La misión
Artemis II continúa su camino , ya de vuelta a la
Tierra . Durante esta madrugada los astronautas a bordo de la nave
Orion —
Victor Glover,
Reid Wiseman y
Christina Koch de la
NASA y
Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense)— han cumplido dos importantes hitos: han superado el récord de mayor distancia a la
Tierra en la que un humano ha estado jamás y han realizado su mayor aproximación a la superficie lunar , a unos 6.500 kilómetros (4.067 millas) . El primer viaje tripulado a la
Luna en más de medio siglo sigue cumpliendo sus objetivos. Los astronautas entraron en la fase de sobrevuelo lunar en torno a las 20:45 hora peninsular de
España y, durante alrededor de siete horas , pudieron hacer observaciones científicas relevantes de nuestro satélite, sobre el cual dijeron que tiene “ matices de color ”: tonos marrones y azules, perceptibles a simple vista, que podrían revelar la composición mineral de una formación y su antigüedad. La tripulación aprovechó ese periodo para hacer fotografías de la
Luna con los equipos y cámaras de la misión . A bordo de
Orion hay un total de 32 dispositivos dedicados a la imagen, de los cuales 15 están instalados en la nave y otros 17 los manejan directamente los cuatro astronautas. Aunque las imágenes más impresionantes que nos están llegando a la
Tierra desde la nave están hechas con una Nikon D5 , un modelo que ya se había probado previamente en el espacio y ha demostrado ser resistente, estable y capaz de funcionar en condiciones extremas como la radiación o los cambios bruscos de temperatura.
Artemis II también incluye una Nikon Z9 adaptada cuyo objetivo es comprobar cómo responde una cámara más moderna en el entorno del espacio profundo. En esas siete horas de sobrevuelo, hubo 40 minutos en los cuales la
NASA contuvo la respiración . Fue el tiempo del temido blackout de las comunicaciones , un fenómeno conocido desde las misiones Apollo : la propia
Luna actúa como barrera física para las señales de radio. Pero posiblemente el momento más impresionante no tuvo que ver con lo que pasaba fuera de la nave, sino con un mensaje que se envió desde dentro de
Orion . Alrededor de las 19:56 horas, antes de que el sobrevuelo lunar comenzara oficialmente, la misión
Artemis II batió una marca histórica: “ El 15 de abril de 1970, durante la misión Apol l o 13 , tres exploradores establecieron el récord de la mayor distancia jamás recorrida por los humanos desde nuestro planeta. En aquel entonces, hace más de 55 años, Lovell, Swigert y Haise volaron 248.655 millas terrestres lejos de la
Tierra. Hoy, en nombre de toda la humanidad, estáis superando esa frontera ”, anunció el centro de control en Houston. Hansen tomó el micrófono: “Al superar la mayor distancia que los humanos jamás hayan recorrido desde la
Tierra, honramos los extraordinarios esfuerzos y hazañas de nuestros predecesores en la exploración espacial. Continuaremos nuestro viaje aún más lejos en el espacio antes de que la Madre
Tierra logre atraernos de vuelta a todo lo que amamos. Pero, sobre todo, elegimos este momento para desafiar a esta generación y a las venideras a que este récord no perdure”. Después, el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense añadió un emotivo mensaje: “Tenemos un par de cosas más para las que nos gustaría aprovechar este momento. Nuestro equipo científico nos ha ayudado con un par de cráteres relativamente recientes en la
Luna que aún no han sido nombrados y nuestra tripulación quiere proponer algunos posibles nombres para esos lugares”. Estas propuestas de nombres para los cráteres se presentarán formalmente a la Unión Astronómica Internacional , la organización que rige la nomenclatura de los cuerpos celestes y sus características superficiales. “Si miras el Mare Orientale en la cara oculta y trazas una línea recta hacia arriba, aproximadamente en el centro hay un cráter sin nombre”, explica Hansen, en honor a la nave en la que viajan, proponen que en el futuro se llame ‘Integrity’ , nombre con el que la tripulación bautizó a la cápsula
Orion de la misión
Artemis II . El segundo tiene un significado especial para el equipo espacial. “Hace unos años comenzamos este viaje como una familia de astronautas muy unida y perdimos a un ser querido”, comienza Hansen. “ Hay una formación en un lugar muy especial de la
Luna , situada en el límite entre la cara visible y la cara oculta. De hecho, está justo en ese borde. En ciertos momentos del tránsito de la
Luna alrededor de la
Tierra, podremos verla desde aquí”. Con la voz entrecortada de la emoción, el astronauta de la CSA informa de que les gustaría llamarle ‘Car r oll’, en honor a la difunta esposa del comandante Wiseman . “Si quieres encontrar este punto, debes mirar hacia Glushko y justo al noroeste, en la misma latitud, hay una zona brillante en la
Luna”. La retransmisión de este mensaje terminaba entre lágrimas, con la tripulación fundida en un profundo abrazo . Otra muestra más de humanidad de esta histórica misión espacial.