Jésica Rodríguez, expareja del exministro
José Luis Ábalos , ha confirmado este martes en el
Tribunal Supremo que cobró de las empresas publicas
Ineco y
Tragsatec, en las que supuestamente fue enchufada, sin ir a trabajar. "Yo cobraba y estaba a la espera de que Koldo y Joseba me dijeran qué hacer" , ha revelado en referencia al exasesor de Ábalos en el
Ministerio de Transportes y su hermano. Durante su declaración como testigo en el juicio que acaba de comenzar por la supuesta trama de corrupción de compra de mascarillas a cambio de comisiones ilegales, la de
Jésica Rodríguez era una de las comparecencias más esperadas de la vista oral por lo que conoció al exministro y todo lo que se habría beneficiado de la relación con él. A preguntas del fiscal anticorrupción
Alejandro Luzón, Rodríguez ha desmentido a
Joseba García, hermano de Koldo, y ha asegurado que era su subordinada en
Ineco, empresa en la que ha admitido que estaba contratada aunque no llegó a trabajar. La expareja de Ábalos ha afirmado que fue el propio exministro quien le sugirió el contrato , para que pudiera cotizar, pero ella pensaba que se trataba de una empresa de un amigo, no una compañía pública ni que trabajaba para
Adif. "Solo tenía que hacer lo que Koldo y Joseba me dijeran", ha explicado Rodríguez, quien ha dicho que sobre el papel su contrato era de auxiliar administrativa para
Joseba García. En ese tiempo de contrato, no trabajó y gran parte del tiempo se lo pasó "viajando con el señor Ábalos" . En noviembre de 2020 recibió un correo electrónico informándole de la finalización del contrato en
Ineco el febrero siguiente, de lo cual informó al exministro, quien, según Rodríguez, hizo las gestiones para que pasara a estar contratada en otra empresa pública,
Tragsatec. "Tenia hasta el mismo ordenador, no sé cuál era la diferencia entre
Ineco y
Tragsatec ", ha dicho. "Yo cobraba y estaba a la espera de que Koldo y Joseba me dijeran qué hacer", ha abundado. Según ha declarado, en el tiempo que mantuvo una relación con el exministro, este le dijo que con casi 30 años podría buscar una vivienda para ella sola, pues en ese momento compartía piso con unas amigas. " Me dijo que mirara casas y que eligiera la que me gustara . Él vivía en la residencia del ministerio con su familia y la idea era tener [el piso de
Plaza de España] para poder estar los dos", ha explicado ante el tribunal. Rodríguez y Ábalos mantuvieron una relación entre octubre de 2018 y noviembre de 2019. A lo largo de ese tiempo, y también meses después de finalizar la relación, la mujer se habría beneficiado de esa relación a través de distintas operaciones relacionadas con la trama, de acuerdo con la investigación de la UCO. El exministro la colocó en dos empresas públicas —
Ineco y
Tragsatec— y consiguió que Víctor de Aldama le pagase un piso en
Plaza de España a través de un testaferro llamado Luis Alberto Escolano. Sin embargo, y por mucho que han insistido en preguntar las defensas de Ábalos y Koldo, Rodríguez ha negado conocer a Aldama , ha dicho que él no fue el que la presentó al exministro, y de Escolano solo ha comentado que la única vez que le vio fue cuando fue a ver el piso de
Plaza de España. Rodríguez se alojó en dicho apartamento de la Torre de Madrid entre marzo de 2019 y marzo de 2022, puesto que, según ella misma, la relación había acabado pero Ábalos le dijo que "podría seguir quedando en el piso hasta terminar la carrera". "La relación estaba rota desde 2019 cuando él apostó por su matrimonio. No cumplió las promesas que me había hecho y por eso supongo que me dejó en el piso ", ha relatado. El precio del alquiler del piso ascendía a 2.700 euros mensuales que pagaba Alberto Escolano por orden de Aldama, según el sumario. Pero Rodríguez pensaba que lo pagaba Ábalos. Fue el piso que ella quería, según ha declarado Rodríguez, y no recuerda haber visitado ningún otro: "Yo quería ese, a mí me gustaba ese". En un momento dado, el abogado de Ábalos ha preguntado a
Jésica Rodríguez si les presentó Aldama como "captación", a lo que ella ha contestado que no porque no conocía al comisionista. A continuación, ha sido más explícito y le ha inquirido directamente si se dedicaba a la prostitución , lo que ha generado un cierto revuelo en la sala de vistas. Ella lo ha negado y ha contestado que en aquel momento estudiaba en la universidad y era "azafata de imagen". Ante la insistencia del letrado, que ha utilizado la palabra "eso" varias veces para referirse a la prostitución, Rodríguez ha añadido que ahora es "dentista" y está "colegiada" . Para abundar en la idea del enchufe de
Jésica Rodríguez en
Ineco y
Tragsatec, han declarado en el Supremo empleadas de las dos empresas que habrían estado en los procesos de contratación. La responsable de selección y reclutamiento de
Ineco, Ana Arigita Bueno, ha dicho que el proceso de contratación no se finalizó por el departamento y que la entrevista que estaba fijada para el 27 de febrero de 2019 no se llegó a realizar. "El 1 de marzo, Jésica ya estaba contratada", ha señalado, aunque ha asegurado que no puede decir si fue una excepción. También ha declarado que no recibió "ninguna instrucción" por parte de
Koldo García u otra persona sobre si había que contratarla. De esa entrevista ha hablado también la propia
Jésica Rodríguez, quien ha explicado que no fue porque ella ya estuvo en otra entrevista anterior en otra dirección días antes. Estuvo acompañada de
Koldo García y se la hizo "un señor", aunque no ha sabido decir quién. A las oficinas de
Ineco solo acudió para "recoger el material" y luego se puso a las órdenes de
Joseba García, quien le dijo que no necesitaba nada de ella. Por su parte, la exresponsable de proyecto de
Tragsatec Virginia Barbancho afirmó que Ignacio Zaldivar, por entonces alto cargo de
Adif, la llamó para decirle que desde la presidenta del gestor de infraestructuras, Isabel Pardo de Vera, le habían manifestado que dejara en paz a Jésica: "'Olvídate de ella', me dice", después de la insistencia manifestada para que hiciese su trabajo.