Actualizado Lunes, 6 abril 2026 - 16:35El periodista de
CNN Bill Weir analiz� su cerebro junto a cient�ficos de la
Western University de
Ontario despu�s de dejar de usar completamente su
iPhone durante 14 d�as.El periodista de
CNN Bill Weir quiso celebrar los primeros 50 a�os de
Apple de una forma original: tomando su producto m�s revolucionario, el
iPhone, y meti�ndolo en una caja. Durante dos semanas. El experimento forma parte de un largo programa dedicado al aniversario y arroj� resultados que sorprendieron incluso al propio Weir.Durante 14 d�as prescindi� de su
iPhone y lo sustituy� por un "dumb phone", es decir, uno de esos tel�fonos m�viles con funciones de conectividad muy limitadas. Sin notificaciones, solo agenda para llamar y enviar SMS, mapas para orientarse y una c�mara de baja resoluci�n. El modelo elegido fue un tel�fono tipo concha, sin pantalla t�ctil y con muchos botones, donde para escribir hay que usar el antiguo sistema T9.Junto a los cient�ficos de la
Western University de
Ontario, midi� su actividad cerebral antes de abandonar el
iPhone y nuevamente al finalizar el experimento. "Despu�s de una semana, mi necesidad de redes sociales empez� a desaparecer; not� una mayor capacidad de concentraci�n y empec� a leer mucho m�s en papel", cuenta en un v�deo en YouTube.Los resultados confirman sus sensaciones: la actividad cerebral aument� notablemente, los tiempos de reacci�n mejoraron un 23% y la conectividad cerebral se volvi� m�s coordinada y organizada. "Ahora siento que lo utilizo mucho m�s yo a �l de lo que �l me utiliza a m�", concluy� Weir, explicando c�mo este experimento cambi� de forma radical su relaci�n con el smartphone.Desde hace varios a�os, investigadores, m�dicos y cient�ficos estudian el impacto del uso del smartphone en nuestro cerebro. Los resultados son relevantes, pero a�n est�n en evoluci�n, al igual que el propio uso que hacemos del tel�fono.Las redes sociales y el "scrolling" continuo que fomentan est�n influyendo de forma notable tanto en los estudios como en los an�lisis m�s recientes. El llamado "brain rot", por ejemplo, se ha convertido en el neologismo m�s destacado de 2024 seg�n el
Oxford Dictionary.Seg�n los �ltimos datos recogidos por
Reviews.org, en Estados Unidos las personas revisan el smartphone una media de 200 veces al d�a, aproximadamente cada cinco minutos. El 46% se considera "dependiente" del tel�fono y el 53% afirma no haber pasado nunca m�s de 24 horas sin �l.Ya en 2017, una investigaci�n publicada por la University of Chicago Press llev� a cabo un experimento con 520 personas durante dos semanas para comprobar c�mo la mera presencia de un smartphone —incluso cuando est� boca abajo sobre la mesa— puede influir en nuestras capacidades de atenci�n y concentraci�n.Este fen�meno fue definido como "brain drain" (drenaje cerebral): el smartphone y la atenci�n autom�tica que genera consumen recursos cognitivos, que son limitados y fundamentales para el control de los procesos mentales.La Columbia University, en 2011, analiz� el llamado "Google Effect", demostrando que cuando las personas saben que pueden acceder f�cilmente a una informaci�n en internet, tienden a no memorizarla, prefiriendo recordar d�nde encontrarla.En 2025, la revista Psychiatric Research confirm� con otro estudio la existencia de "amnesia digital" entre estudiantes universitarios, se�alando que podr�a estar relacionada con la dependencia del smartphone.Adem�s, la Universidad de California, en 2023, y en particular la investigadora Gloria Mark, demostr� que el tiempo medio de atenci�n antes de una interrupci�n ha pasado de 2,5 minutos a solo 47 segundos. Las constantes interrupciones y el ritmo acelerado del entorno digital ser�an una posible causa.El m�todo m�s utilizado para analizar cient�ficamente la actividad cerebral y sus cambios es la resonancia magn�tica volum�trica. Seg�n una publicaci�n de 2023 de la National Library of Medicine de Estados Unidos, los principales efectos incluyen una menor cantidad de materia gris en regiones espec�ficas como la corteza cingulada anterior, la corteza orbitofrontal, el giro fusiforme, las regiones parahipocampales y el cuerpo estriado.Estas son las mismas �reas que se ven afectadas en las adicciones a sustancias. Son zonas clave para el control de impulsos, la toma de decisiones y la regulaci�n emocional.Las �reas de la corteza frontal y prefrontal est�n especialmente relacionadas con el control ejecutivo, es decir, la capacidad de utilizar funciones cognitivas superiores para comportamientos orientados a objetivos.En general, la mayor�a de los expertos coinciden en que son necesarios estudios longitudinales m�s amplios para establecer relaciones causales definitivas, y que factores como la edad de inicio en el uso y el tipo de utilizaci�n del smartphone son variables determinantes.