La propuesta de
Gabriel Rufián para conformar una candidatura unitaria de las izquierdas que están a la izquierda del
PSOE y que esté capitaneada por las fuerzas soberanistas ha sacudido el tablero político y también ha agitado a las cúpulas de las formaciones interpeladas. En este segundo capítulo en el que ha defendido abiertamente esta propuesta junto a
Irene Montero y
Xavier Domènech en la
Universitat Pompeu Fabra de
Barcelona,
Gabriel Rufián ha lanzado un mensaje claro a la dirección de su partido pese a las reticencias manifestadas por esta: “Pido a
Esquerra Republicana que lidere e inspire a las izquierdas españolas para confluir electoralmente”. Y ha avisado que lo va a intentar hasta el final: “Si me cuesta el cargo, me voy a casa”.El acto, celebrado en un auditorio con unas 340 personas, ha arrancado con la canción 'Tot està per fer' de La Fúmiga y Ginestà, toda una declaración de intenciones. Una voluntad que el líder de ERC en el Congreso ha vuelto a defender porque “lo que viene no es lo de siempre y es salvaje” y en la que ha apelado a la “responsabilidad histórica” que siempre ha tenido ERC para “parar al fascismo”. La eurodiputada de
Podemos,
Irene Montero, ha compartido el espíritu de las palabras de Rufián.No obstante, el dirigente republicano ha compatibilizado la exposición de este planteamiento con varios guiños para tender puentes con su partido: “Soy de ERC, me siento muy orgulloso de serlo, de haber representado, representar y continuar representando a un partido histórico. Quiero que Junqueras sea el presidente de mi país, que es
Catalunya. Y lucharé para que
Catalunya sea algún día independiente”. Al mismo tiempo, ha apuntado que Esquerra “es independentista, progresista, pero también antifascista” y por ello ha apelado a sus compañeros de filas a atender la “responsabilidad histórica” de volver a “frenarlo”.En cuanto al método, el diputado de los republicanos no ha querido dar con la “fórmula mágica” porque “cuando se entra más en el cómo, más fácil se pone a las cúpulas de los partidos para decir que no”. Pero, en todo caso, sí que ha reivindicado “unirse más allá de las diferencias y putadas” que las izquierdas se han hecho mutuamente porque sino les “matarán por separado”.De nuevo,
Gabriel Rufián ha tachado de “sinsentido” que “haya 14 izquierdas que concurran en una provincia y solo dos derechas”. En esta línea, ha situado el proyecto que fue
Podemos" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="68500" data-entity-type="organization">Unidas
Podemos y la candidatura de Por Andalucía como ejemplos a seguir. Desde la óptica del político de las filas de ERC, “quien crea que el fascismo se para en Fraga se equivoca” y se ha negado a que su movimiento político “crezca a costa del sufrimiento de la gente”. “No le diré a las izquierdas españolas que ya se apañen”, ha insistido.Por su parte,
Irene Montero ha elogiado a
Gabriel Rufián y ha sostenido que si su figura ha conectado con “tantísima gente” es la demostración de que “hay ganas de izquierda”. La secretaria política de la formación morada ha abogado por “formar equipo” con el republicano y construir un proyecto que trascienda lo electoral.Montero ha argumentado que, más allá de coincidir todas las fuerzas del espectro izquierdo en la “urgencia de parar a la derecha”, esta colaboración tiene que tener un planteamiento que no se circunscriba a lo defensivo. A juicio de la exministra de Igualdad, hay que cimentar un proyecto “que ponga en el centro los valores y principios de la izquierda”. En su opinión, se trata de “recuperar la brújula moral” y “dejar de agachar la cabeza”.A renglón seguido,
Irene Montero ha precisado que aunar esfuerzos desde un punto de vista electoral tiene que ir acompañado de un programa que “resuelva los problemas urgentes”, como un transporte público gratuito o el tope a los precios del alquiler y de la vivienda. “Merece la pena intentarlo. Creo que puede tener muchos votos pero, si no los tiene, merece la pena”, ha resaltado.En este punto, el portavoz de ERC en Madrid ha vuelto a hacer alusión a la “ciencia” para poner los pilares de esta respuesta de la izquierda y ha añadido tres ingredientes: “No faltar el respeto al votante de Vox y Aliança Catalana y no llamarles fascistas; entrar en los debates incómodos para la izquierda como el orden, la seguridad y la migración; y competir de tú a tú en el poder digital”.La charla ha sido moderada por el exdirigente de los Comuns,
Xavier Domènech, que ha ensalzado a los dos ponentes. Por un lado, ha calificado a
Irene Montero como “la Pasionaria de la izquierda actual”, mientras que a
Gabriel Rufián lo ha comparado con Robespierre.Al debate han asistido, por parte de Esquerra, el secretario general adjunto Oriol López (número cuatro del partido), la vicesecretaria general de trabajo Laura Pelay y la diputada en el Parlament, Ana Balsera o el exdiputado Joan Tardà. La ausencia más sonada ha sido la de
Oriol Junqueras, que alegó motivos de agenda, y que ha expresado públicamente su rechazo a esta lista conjunta de las izquierdas.
Podemos ha contado con una amplia representación liderada por su secretaria general, Ione Belarra. Desde Comuns han participado Gerardo Pisarello y Joan Mena, mientras que del PSC ha acudido Arnau Ramírez.Esta segunda puesta en escena de
Gabriel Rufián para intentar rearmar a la izquierda podría ir seguida por más actos. El propio republicano ha expresado su deseo de poder compartir uno con Mónica Oltra. Rufián tiene claro cómo componer el puzle. Y se reafirma en ello pese a las negativas recibidas. La pregunta que sigue estando en el aire es si esas piezas encajarán.Calonge, 1998. Redactor de 'La Vanguardia' desde 2024. Licenciado en Periodismo por la
Universitat Pompeu Fabra. Cubro la actualidad política catalana