04/04/2026 12:13 Actualizado a 04/04/2026 12:36 La caída de dos aviones militares estadounidenses en el conflicto de Irán este viernes, sumado a la búsqueda de un piloto de la Fuerza Aérea desaparecido en territorio enemigo, sume en el hermetismo al Gobierno del presidente estadounidense,
Donald Trump, sobre el conflicto, que ha contemplado terminar en unas tres semanas.Un a A-10 Thunderbolt II de la misma serie del que cayó cerca del estrecho de Ormuz y cuyo piloto fue rescatado. SENIOR MASTER SGT. VINCENT DE GR / AFPIrán derribó un caza F-15 estadounidense en su territorio por primera vez desde que se inició la guerra en Oriente Medio el pasado 28 de febrero. Uno de los dos tripulantes fue rescatado, pero el otro se encuentra desaparecido presumiblemente en territorio
Iraní, lo que desató una búsqueda frenética.Casi al mismo tiempo del derribo del F-15, un segundo avión militar, un A-10 Warthog, se estrelló cerca del estrecho de Ormuz. El único tripulante de esa nave fue rescatado con vida.Restos del caza estadounidense abatido por IránAgencia Tasnim/EFEA esto, se suman dos helicópteros militares estadounidenses que participaban en las labores de rescate también fueron alcanzados por fuego
Iraní, aunque todos sus tripulantes se encuentran a salvo, según fuentes militares citadas por The Washington Post.El Pentágono así como el Comando Central (
Centcom) de Estados Unidos no han dado mayor información sobre los incidentes ni el rescate del militar.
Donald Trump también ha mantenido el hermetismo. Negó que el derribo del caza estadounidense por las fuerzas
Iraníes afectara las negociaciones con Teherán, según dijo en una entrevista telefónica con la cadena
NBC News. “No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”, declaró Trump en una llamada telefónica con la televisora en la que se negó a dar detalles.Lee tambiénEl conflicto ha causado miles de muertos, ha sacudido los mercados globales, ha interrumpido rutas marítimas clave, ha disparado los precios del combustible y no muestra señales de desaceleración, mientras Irán responde a los ataques aéreos estadounidenses e
Israelíes con ofensivas en toda la zona. Los ataques con misiles y drones continuaron el sábado, con un dron
Iraní que aparentemente dañó la sede en Dubái del gigante tecnológico estadounidense
Oracle. El Ejército
Israelí afirmó que Irán había lanzado misiles hacia el país.Ni la Casa Blanca ni el Pentágono facilitaron información pública sobre los aparatos derribados. En un correo electrónico del Pentágono al que tuvo acceso Associated Press, el Ejército indicó que había recibido notificación de “una aeronave derribada” en Oriente Próximo, sin aportar más detalles. Restos del caza estadounidense abatido por IránAgencia Tasnim/EFEEl Pentágono también informó al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de que se desconocía la situación de un segundo militar que viajaba en el caza. Las operaciones de búsqueda y rescate continuaban el sábado.Asimismo, un helicóptero que formaba parte del equipo de búsqueda habría sido también abatido, pero esta información de la agencia
Iraní Mehr no ha sido confirmada, y este viernes por la noche The New York Times también informó de un segundo caza estrellado, en su caso en el golfo Pérsico, y que su único ocupante pudo ser rescatado.Las autoridades
Iraníes ofrecen “un reconocimiento especial” para el que capture o mate a la tripulaciónEl piloto rescatado está vivo y se encuentra recibiendo atención médica, según la cadena estadounidense. Sin embargo, no está clara la situación del otro tripulante, aunque las operaciones de búsqueda siguen en marcha, indicaron a Axios un funcionario
Israelí y una segunda fuente con conocimiento de la situación. El incidente habría tenido lugar al sur de la República Islámica.Una hipotética captura del piloto superviviente pondría más presión sobre la Casa Blanca en una guerra que avanza sin rumbo aparente. La posibilidad de que los
Iraníes puedan capturarlo y exhibirlo retrotrae a la humillación que Estados Unidos recibió en 1979, cuando un grupo de estudiantes
Iraníes secuestró durante 444 días a unos sesenta diplomáticos y funcionarios de este país.