El puerto de Novorosíisk, el principal centro exportador del petróleo ruso en el mar Negro, fue este lunes el objetivo elegido por Kyiv para que sus drones sigan dañando la principal fuente de ingresos con que cuenta el Kremlin para financiar sus planes militares en Ucrania. En el otro lado, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó un ataque de drones rusos contra la ciudad portuaria de
Odesa, que dejó tres muertos.Desde la noche del domingo a la mañana del lunes, los ataques ucranianos dañaron edificios de apartamentos y causaron una decena de heridos en Novorosíisk, denunciaron las autoridades locales. Estas no especificaron si el puerto había sido o no alcanzado, pero varios vídeos en redes sociales mostraban un incendio que se identificaba con esas instalaciones.Posteriormente, el Ministerio de Defensa de Rusia acusó a Ucrania de haber atacado la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK), que también lleva crudo de Kazajistán a Europa.Moscú acusa a Ucrania de intentar dañar a consumidores europeos y a accionistas internacionales“El régimen de Kyiv, con el fin de desestabilizar el mercado mundial de hidrocarburos e interrumpir el suministro de productos petrolíferos a los consumidores europeos, atacó con drones de ataque de ala fija la terminal marítima (del KTK) en Novorosíisk”, dijo el departamento en un comunicado. Tras el ataque se declararon incendios en cuatro tanques de almacenamiento.El departamento militar ruso sostiene que Ucrania llevó a cabo un “ataque deliberado” a una empresa internacional de transporte de petróleo para dañar a los accionistas. Además de empresas energéticas rusas, el KTK está participado por el propio estado de Kazajistán y por petroleras de Estados Unidos como
Chevron y Exon Mobil.El blanco del ataque, según el ejército ucraniano, era la terminal petrolera rusa de Shesjaris, perteneciente a la empresa rusa
Transneft, que es la mayor compañía de oleoductos del mundo.Los ataques comenzaron en la noche del domingo, 5 de abril, aseguró el alcalde de Novorosíisk, Andréi Krávchenko. Los restos de varios aviones no tripulados cayeron sobre varias viviendas privadas. Según el regidor, “diez edificios de apartamentos y 15 casas particulares” resultaron dañados. El gobernador de Krasnodar, Beniamín Kondrátiev, dijo que el domingo hubo que hospitalizar a ocho personas, y otras dos ingresaron en la mañana de este lunes.Después de los ataques contra los puertos rusos del Báltico Ust-Luga y PrimorskLa ciudad de Novorosíisk, de 260.000 habitantes, pertenece al krai de Krasnodar, y también juega un relevante papel militar, ya que la Flota rusa del mar Negro cuenta en ella con una de sus bases más importantes.Rusia se está beneficiando de las consecuencias de la guerra en Irán al poder vender más petróleo y a precios más altos. Pero los ataques ucranianos contra las infraestructuras exportadoras rusas pueden reducir esos beneficios debido al tiempo que llevará la reparación de instalaciones dañadas.Durante las últimas semanas de marzo las fuerzas de drones ucranianas apuntaron el grueso de sus ataques contra los puertos bálticos de Ust-Luga y Primorsk, en la región de Leningrado.Casi mil millones menos de ingresos en una semana por los ataquesCitando una estimación de Borís Dodonov, director del departamento de Energía y Clima de la Escuela de Economía de Kyiv, el Financial Times dice que los ataques ucranianos contra dichos puertos entre el 23 y el 29 de marzo suponen que Rusia deja de ingresar cerca de 970 millones de dólares. Según el periódico británico, Ust-Luga y Primorsk suman más del 40 % de la capacidad de exportación por mar del crudo ruso.Las defensas antiaéreas rusas lograron abatir este lunes a 148 drones ucranianos, según el Ministerio de Defensa ruso. Los ataques provocaron cortes de electricidad en varias regiones. En la parte de Donetsk bajo control ruso se quedó sin luz medio millón de personas, aseguró Andréi Chertkov, jefe del gobierno de ese territorio, uno de los anexionados por Moscú en 2022.El domingo por la noche, un dron mató a un voluntario de la defensa civil en el óblast de Bélgorod, una región fronteriza con Ucrania y frecuente objetivo de los militares ucranianos en los más de cuatro años de guerra.Y en la provincia de Luhansk, controlada por Rusia, los ataques ucranianos dañaron una subestación eléctrica en la noche del domingo. Eso dejó sin energía a la mina de carbón de Bielorechénskaya (Bilorichenska) y 41 mineros quedaron atrapados en su interior. Tras las reparaciones, “fue posible restablecer el suministro eléctrico y elevar a todos a la superficie”, dijo en un comunicado Leonid Pásechnik, el jefe de la región designado por Moscú.Zelenski dice que Rusia “no tiene intención de parar” la guerraPor otra parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que Rusia “no tiene intención de parar” la guerra. Lo dijo tras condenar un ataque aéreo ruso contra
Odesa que mató a tres personas, incluido un bebé de dos años.Zelenski pidió a sus aliados más ayuda para reforzar las defensas antiaéreas y aumentar la interceptación de misiles y drones. “Es un esfuerzo diario para todos, no sólo para Ucrania, porque mediante los suministros, el apoyo a nosotros y el trabajo conjunto nuestros socios también se están ayudando a ellos”, escribió Zelenski en sus redes sociales.El ataque contra
Odesa se produjo en la noche del lunes y, según el dirigente ucraniano, provocó daños en varios edificios de viviendas, en una guardería y en una subestación eléctrica.Situada en el noroeste del mar Negro,
Odesa es el puerto más grande de Ucrania y desde él se gestiona la mayoría de las exportaciones marítimas del país, incluidas las de grano. Es objetivo de buena parte de los ataques rusos.Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.