Xavier Col�s BudapestActualizado S�bado, 4 abril 2026 - 00:11Rusia est� bloqueando el internet m�vil en el centro de Mosc� y en otras grandes ciudades. Tambi�n restringe todav�a m�s
Telegram y
WhatsApp, a las que hasta ahora los rusos acced�an con decenas de VPN que ahora van cayendo una tras otra. Antes se bloqueaban ciertos sitios, ahora es al rev�s: todo bloqueado mientras se elaboran "listas blancas" con webs que se salvan. Pronto quedar�n operativos solo ciertos servicios aprobados por el Estado. La idea es que la gente pueda seguir pidiendo comida a domicilio y pagando impuestos online, pero que se informe peor y se comunique menos. El argumento oficial es la seguridad frente a los drones ucranianos. Pero la censura y la desconexi�n se extiende a ciudades donde el cielo sigue tranquilo. Sea lo que sea lo que espera o prepara el
Kremlin para 2026, quiere tener a los rusos desconectados los unos de los otros.Igual que la URSS intent� controlar las fotocopiadoras porque permit�an multiplicar publicaciones caseras (los samizdat) fuera del monopolio estatal,
Vladimir Putin trata de controlar sobre todo el m�vil porque hoy cumple esa misma funci�n, pero a escala mucho mayor. Si Putin quiere tomar nuevos territorios en Ucrania necesitar� una impopular movilizaci�n, y si la econom�a se degrada m�s puede haber problemas bancarios o instaurarse una econom�a de guerra. Son escenarios que el
Kremlin gestionar�a mejor si puede moderar no solo lo que dicen los medios sino lo que los rusos leen y comentan entre ellos."Est� intentando modificar el comportamiento de la gente; no se trata de que no accedan, sino de reeducarles en la manera en la que usan internet", explica
Andrei Soldatov, escritor ruso en el exilio, que public� en 2015 junto a
Irina Borogan The Red Web, un libro que cuenta c�mo el internet ruso fue visto a la vez como amenaza y como oportunidad, y aunque al principio hubo margen para plantar cara al
Kremlin, ese margen desapareci� con Putin. Ese libro se�alaba que la represi�n digital no siempre es total ni constante, pues la clave del sistema es la combinaci�n de omnisciencia y oscuridad. El ciudadano siente que el Estado puede saberlo todo, pero no sabe d�nde est� exactamente la l�nea roja. Once a�os despu�s Soldatov est� en busca y captura y admite que en este tiempo Putin "ha tenido algunos �xitos en la lucha contra el internet libre. El sistema es m�s sofisticado de lo que describimos en The Red Web en aquel momento"."No importan los costes"Durante a�os el putinismo ha restringido las libertades pol�ticas evitando que los rusos notasen un menoscabo en las libertades individuales. Pero ahora ya no se trata de que muera de manera misteriosa una periodista o de que a un disidente inc�modo le aparezca de repente un caso de corrupci�n. Los cortes afectan a la vida diaria: pagos, bancos, taxis, reparto, correo, educaci�n y comunicaciones b�sicas. Todo forma parte de una estrategia para aislar Runet del resto de la red. La guerra aceler� ese proceso, y los apagones ya no se limitan a zonas fronterizas o sensibles, han llegado al coraz�n pol�tico y econ�mico del pa�s. El
Kremlin est� ensayando c�mo funcionar�a Rusia bajo un r�gimen de control digital mucho m�s duro. De pronto sectores de la poblaci�n indiferentes a la destrucci�n de Ucrania han mostrado su incomodidad con las medidas. Desde los �mbitos leales al putinismo se ha denunciado que el r�gimen aprieta tanto que parece que ahoga. El centro de Mosc� sufre cortes de conexi�n desde el 5 de marzo.Soldatov, que est� considerado uno de los mejores expertos en servicios secretos rusos, advierte de que las brutales desconexiones que sufren los ciudadanos son seguramente fruto de una tormenta perfecta ocasionada por dos actores principales dentro del r�gimen. Por un lado, el organismo que regula las comunicaciones, Roskomnadzor, "son duros pero muy pol�ticos"; y por otro "el servicio de seguridad FSB, que ha recibido informaci�n de que se prepara algo grande para la regi�n de Mosc�, como por ejemplo un ataque ucraniano. Una mujer con su tel�fono m�vil en la mano abandona la Plaza Roja de Mosc�Alexander ZemlianichenkoApEl FSB no piensa en t�rminos de costes pol�ticos, "sino s�lo en si una medida puede reducir riesgos, aunque sea en un 1%", y bajo el pretexto de seguridad "puede vender cualquier medida" porque
Vladimir Putin es un agente "y la compra". As� fue como el internet m�vil desapareci� en Mosc�, porque es mucho m�s dif�cil de monitorizar que el wifi. En un sistema donde los �rganos de control compiten entre s� por abanderar la durabilidad del r�gimen, los reguladores de Roskomnadzor "aprovecharon para poner en marcha las listas blancas" y bloque� parte del tr�fico en casas de todo el pa�s. El resultado es gente que no pod�a mandar dinero a sus padres, problemas con las alertas de los ni�os diab�ticos, empresas con el negocio parado o moscovitas volviendo a preguntar por direcciones en plena calle porque no funcionan las apps de mapas."Llevamos un a�o con interferencias en el GPS, as� que hay que trazar el itinerario con antelaci�n de la manera tradicional y usar las se�ales", explica desde Rusia Alexander Isavnin, un veterano activista y por las libertades en internet. "Alguna gente ten�a que salir del centro para poder actualizar el correo electr�nico". �l mismo, que vive en las afueras de Mosc�, lo comprob� cuando el pasado 17 de marzo fue al Ayuntamiento —que est� en la c�ntrica calle Tverskaya, que lleva hasta el
Kremlin— para solicitar permiso para una manifestaci�n por la libertad de internet. "Incluso en la oficina municipal no hab�a internet; en el caf� de la esquina, tampoco. Pero en cuanto sal�as fuera del anillo [la calle que circunvala el centro de Mosc�] la conexi�n regresaba". Por supuesto el permiso para manifestarse fue rechazado. Una vez m�s, alegaron restricciones por el Covid.El
Kremlin es consciente de que el descontento p�blico va en aumento, y est� alienando especialmente a los j�venes. El 83% de los adolescentes encuestados por Russian Field reaccion� negativamente y casi la mitad siente "ira". En una sociedad cada d�a m�s temerosa del Gobierno y en cierto modo indolente sobre las causas �ticas, estas semanas se han producido varios conatos de protesta. "Las autoridades locales tienen tanto miedo que est�n arrestando a los organizadores incluso antes de que las protestas lleguen a producirse", a�ade Alexander Isavnin, que tambi�n es un destacado miembro del Partido Pirata. Ya en 2020Isavnin avisaba sobre Putin: "El 'ciber-Gulag' es su aspiraci�n".Max, el gran hermanoMientras todo eso sucede, los rusos ven c�mo un 'chivato digital' se va integrando en sus tel�fonos. A medida que Roskomnadzor restringe
WhatsApp y
Telegram, la aplicaci�n estatal de mensajer�a Max, lanzada en marzo de 2025, se impulsa ahora activamente a trav�s de distintos medios: Gosuslugi, el portal multiusos con el que los rusos se relacionan con su administraci�n para todo el papeleo, s�lo permite iniciar sesi�n a trav�s de Max; en los colegios los grupos de padres han de ser en esa plataforma. Algunos han comprado un segundo tel�fono solo para instalar la app estatal.Lidia, una oste�pata de Krasnoyarsk, asegura: "No me voy a instalar esa aplicaci�n por nada del mundo, es como tener al gobierno dentro de tu iPhone".
Andrei Soldatov confirma que sus temores est�n fundados: "Lo m�s peligroso es que en cuanto lo instalas empieza a espiar tu tel�fono, informar� de que usas servicios VPN", que pueden ser raz�n para castigos en el futuro. "Facebook y
WhatsApp ya se consideran extremistas, y en Rusia no puedes verte envuelto en eso", a�ade Soldatov, que recuerda que desde hace unos d�as "ya no se puede pagar VPN con Apple". Elena, profesora, dej� Rusia tras la guerra pero regres� el a�o pasado para trabajar: "Ahora estoy incomunicada y convencida de que quiero irme para siempre".Alexander Isavnin recuerda que una de las caracter�sticas de los campos de concentraci�n nazis era "la imprevisibilidad de las exigencias de los supervisores, para crear condiciones insoportables para los prisioneros". Cree que ahora "estamos, en la pr�ctica, en un campo de concentraci�n digital, Internet se deteriora de manera totalmente imprevisible d�a a d�a".