Si esta mañana has sentido un alivio enorme al leer las noticias, ten por seguro que no eres el único. Con sus insinuaciones de un ataque nuclear sobre Irán,
Donald Trump revivió ayer los fantasmas de la Guerra Fría como nunca en mucho tiempo, y aunque el presidente de EE UU se haya mostrado fiel a su costumbre de amenazar primero y recular después, la sensación de haber estado al borde del apocalipsis resulta inevitable. Las bravuconadas de Trump han causado reacciones de todo tipo, incluyendo un "os lo dije" como una catedral a cargo de
Stephen King. En sus redes sociales, el escritor ha recordado lo mucho que la situación actual se parece a cierta novela suya, publicada en 1979 y cuya adaptación al cine, firmada por
David Cronenberg, pide una revisión urgente tal y como está el patio. ¿Qué novela de
Stephen King predijo el ascenso de Trump?"Yo predije a la llegada de alguien como Trump hace muchos años en La zona muerta", declara el autor de Carrie. "Así que ahora digo esto: durante los próximos doce o dieciséis meses vamos a ver si funcionan los dos dispositivos para expulsar a un hombre incapaz de cumplir con su deber. Son el impeachment [proceso de destitución presidencial] y la enmienda 25 [de la constitución estadounidense]. Ese hombre está muy mal". Sin darle o quitarle la razón a
Stephen King, lo cierto es que el argumento de La zona muerta resulta de plena actualidad. Aunque los dardos del autor apuntaran a un
Ronald Reagan que llegaría al despacho oval en 1981, la idea de que un iluminado peligroso (amén de estúpido) tenga en sus manos la posibilidad de desencadenar el fin del mundo sigue siendo tan inquietante ahora como entonces. Y, si hablamos de cine, dicha inquietud se incrementa hasta el infinito, porque La zona muerta llegó a la pantalla en 1983 con tres maestros del mal rollo en los créditos. Hablamos de Cronenberg, pero también de
Christopher Walken y de un
Martin Sheen al cual, por entonces, el público identificaba con el protagonista de Apocalypse Now en vez de con el bonachón presidente Bartlett de El ala oeste de la Casa Blanca. Con su ambiciosa Videodrome a punto de estamparse en taquilla, el director canadiense sabía que una película comercial le vendría bien para ganarse las lentejas, aunque fuera a costa de aparcar sus habituales purulencias. De modo que aceptó este proyecto, el cual había pasado por las manos de Stanley Donen y de Andrzej Zulawski, otro maestro del cine fantástico más esquinado.¿De qué va 'La zona muerta'?Resultó que el guion de Zulawski había sido escrito en polaco, traducido después al inglés y vertido al italiano para que el productor Dino de Laurentiis pudiese leerlo, convirtiéndose durante el proceso en un galimatías con el que Cronenberg no podía trabajar. El director también se negó a usar un libreto escrito por el propio
Stephen King, calificándolo como el peor que había leído en su vida. Así pues, Cronenberg y la productora Debra Hill (La noche de Halloween) se quedaron con el texto de Jeffrey Boam, futuro guionista de Indiana Jones y la última cruzada. A Boam tampoco le sobraban las simpatías por
Stephen King ("Su novela es más larga de lo necesario"), pero quería sacarle partido a su premisa: el miedo a que la llegada de un presidente ultraconservador a la Casa Blanca provocase una guerra atómica. De esta manera,
Christopher Walken prestó sus rasgos a Johnny Smith, un profesor de Castle Rock (Maine) cuya vida se viene abajo tras un accidente de coche que le deja cinco años en coma. Tras despertar, Smith descubre que ha perdido a su novia y su trabajo... y también que ha ganado la habilidad de leer los pensamientos de la gente (y también, a veces, de predecir su futuro) si entra en contacto con ellos. Debido a esto, un apretón de manos con el político Greg Stillson (Sheen) vuelve a Johnny consciente de que este candidato ultraderechista se muere de ganas de pulsar el gran botón rojo para así pasar a la historia. De modo que el protagonista, estragado ya por las secuelas del accidente y los efectos de su poder, se enfrenta a la tentación de convertirse en magnicida para salvar a la humanidad. 'La zona muerta': ¿por qué deberías verla?En contra de las expectativas de Cronenberg, La zona muerta tuvo una taquilla modesta, tirando a mala. Aun así, las críticas fueron muy positivas, elogiando tanto su elenco (la estampa fantasmal de Walken, siempre vestido de negro y con los ojos perdidos en el infinito, es de las que no se olvidan) como su puesta en escena. A esto, según el director, ayudó que buena parte del rodaje tuviese lugar durante una ola de frío que convirtió el sur de Canadá en un páramo cubierto de nieve. A costa de helarse en unos sets bajo cero, el reparto y el equipo de la película se sumergieron así en una atmósfera glacial que, junto a la acostumbrada sequedad narrativa de Cronenberg, transmite a las mil maravillas el tono desesperado de la historia. Aunque La zona muerta no fuese un taquillazo,
David Cronenberg dio con ella un paso más hacia ese reconocimiento a gran escala que le llegaría con La mosca tres años más tarde. En el día de hoy, además, la película supone un interesante encuentro entre las maneras costumbristas de King y esos equilibrios entre lo carnal y lo metafísico característicos de su director. Con respecto a sus dotes para predecir el futuro... pues mejor la ves, si no lo has hecho ya, y luego nos cuentas.