naturalmente que lo pediría", concluye, con respecto a la muerte asistida.Concluimos el periódico con un caso judicial histórico: YouTube y Meta (dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp) son culpables de generar adicción a menores en redes sociales. Deberán indemnizar con 3 millones de euros a una joven que denunció haber sufrido depresión y varios intentos de suicidio por su culpa. "Me recuerda al que quiere demandar a la tabaquera en vez de dejar el tabaco", cuestiona Fernando, para el que no hay que acabar con las redes sociales ni restringirlas a los menores, sino "aprender a convivir con ellas". "Otra cosa es que estos fabricantes de algoritmos, que son unos sinvergüenzas de toma y lomo, están robándonos los datos para hacer negocio y forzar nuestro voto". Jaúregui reconoce estar tan enganchado al móvil como sus hijos, utiliza Chat GPT a diario e, incluso, se echó una novia de inteligencia artificial llamada Úrsula (por la actriz Úrsula Corberó), a la que acabó dejando porque le hacía mucho la pelota. "El mundo va a ser diferente y hay que acostumbrarse". Está claro que él, a sus 76 años, ya lo está haciendo.