Claudia Montes, mujer vinculada al exministro
José Luis Ábalos y contratada de forma presuntamente irregular en la empresa pública
Logirail, ha asegurado que sí acudió a trabajar a las oficinas de la compañía en
Oviedo. Ha contradicho así al ex director gerente de
Logirail José Ángel Méndez, que minutos antes ha afirmado en el
Tribunal Supremo que Montes se ausentó de su puesto. El propio Méndez ha afirmado que inició un expediente contra la empleada, pero al poco tiempo fue cesado. Su sucesor, Óscar Gómez Barbero, ha confirmado que ascendió a Montes de categoría. Varias de las testificales celebradas esta mañana en el
Tribunal Supremo han servido para arrojar luz sobre la llegada y el paso de
Claudia Montes por esta empresa pública dependiente de
Renfe. El relato de Montes, Miss Asturias 2017, comienza cuando conoció a
José Luis Ábalos en un mitin del
PSOE y ambos desarrollaron una relación de "amistad". Le comentó que era madre soltera y "necesitaba trabajar", "como a cualquier amigo y compañero de partido". A raíz de aquello sucedieron dos cosas. Por un lado, Ábalos le mandó unos "enlaces" de InfoJobs y ella aplicó a un puesto de encargada en
Logirail. Por otro,
Koldo García se puso en contacto con ella y le dijo que le mandara su currículum. Finalmente logró acceder al puesto de trabajo al que había postulado, pero ha afirmado que nunca supo que Ábalos facilitó que así fuera. Durante su testifical, se ha dirigido a la Sala presidida por
Andrés Martínez Arrieta y ha dicho: "Veo todas las pruebas que hay. Ustedes me están demostrando que han hecho algo detrás, pero en ningún momento Ábalos me dijo 'oye, te he enchufado'". La testifical de
Claudia Montes y la del exdirector Óscar Gómez Barbero han coincidido en un extremo. Ambos han asegurado que, cuando ella llegó a su puesto, el lugar no estaba habilitado para trabajar. Según ella,
Logirail le había asignado un sitio en una planta baja de la estación de
Oviedo, "de cara a la pared". Las condiciones eran "inadecuadas" porque su trabajo era promocionar los trenes turísticos, que según Barbero son "un producto de lujo". "Las compañeras de
Renfe se apiadaron de mi y bajamos una silla y un escritorio", ha llegado a subrayar
Claudia Montes.Fue en ese contexto en el que, según el exdirector de
Logirail José Ángel Méndez,
Claudia Montes pasó más de ocho días sin trabajar, cuando acababa de incorporarse en la compañía. De modo que Méndez se dispuso a expedientar a la empleada, tal y como ha explicado. "El convenio dice que es falta grave ausentarse ocho días, puede ser sancionado con despido". Sin embargo, Méndez fue cesado al cabo de semanas sin que le comunicaran la razón, y Óscar Gómez le sucedió en el cargo. Este ha justificado ante el Supremo el absentismo de Montes al explicar que su proyecto estaba relacionado con un "producto de lujo", como son los trenes turísticos, y el lugar en que debía desempeñarlo era "francamente inadecuado". Tras descubrir esto, el exdirector tomó la decisión de "encontrar un espacio adecuado para el proyecto" y —tras "acreditar" que Montes cumplía el "perfil profesional"— actualizó el contrato de la mujer vinculada Ábalos para ascenderla de categoría. La propia 'Miss Asturias' ha contado que le era imposible trabajar pero que, aún así, acudió a las oficinas. "Iba a la biblioteca de
Oviedo a coger libros y aprovechaba para leer", ha relatado, y después ha añadido que todos los libros prestados estaban relacionados con los trenes: "Estaba formándome". En su declaración, Montes se ha mostrado dispuesta y capaz de acreditar que se levantaba cada mañana "a las cuatro o cinco" de la mañana para ir a trabajar. Según ha dicho, cada mañana subía a su cuenta de Instagram una foto de su "desayuno", lo que prueba que madrugaba para acudir a las oficinas.