Juan Carlos MerinoMadrid 06/04/2026 18:46 Actualizado a 06/04/2026 19:12 Durante apenas cuatro años,
José Luis Ábalos fue todopoderoso, primero en la dirección del
PSOE y después también en la cúpula del Gobierno, tras haber sido uno de los dirigentes clave en la resurrección política de
Pedro Sánchez en las primarias del año 2017. Pero cuando el jefe del Ejecutivo le cesó por sorpresa en julio del 2021 de sus cargos como ministro de Transportes y como secretario de organización del
PSOE, empezó a caer en desgracia. Y cuando estalló el caso judicial de su antiguo asistente
Koldo García, en el que también fue acusado por el presunto cobro de comisiones ilegales en la compra de mascarillas durante la pandemia, ya pasó al ostracismo. Este martes arranca en el
Tribunal Supremo el juicio por el caso que llevó al exministro a ingresar en la prisión de
Soto del Real en noviembre del 2025, y en la
Moncloa y en Ferraz solo quieren pasar lo más rápido posible la página de Ábalos.En la
Moncloa y Ferraz llevan años bajo la tormenta perfecta de los casos de corrupción que les salpican, a los que se sumaron la causa contra la mujer del presidente,
Begoña Gómez, o el proceso contra el sucesor de Ábalos en la secretaría de organización del
PSOE,
Santos Cerdán, ante los que el propio
Pedro Sánchez barajó su dimisión. Y llevan también mucho tiempo confiando en que las causas de corrupción que afectan al Partido Popular lleguen a juicio para que el frente judicial repercuta también en su principal rival político. Pero ahora que empieza la vista oral por la
Trama Kitchen en la
Audiencia Nacional, coincide con la del caso de las mascarillas en el
Tribunal Supremo.Lee tambiénEn el Gobierno aplican la misma receta para ambos procesos judiciales. “Esperamos que se haga justicia”, replican. Y aseguran no tener ningún temor a posibles consecuencias ante el juicio en el que el exministro Ábalos se sentará en el banquillo de los acusados: “No tenemos nada que esconder. El que la haya hecho, que la pague”, zanjan.“La Kitchen vuelve a poner de manifiesto la corrupción sistemática e institucionalizada del PP, también con el espionaje político a sus rivales”, advierten en el Ejecutivo“No nos alegramos de que haya casos de corrupción que afectan al PP”, señalan en la
Moncloa, ante la coincidencia con el juicio a la
Trama Kitchen. “Nadie está libre de corrupción, lo importante es cómo respondemos unos y otros ante esa corrupción”, advierten, en referencia a que Ábalos o Cerdán fueron cesados en sus cargos y expulsados del
PSOE. En cambio, atribuyen a la
Trama Kitchen la misma gravedad que tuvo el caso Gürtel, que acabó provocando la caída del Ejecutivo de Mariano Rajoy tras perder la moción de censura que impulsó
Pedro Sánchez en el 2018 tras dictarse esta sentencia judicial.“La Kitchen vuelve a poner de manifiesto la corrupción sistemática e institucionalizada del Partido Popular, también con el espionaje político a sus rivales”, denuncian en la
Moncloa. “Que se sepa toda la verdad y se haga justicia”, zanjan.El juicio a Ábalos también irrumpe en plena campaña preelectoral en Andalucía. La candidata del
PSOE, la ex vicepresidenta María Jesús Montero, admitió este lunes que los casos de corrupción que afectan a uno u otro partido siempre provocan un “enorme desasosiego” a la sociedad. Pero también reiteró que “lo importante es cómo se combaten”. “El
PSOE ha actuado con absoluta contundencia”, advirtió.En cambio, Montero puso el foco en el juicio de la
Trama Kitchen, a juicio “gravísimo” porque el PP utilizó a “las instituciones del Estado” en su propio interés político, para “fabricar pruebas contra el adversario político”. Y recordó que el caso Kitchen se suma al de la trama Gürtel o a la causa aún en curso contra su predecesor del PP en el Ministerio de Hacienda, Cristóbal Montoro.También el sucesor de Montero en la vicepresidencia primera del Gobierno, Carlos Cuerpo advirtió este lunes que ante el inicio del juicio contra el exministro Ábalos tiene la misma sensación de “indignación” que el resto de la ciudadanía. No obstante, apuntó que desde el punto de vista político, “lo importante” es mostrar “tolerancia cero” ante la corrupción, para que la justicia actúe “con contundencia”. Cuerpo también se desmarcó por completo de Ábalos, de quien aseguró que nunca tuvo ni siquiera su número de teléfono.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997