Frente a los insultos del presidente de Estados Unidos, la respuesta solidaria de los compañeros. La batalla retórica entre
Donald Trump y
Bruce Springsteen subió de tono con la intervención de
Dan Point, presidente de la
American Federation of Musicians Local 802, y
Marc Sazer, presidente de
Local 47 AFM, que arremetieron contra el mandatario por su último arrebato en el que menosprecio al mito de Nueva Jersey.“No podemos permanecer en silencio mientras uno de nuestros miembros más celebrados es señalado y atacado personalmente por el presidente de los Estados Unidos”, recalcaron los dirigentes sindicalistas en un comunicado conjunto después de que Trump recurriera de nuevo a su red social para despreciar al ícono del rock por pronunciarse contra su administración.“
Bruce Springsteen no es solo un músico brillante, es una voz para la clase trabajadora, un símbolo de la resiliencia estadounidense y una inspiración para millones de personas en este país y en todo el mundo”, remarcaron.“Desde Nebraska hasta Born to Run, su música ha denunciado al poder durante décadas, y eso es exactamente lo que está haciendo ahora. Los músicos tienen derecho a la libertad de expresión, y nos solidarizamos plenamente con Bruce y con cada miembro que utiliza su plataforma para expresar su conciencia. Local 802 y Local 47 siempre defenderán ese derecho”, insistieron en su apoyo al Boss.El respaldo sindical se produjo ante el belicismo que desató Trump este jueves en su plataforma tras la primera cita en
Minneapolis, la noche del martes, de la nueva gira de Springsteen, The land of hope and dreams, en la que se erige como una de la voces de la resistencia y la desobediencia contra la gestión de la Casa Blanca.Desde su red social, Trump solicitó a su movimiento MAGA (hacer Estados Unidos grande de nuevo) que boicoteara estos conciertos, 20 fechas en tota, que concluirán en
Washington DC, en la que el 27 de mayo se espera sea la mayor de todas las citas. Según el mandatario, estos shows “son una porquería” y aconsejó ahorrarse “el dinero que tanto te ha costado ganar”.Durante el energético concierto, y con todas la entradas vendidas, el rockero recordó que las fuerzas federales de inmigración (
ICE) “trajeron muerte y terror” en enero a las calles de la ciudad de
Minnesota, subrayando los asesinatos de dos estadounidenses y blancos, Renée Good y Alex Pretti, y a los que dedica el tema Streets of
Minneapolis, el único tema nuevo que publicó justo después de ese par de tragedias.“Estamos aquí para celebrar y defender nuestros ideales estadounidenses, la democracia, nuestra Constitución y nuestra sagrada promesa de Estados Unidos, el país que amo y del que he escrito durante 50 años, que ha sido el faro de la esperanza y la libertad en todo el mundo, actualmente en manos de una administración corrupta, incompetente, racista, imprudente y traidora”, proclamó Springsteen al inicio de ese primer concierto.“Esta noche os pedimos a todos que os unáis a nosotros para elegir la esperanza sobre el miedo, la democracia sobre el autoritarismo, el estado de derecho sobre la ilegalidad, la ética sobre la corrupción desenfrenada, la resistencia sobre la complacencia, la unidad sobre la división y la paz sobre al guerra”, apostilló.Demasiado para alguien con la piel tan fina como Trump, que ya hace años que se las tiene con este trovador del R&R.El presidente inició su mensaje como le gusta, insultando y metiéndose con el aspecto de su contrincante, cosa que tanto le molesta cuando es a la inversa. “Cantante malo y aburrido.
Bruce Springsteen, que parece una ciruela pasa reseca que ha padecido enormemente a manos de un cirujano plástico verdaderamente incompetente, sufre de un horrible e incurable caso de síndrome de delirio anti Trump, a veces referido como TDS”, afirmó.“Este tipo es un perdedor total que vomita odio contra un presidente que ganó las elecciones por una victoria aplastante, imponiéndose tanto en el voto popular como en los siete estados bisagra y en el 86% de los condados de todo Estados Unidos”, insistió. Y volvió a reiterar uno de sus comentarios habituales, que igual aplica a los aranceles, los precios o el conflicto bélico en Irán: “Bajo el gobierno del durmiente Joe y los demócratas, nuestro país estaba muerto y ahora es el más sexy del mundo, de lejos”.