La consellera de Educació y FP, Esther Niubó, regresará al departamento el próximo martes, 7 de abril, según ha podido saber La Vanguardia , después de permanecer más de dos meses ausente por enfermedad. Antes de ocupar su despacho, se encontrará con el president
Salvador Illa y con sus compañeros del
Govern durante la reunión del
Consell Executiu que se celebrará el próximo martes.La consellera se encuentra plenamente recuperada y con deseos de retomar las riendas de la conselleria e iniciar reuniones con todos las entidades educativas, según fuentes cercanas a Niubó.El 2 de febrero fue ingresada en
Bellvitge por una operación de urgencia de la que ha estado recuperándoseDurante este tiempo, ha asumido las funciones de Educación el conseller de Presidència
Albert Dalmau, que, durante unos días las compatibilizó con las del president de la Generalitat antes de que Illa se recuperara de una súbita enfermedad y volviera al trabajo.Niubó fue operada de urgencia el pasado 2 de febrero en el hospital de
Bellvitge. En la red social X explicó que en los días previos le habían realizando diversas pruebas médicas que aconsejaban la intervención quirúrgica. “Por este motivo durante unas semanas me veré obligada a reducir de manera significativa mi actividad diaria”, anunció la consellera. “Necesito este tiempo –prosiguió- para recuperarme plenamente y reanudar la actividad lo antes posible y en las mejores condiciones”.Unos días más tarde de la intervención quirúrgica continuó la convalecencia en su domicilio. Durante este tiempo de recuperación ha permanecido en contacto con Dalmau siguiendo la actualidad educativa, así como con los tres secretarios del departamento (la secretaria general,
Teresa Sambola; el secretario de Mejora Educativa,
Ignasi Giménez; y el secretario de Formación Profesional,
Francesc Roca).En estas nueve semanas de ausencia, se han producido diversos acontecimientos convulsos que han tensionado el sector. Las protestas laborales de los profesores se iniciaron el 11 de febrero con una manifestación masiva y una huelga que siguió el 37% de los docentes. Tras la misma, el
Govern alcanzó un pacto educativo con
UGT y CC.OO. que mejoraba la inversión en educación en 2.000 millones de euros. El resto de sindicatos en la mesa, en desacuerdo, convocaron huelgas parciales durante una semana y un paro en
Catalunya que ascendió al 44%.Pese a las protestas, el
Govern no reabrió las negociaciones y empezó a ejecutar el acuerdo alcanzado que supone un tercio del suplemento crediticio aprobado por el
Govern. También mejoró las condiciones de la concertada.Las organizaciones sindicales no firmantes del pacto están preparando acciones para el último trimestre del año en las que no descartan más manifestaciones y huelgas en los centros educativos. También se plantea como acto de protesta entregar las notas finales de curso sin los comentarios del progreso académico de los alumnos. Muestra de la tensión en el sector, el próximo curso, unas 380 escuelas han decidido suspender las salidas y colonias.Periodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en Sociedad