Cr�nica del juicioCarmen Pano y su hija Leonor a su salida este jueves del
Tribunal Supremo.EfeActualizado Jueves, 9 abril 2026 - 17:05Audio generado con IALas Pano son dos mujeres empoderadas por engrasar las conexiones corruptas. Carmen y su hija Leonor son tan testigos de la trama que han acabado imputadas en la
Audiencia Nacional. Pasaron por todas la fases de la relaci�n con
Aldama, distribuido entre la madre y la hija como se distribuyen los considerados yernos ideales. Es f�cil intuir las conversaciones en casa. Cu�ntos contactos maneja, qu� bien se mueve, pues mira, se busca la vida. "De muy jovencitos" hubo algo entre Leonor y el conseguidor y desde ah� a veces es inevitable llegar a la Sala de lo Penal del
Tribunal Supremo. Puede ocurrir en cualquier ambiente "pr�cticamente familiar".El itinerario del dinero que alguien recibi� en la segunda planta de la sede del
PSOE fue desgranado de manera exacta mientras �balos pasaba un mal rato. Puedo entenderlo: debe ser rar�simo o�r tus memorias en la boca de un testigo. Aqu�
Carmen Pano fue exhaustiva en la exposici�n del comod�n que puede hacerla intocable. El dinero sali� de
Las Rozas, pas� por el despacho que
Aldama ten�a en
Alfonso XIII y viaj� por
Alberto Aguilera hasta
Ferraz a trav�s de intermediarios. En alg�n momento se evaporaron 10.000 euros, as� que
Aldama envi� a su suegra favorita a la sucursal del
Banco Santander de la avenida de Atenas a reponerlos, como quien pide comida a domicilio, y Carmen entr� otra vez en
Ferraz un poco alterada. Esa misma tarde dimiti� de su puesto en el Glovo de las corrupciones.Los billetes viajaban "en tacos" de 50 y 100 metidos en bolsas. La sesi�n vibraba con la palabra efectivo, la madeja que puede dejar en fuera de juego al Gobierno que hizo de la limpieza institucional su mejor excusa. Fue �lvaro Gallego, el ch�fer de
Carmen Pano, quien abri� la jornada de la pasta canalizada hacia el
PSOE. Al contrario, la palabra prostituci�n prend�a una especie de autocensura. De un modo muy infantil, los adultos esconden el t�rmino. Nadie quiere aceptar la presencia de putas en el d�a a d�a de lo que all� se juzga. Pronunciar puta ah� dentro es como tirar una granada: todo el mundo se pone cubierto.Que eran unos puteros lo sab�a
Leonor Pano, una Ava Gardner de Hacendado. Repasaba las cuentas de un rosario mientras testificaba. Miraba a su abogado de vez en cuando en busca de aprobaci�n, pero el abogado la dejaba en visto. El escote parec�a dise�ado para confundir a �balos. Su novio sufr�a de celos por el ministro, a quien consideraba un baboso.
Leonor Pano, que no recordaba haber mantenido "conversaciones privadas" muy concretas, hablaba como Michi Panero, arrastrando sensualidades. El contraste con el Fiscal hizo memorable el intercambio. El interrogatorio de Leticia de la Hoz, la defensa de Koldo, rompi� el hechizo de Leonor como solo una mujer puede dejar en evidencia a otra. Sobre todo si la considera una hortera.A decir verdad todo fue un poco cutre en 2020, por octubre de 2020. �balos y Koldo; Leonor y Carmen;
Aldama y Leonor; �balos y Leonor; el Nat�n y Leonor; �balos y la luz pinchada en La Alcaidesa, el presunto chalet de presunto lujo. Al
PSOE y su �rbita se le nota la influencia de Pedro S�nchez.Al salir de la Sala las dos Pano estaban contentas. Hab�an vivido la experiencia de sus vidas. En el receso, salieron a la calle en como si fuesen a la otra sala, Sala de Despecho, a beberse los peligros de un yerno ideal.