Carmen Valero BudapestActualizado Mi�rcoles, 8 abril 2026 - 19:44El vicepresidente de Estados Unidos,
JD Vance, cerr� este mi�rcoles en Budapest una visita de dos d�as convertida en un respaldo pol�tico expl�cito del entorno de
Donald Trump y de los l�deres del movimiento MAGA al primer ministro h�ngaro,
Viktor Orban. La inc�gnita es si ese apoyo le beneficiar� en las urnas: a cuatro d�as de las elecciones, las encuestas siguen dando ventaja al l�der opositor, P�ter Magyar.Vance lleg� a Hungr�a con todo el arsenal discursivo del trumpismo y plenamente alineado con el de Orban. Carg� contra Ucrania, la Uni�n Europea y la pol�tica energ�tica. Lleg� incluso a pedir el voto para el primer ministro h�ngaro en un mitin ante miles de seguidores y a asegurar que hab�a viajado a Budapest para ayudarle a ganar las elecciones. Magyar no pudo sino criticar la actitud y dijo que el futuro del pa�s no debe decidirse desde Washington.Vance cerr� su visita con una intervenci�n central en la
Mathias Corvinus Collegium, una instituci�n financiada por el Gobierno h�ngaro y convertida en uno de los principales instrumentos de proyecci�n ideol�gica del orbanismo. Desde ese escenario, y ante una audiencia af�n, Vance volvi� a arremeter contra la Uni�n Europea, a la que acus� de ejercer una "interferencia escandalosa" en el proceso electoral h�ngaro e incluso de haber intentado "destruir la econom�a h�ngara". En ese mismo tono, carg� contra los "bur�cratas de Bruselas", de los que dijo directamente: "odian a Orban". Endureciendo as� el discurso respecto a la jornada anterior. Al mismo tiempo, dirigi� sus ataques contra Kiev y contra el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, cuyas declaraciones calific� de "escandalosas".Lo curioso es que casi en paralelo surg�an nuevas revelaciones sobre c�mo el Gobierno h�ngaro inform� a Rusia de asuntos de la UE. El ministro de Exteriores h�ngaro, P�ter Szijj�rt�, prometi� en varias ocasiones documentos internos de la Uni�n Europea a su hom�logo ruso, Sergu�i Lavrov, seg�n nuevas grabaciones publicadas por VSquare, FrontStory, Delfi Estonia, The Insider y el Centro de Investigaciones J�n Kuciak.La guerraEl vicepresidente estadounidense integr� de forma expl�cita la guerra en Ucrania en el debate pol�tico h�ngaro, no como un conflicto externo, sino como un factor que incide directamente en la seguridad y la estabilidad del pa�s. En Budapest, algunas declaraciones recientes de Zelensky -en las que desliz� que "el ej�rcito ucraniano hablar� en su propio lenguaje" si Hungr�a manten�a su posici�n- han sido interpretadas como una amenaza velada, especialmente en un contexto donde el tr�nsito energ�tico a trav�s de Ucrania se ha convertido en un punto de fricci�n central.Entre los momentos m�s llamativos de la visita -y el que mejor resume su car�cter pol�tico- destaca la escena del mitin celebrado en Budapest ante unas 5.000 personas cuidadosamente seleccionadas. All�, Vance interrumpi� su intervenci�n, sac� el tel�fono m�vil y llam� en directo al presidente
Donald Trump. La conversaci�n, amplificada por los altavoces, convirti� el acto en una escena de validaci�n pol�tica en tiempo real. "Se�or presidente, est� usted con unos 5.000 patriotas h�ngaros y creo que le quieren incluso m�s que a
Viktor Orban." Desde Washington, Trump respondi�: "Es un hombre fant�stico... ha hecho un trabajo fant�stico".En paralelo, el Gobierno h�ngaro ha impulsado una escalada interna construida en los �ltimos d�as. Ha elevado el nivel de alerta en torno a sus infraestructuras energ�ticas tras el supuesto intento de sabotaje del gasoducto Balkanstream. Orban ha movilizado al Consejo de Seguridad Nacional, ha ordenado protecci�n militar sobre la infraestructura y ha reforzado un discurso centrado en la vulnerabilidad del pa�s ante presiones externas. Su ministro de Exteriores ha llegado incluso a insinuar la posible implicaci�n de Ucrania, sin que se hayan presentado pruebas p�blicas que respalden esa acusaci�n.Pero esa narrativa no es un�nime. El l�der de la oposici�n, P�ter Magyar, ha denunciado una posible "operaci�n bajo falsa bandera" y ha acusado al Gobierno de utilizar la seguridad energ�tica como herramienta de campa�a, introduciendo as� una grieta en el relato oficial.Ese marco no solo se articula en los discursos: tambi�n se proyecta en el espacio p�blico. La presencia de Zelensky en la carteler�a electoral -convertido en s�mbolo de guerra y presi�n externa- refuerza visualmente el encuadre que el Gobierno trata de fijar.La reacci�n europea fue inmediata. La Comisi�n Europea anunci� este mismo mi�rcoles que trasladar� formalmente su preocupaci�n a Washington, mientras varios gobiernos, entre ellos el alem�n, calificaron la intervenci�n como una injerencia en el proceso electoral h�ngaro, abriendo un nuevo frente de fricci�n entre Bruselas y Washington m�s all� del propio conflicto en Ucrania.Todo ello se produce en un momento especialmente delicado en el plano interno. Los sondeos sit�an al l�der opositor con una ventaja clara sobre el partido de Orban: algunas encuestas le otorgan hasta un 56% de apoyo entre los votantes decididos, frente al 37% de Fidesz, con diferencias que en otros estudios se mantienen en torno a los 10 puntos. Sin embargo, el elevado n�mero de indecisos -en algunos casos superior al 20%- y el propio dise�o del sistema electoral h�ngaro, donde la distribuci�n de esca�os puede favorecer a Orban incluso sin imponerse en el voto popular, mantienen abierto el desenlace.