La Federación del PSC de las
Comarcas de Girona ha manifestado este viernes su “desacuerdo absoluto” con la decisión adoptada ayer por el grupo municipal socialista de
Ripoll de abstenerse en la votación de los presupuestos del municipio lo que permitió que la alcaldesa,
Sílvia Orriols, tuviera sus primera cuentas aprobadas en el pleno.En un comunicado, la federación socialista de Girona asegura que la decisión tomada por el grupo no tiene su aval ni siquiera conocimiento previo. Por este motivo, la ejecutiva del partido en las comarcas gerundenses ha citado de forma inmediata los concejales del grupo municipal de
Ripoll para exigir explicaciones y actuar en consecuencia.Asimismo, la federación gerundense aclara que su proyecto político se fundamenta en la defensa de la democracia, los derechos sociales y la convivencia, y es “absolutamente incompatible” con cualquier planteamiento que promueva la exclusión, el retroceso de derechos o la normalización de discursos de odio. “Nuestra línea política se sitúa en las antípodas de este tipo de posicionamientos y no admite ambigüedades”, advierten.Orriols logró anoche aprobar los presupuestos del 2026 de cerca de 15 millones gracias a su voto de calidad y la abstención del PSC ante el empate de siete votos a favor —los 6 de
Aliança Catalana y un voto del concejal de
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Ripoll— y los siete en contra de
Junts,
ERC y
CUP. El PSC, con dos diputados, se abstuvo. Orriols agradeció la “responsabilidad” de los partidos de la oposición que, por primera vez en aquel mandato, facilitaron que el gobierno en minoría aprobara por pleno unos presupuestos. El año anterior se habían aprobado de forma automática tras fracasar la moción de censura con la retirada de
Junts, y la anterior tuvieron que prorrogarse. Las cuentas apostaron por una política “continuista” en la que la seguridad fue uno de los ámbitos estratégicos del equipo municipal.Un desenlace “in extremis”“In extremis” y a falta de menos de tres minutos para que acabara el pleno, el equipo de gobierno de
Aliança Catalana (AC) consiguió aprobar sus primeros presupuestos por votación. La alcaldesa hizo uso del voto de calidad para desempatar los 7 sí y los 7 no de la votación de una sesión con 16 concejales presentes por la ausencia de una concejala de
ERC que no pudo asistir.
Sílvia Orriols había apelado a la responsabilidad pidiendo la abstención de la oposición para hacerlo posible, consciente de que los números eran muy justos, después de que
Junts ya anunciara días antes su voto contrario. Aquel presupuesto, dotado con 14.988.085,89 euros, fue continuista y mantuvo la apuesta estratégica por la seguridad, la cultura popular y la limpieza, aunque
Sílvia Orriols no detalló las partidas de cada ámbito e hizo énfasis en seguir la política de contención de gasto.Ruptura del bloque unitarioEn aquel pleno, también se rompió por primera vez el bloque unitario del no de la oposición. El concejal de
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Ripoll, Joaquim Colomer, fue el único que votó a favor, valorando las negociaciones que permitieron incluir algunas de sus propuestas, como mejorar la partida del alumbrado y la de los parques infantiles. “No era nuestro presupuesto, era poco soñador y algo pequeño”, dijo, pero remarcó que, a diferencia de otros años, hubo una voluntad de escucha y entendimiento que permitió llegar a “muchos acuerdos”.El PSC, con dos ediles, fue el único que se abstuvo. Su portavoz, Enric Pérez, se mostró muy crítico. Al equipo de gobierno les reprochó una carencia de voluntad real para llegar a acuerdos con propuestas que les habían hecho. Son unos presupuestos, según dijo, con falta de “ambición” y que no dieron respuesta a lo que
Ripoll necesitaba, como mejoras en los barrios, vivienda o más propuestas para los jóvenes. Sin embargo, explicó que se abstuvieron porque están dispuestos a seguir trabajando para incorporar mejoras y porque no quieren repetir la situación de tener que ir a una cuestión de confianza.El no de
Junts,
ERC y la CUPEl portavoz de
Junts, Ferran Raigón, reiteró que las cuentas de AC no eran realistas. “No haremos el tonto (passarell en catalán), como sería pactar unas propuestas que eran papel mojado porque, si tenemos que devolver casi tres millones de euros no se podrán cumplir las propuestas prometidas”, afirmó.Pero la alcaldesa le respondió que aún no lo dan por perdido y que, en el peor de los casos, hay recursos para hacerle frente. Entre otras cosas, porque se cerró el ejercicio de 2025 con un remanente positivo de más de 967.000 euros. Un ahorro, según dijo, que permite realizar inversiones por valor de 404.000 euros.Por su parte,
ERC se quejó de que sus propuestas no han quedado recogidas y que, por coherencia, debían votar en contra. La republicana Chantal Pérez admitió que, con la abstención del PSC, se evitó tener que entrar en el “circo mediático” de un año atrás, cuando la moción de confianza no prosperó y, por tanto, creen coherente mantener el no. Y añadió: “No entendemos que
Junts no vote a favor o se abstenga, porque ellos sí que votaron a favor de la mayoría de cosas de AC en aquel pleno”.Y por último, el portavoz de Alternativa por
Ripoll, Jordi Hostench, expuso su no por la falta de afinidad de sus políticas hacia las de AC. A modo de ejemplo, explicó que no ven bien que el gobierno municipal quiera trasladar la comisaría al proyecto de la Torre de la casa de cuidados, incumpliendo lo que se decidió en unos presupuestos participativos.