Actualizado Domingo, 5 abril 2026 - 00:10Cada Viernes Santo, en algunos pueblos de Filipinas, decenas de fieles caminan descalzos mientras son azotados con l�tigos de bamb� que sujetan hombres disfrazados de centuriones romanos. Luego, algunos terminan colgados en una cruz. En este pa�s, donde la Semana Santa mezcla fervor cat�lico y rituales extremos, las procesiones han coincidido con protestas por la crisis energ�tica detonada por el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Los filipinos, que importan el 95% de su crudo, prev�n que la inflaci�n alcance este a�o el 5,1% por el aumento de precios del combustible. La guerra en Ir�n est� sacudiendo especialmente a
Asia, principal destino de los flujos energ�ticos interrumpidos. Una crisis muy inoportuna: muchos de los pa�ses m�s afectados confiaban en acercarse a una mayor estabilidad y encauzar su crecimiento econ�mico. Seg�n el FMI,
Asia genera actualmente dos tercios del crecimiento del PIB mundial y representa el 40% del comercio global.La sombra
China en el proyecto estrella de la Uni�n Europea en �fricaEn �frica hay una red ferroviaria estrat�gica que conecta las zonas mineras de cobre y cobalto del
Congo y
Zambia con el puerto angole�o de Lobito, en el Atl�ntico, permitiendo exportar recursos clave de forma m�s r�pida y barata hacia Europa. La modernizaci�n del corredor es uno de los proyectos m�s importantes de la iniciativa de infraestructuras globales de la Uni�n Europea (la Global Gateway, dotada con 300.000 millones de euros), que se lanz� con gran bombo en 2021 como rival de la nueva Ruta de la Seda de Pek�n. Para Bruselas, este proyecto es central en su intento de reducir la dependencia de
China en minerales cr�ticos, pero expone una contradicci�n: parte de la infraestructura y empresas implicadas tienen v�nculos con capital chino. La iniciativa impulsada por la propia
Ursula von der Leyen evidencia los l�mites del plan europeo, que busca mayor autonom�a pero opera dentro de cadenas globales donde la influencia de Pek�n sigue siendo dif�cil de evitar.El momento de la 'flota fantasma' en pleno caos de los mercados energ�ticosVarios analistas internacionales apuntan estos d�as que la guerra en Oriente Pr�ximo ha revitalizado la conocida como flota fantasma de petroleros que transportan crudo sancionado de Rusia, Ir�n y Venezuela, convirti�ndola en un actor a�n m�s central del mercado energ�tico global. La interrupci�n del tr�fico convencional en el Estrecho de Ormuz y la subida de precios han llevado a Estados Unidos a relajar sanciones, permitiendo a estos buques operar con mayor libertad y generando ingresos multimillonarios para Mosc� y Teher�n. Pese a a�os de presi�n occidental, esta red log�stica opaca y muy dif�cil de controlar ha demostrado ser muy resiliente, utilizando t�cticas como el apagado de transpondedores o transferencias en alta mar a otros buques. En un contexto de alta demanda energ�tica, el comercio ilegal de energ�a no solo persiste, sino que se fortalece.Por qu� una guerra en Oriente Pr�ximo acerca la hora del 'petroyuan'La guerra ha reactivado el debate del petroyuan como alternativa al sistema del petrod�lar, cuestionando un orden vigente desde 1974 donde el crudo se comercia en d�lares. Seg�n Deutsche Bank, el conflicto podr�a acelerar un cambio estructural al acercar a�n m�s a los pa�ses del Golfo hacia
Asia, sobre todo a
China. La posibilidad de que parte del crudo se facture pronto en yuanes, junto con precedentes como el comercio de petr�leo ruso e
Iran� fuera del d�lar y los contratos de futuros en moneda
China, sugiere una erosi�n gradual del dominio del d�lar. Por ahora, el avance del petroyuan sigue siendo limitado por los controles de capital chinos y la convertibilidad de su moneda. Aun as�, Bloomberg se�ala que la combinaci�n de tensiones geopol�ticas, la fragmentaci�n del comercio energ�tico y la transici�n hacia energ�as alternativas apunta a un sistema m�s multipolar, donde el d�lar podr�a perder peso progresivamente en favor de otras divisas.Putin pide a los oligarcas que donen su dinero para costear su guerra en UcraniaVladimir Putin est� recurriendo cada vez m�s a la �lite empresarial rusa para sostener el creciente coste de la guerra en Ucrania, en una se�al clara de tensi�n estructural en las finanzas del Estado ruso. Bajo la apariencia de "donaciones voluntarias", el Kremlin refuerza un modelo de capitalismo pol�tico donde los oligarcas, enriquecidos en gran parte gracias a su cercan�a al poder, son ahora llamados a devolver favores en forma de financiaci�n directa. Este movimiento se suma a las subidas de impuestos y los grav�menes extraordinarios que evidencian un presupuesto cada vez m�s presionado por el gasto militar y las sanciones internacionales. La medida, m�s que una estrategia puntual, revela la progresiva privatizaci�n de la ofensiva b�lica y la subordinaci�n total del sector privado a los objetivos del r�gimen, en un contexto donde negarse no es una opci�n real.Reclutamiento de talento y la gran trampa de la inteligencia artificialEl uso masivo de la IA est� distorsionando los procesos de selecci�n laboral, obligando a los departamentos de recursos humanos de grandes empresas a replantearse sus m�todos de captaci�n ante un aluvi�n de candidaturas cada vez m�s homog�neas y dif�ciles de evaluar. Lejos de mejorar la eficiencia, los reclutadores se quejan de que la IA ha generado un entorno de desconfianza donde los candidatos no solo optimizan CVs, sino que incluso "entrenan" entrevistas con respuestas en tiempo real, diluyendo la autenticidad y la improvisaci�n. Ante esto, las compa��as endurecen filtros, priorizan la presencialidad y dise�an pruebas "sorpresa" que obliguen a demostrar pensamiento real (no a trav�s de un chatbot). Esto revela una paradoja: la tecnolog�a que promet�a objetividad est� revalorizando el juicio humano. Emerge una brecha creciente entre apariencia y capacidad real, que convierte la contrataci�n en un proceso m�s incierto.