“Aldama es tonto y voy a aportar pruebas de mi inocencia”.
Koldo García mandaba este mensaje ayer por la mañana antes de que arrancase ante el
Tribunal Supremo el juicio del caso Mascarillas. El exministro
José Luis Ábalos, su exasesor
Koldo García y el comisionista
Víctor de Aldama se enfrentan a elevadas peticiones de cárcel acusados de los presuntos delitos de cohecho, malversación de fondos públicos, pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, prevaricación, falsedad documental y uso de información privilegiada.Esas declaraciones matinales de
Koldo García no eran inocentes. A lo largo de la primera sesión del juicio ya se vislumbró que lo que pretenden las defensas de Ábalos y su exasesor es echar la culpa a Aldama, para quien la
Fiscalía pide una pena menor porque ha colaborado con la justicia.Lee tambiénEl proceso no se ha adentrado aún en el meollo del asunto, el negocio ilícito de la venta de mascarillas durante la pandemia. Pero sí hubo testigos de peso en esa primera jornada que fueron concretando algunas de las actividades ilegales presuntamente orquestadas por la trama.
Jéssica Rodríguez fue la estrella de esta sesión inaugural. La expareja de Ábalos reconoció que la trama pagó durante dos años el alquiler del piso en el que vivía en la torre
Madrid, un edificio de lujo situado en la plaza de España de la capital. Otro testigo,
Alberto Escolano, socio de Aldama, confirmó que fue el encargado de abonar la renta del apartamento porque “Aldama me lo pidió”.Rodríguez relató que conoció a Ábalos en un pueblo. Ella iba con una amiga, Melisa, y el ministro estaba acompañado de Koldo. Según su declaración, entablaron una relación, pero “al principio, la mantuvimos en secreto, porque él estaba casado con Carolina Perles y decía que, si se separaba, su carrera política se vería perjudicada”.La joven esperó, pero explicó que al final rompió con el ministro en el 2019 cuando se dio cuenta de que él no se iba a divorciar. Añadió que, durante el tiempo en que estuvieron juntos, acompañó a Ábalos a varios viajes oficiales. También contó que el ministro le dejaba “en ocasiones dinero en efectivo por casa” y que pagó su matrícula de la universidad y la operación de su gato, que costó 1.200 euros.“¿Se dedica usted a la prostitución?”, pregunta el abogado del exministro; “Soy dentista”, responde ellaSin embargo, agregó que Ábalos nunca llevaba dinero, que siempre iba acompañado de Koldo y que era este quien sacaba la cartera y “lo pagaba todo”. No obstante, ella siempre pensó que “el dinero procedía de Ábalos”.Las defensas de Koldo y Ábalos trataron de desbaratar el testimonio de Jéssica e intentaron relacionarla con Aldama para mostrarla ante el tribunal como una especie de cebo y que el comisionista se la presentó al ministro para involucrarlo en sus negocios. Los abogados defensores no lograron su objetivo.
Jéssica Rodríguez reiteró en varias ocasiones que no conoció a Ábalos en un piso de la calle Atocha alquilado por Aldama, sino en un pueblo cuyo nombre no recuerda.Pero el abogado de Ábalos quiso ahondar en el asunto e hizo una pregunta que levantó un gran murmullo en la sala: “¿Es cierto que usted se dedica a la prostitución?”. El presidente del tribunal le pidió que reformulase la cuestión: “¿Su profesión tiene que ver con una contraprestación económica a cambio de sexo?” Jessica lo negó: “Soy dentista y estoy colegiada. En el año 2019 era azafata de imagen”, remachó.Aún quedaba otra cuestión por esclarecer sobre la expareja del antiguo ministro de Transportes y ex secretario de organización del PSOE: su contratación en dos empresas públicas, Ineco y Tragsatec, de manera irregular y sin que acudiera nunca a trabajar. La propia testigo reconoció que estuvo contratada en esas compañías públicas y que no acudía al trabajo porque “yo lo que tenía que hacer era lo que me dijeran Koldo y su hermano, Joseba García”.Joseba fue el otro testigo estrella de la jornada de ayer. No contestó a las preguntas de la
Fiscalía ni a las de la acusación particular porque está investigado en otra causa relacionada con esta, pero no tuvo inconveniente en explayarse ante las preguntas de la letrada de su hermano.Aldama explicó durante la instrucción que pagaba 10.000 euros al mes a Koldo, quien los repartía con Ábalos, y que, a veces, realizaba el pago en República Dominicana, que era donde tenía efectivo. Joseba García reconoció haber viajado en un par de ocasiones a ese país, pero afirmó que lo hizo para conocer a su futura novia y para estudiar algunos negocios. No obstante, García explicó que, una vez en ese país, recogió “un sobre para Aldama”.La defensa del exdirigente socialista trata de presentar a
Jéssica Rodríguez como un cebo de AldamaJoseba dice que “nunca” abre un sobre que no vaya a su nombre, pero ha trasladado muchos sobres en los últimos años. A preguntas de la defensa de su hermano Koldo, relató que fue dos veces a la sede del PSOE a “recoger sobres con dinero que entregué a Patricia”, la entonces esposa del exasesor de Ábalos.Licenciada en Derecho (UB) y en Periodismo (URL). Graduada en Estudios Literarios (UB). Máster AGT (Esade). Redactora de Cultura de La Vanguardia