PicassianaEl malague�o pierde el triunfo por la espada y da la �nica vuelta al ruedo de una tarde indefinida; Jos� Mar�a Garz�n cuelga el �ltimo "no hay billetes" de su gesti�n en
La Malagueta Buen natural de Jim�nez Fortes este s�bado en La MalaguetaEfeActualizado S�bado, 4 abril 2026 - 21:48La Corrida Picassiana de M�laga vino te�ida de luto por la muerte 24 horas antes deRicardo Ortiz en los corrales de la plaza. Un fatal accidente para quien fue matador de toros, siempre esquiva la fortuna, muy querido en esta su tierra, hijo de Manolo Ortiz y, por tanto, heredero de su vocaci�n, su camino y el cari�o de la afici�n. Trabajaba como corralero en
La Malagueta, donde encontr� su final a 27 d�as de cumplir 52 a�os. Para �l fue el pase�llo sin m�sica, el toque de oraci�n como apertura del festejo de este S�bado de Gloria y, tambi�n, el brindis de Sa�l Jim�nez Fortes, a su memoria y a su familia. Fortes ya estuvo con un tremendo asiento ante un toro de
El Pilar alto, muy despegado del piso, siempre agarrado al piso. No hab�a otra hoja de ruta que la actitud. Esos apuntes de pureza en su izquierda se consolidaron con profundidad ante un cuarto, de
La Ventana del Puerto, que se prest� por esa mano, sin excelencia. Esa la puso Fortes. Excelente en su colocaci�n de nuevo, pero esta vez acompa�ada del toreo macizo. Del toreo. Tres importantes series de naturales, muy Ord��ez, cimentaron una notable faena que la espada penaliz� y redujo a una vuelta al ruedo, el �nico premio conquistado en una tarde indefinida. (Saludos y vuelta tras aviso).La corrida de El Puerto-La Ventana y
El Pilar -cuatro y dos, finalmente-, bien presentada, tuvo toros m�s hechurados que el cargado lote de Jim�nez Fortes y, sobre todo, mejores. Los peores fueron los de
El Pilar, y para mayores reditos los otros. No ser�a justo cargar todas las piedras de la falta de triunfo en la mochila del ganadero de El Puerto, Juan Jos� Fraile.Tuvo temple y ritmo el guapo tercero, y
Pablo Aguado le dibuj� muy bellos instantes con el capote, a la ver�nica, a comp�s, en el saludo y en el quite. La faena cont� tambi�n con esa cadencia, con un buen tono, brillante a pies juntos al natural. De uno en uno por necesidad. Se iba apagando el aliento de la embestida y no redonde� con la espada. No vali� el alt�n sexto de
El Pilar, sin mala condici�n pero sin decir nada de nada. (Silencio tras aviso y silencio).
Juan Ortega escap� milagrosamente intacto -salvo tres puntos en la cabeza-, cuando perdi� pie con el capote. A sus toros, tan bien conformados, se les intuyeron notas positivas entre otras m�s negativas. �stas acabaron pronuci�ndose porque, cuando los toros tocan tanto los enga�os, los defectos crecen sobre las virtudes. Que las hubo aunque la clase no estuviera entre ellas. Ortega pint� ante el prometedor quinto un quite por delantales y, sobre todo, un principio de faena extraordinario, con una trinchera colosal y varios carteles de toros. Luego, ya empezaron los enganchones y lo bueno que apuntaba el toro se fue descomponiendo o desordenando. La faena, siempre deseosa, se amonton� ante una embestida reponedora, falta de gobierno. Fall� con el acero, que precisamente hab�a manejado con certera contundencia -una gran estocada-en el toro anterior. Violento por momentos y en otros no tanto, cuando la calidad del torero se entreveraba. (Saludos y silencio).Jos� Mar�a Garz�n se despidi� de su notable gesti�n empresarial en M�laga con un �ltimo cartel de �No hay billetes� bien agitado, el amargor de la despedida y el llanto por
Ricardo Ortiz.