En un universo paralelo existe un
Madrid" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="1256" data-entity-type="organization">Real
Madrid gal�ctico, con Mbapp�,
Vinicius y
Bellingham, que funciona, encaja y fluye. Que gana y divierte a un Bernab�u lleno. En el nuestro, en esta Tierra, ninguna estrella se alinea con la otra. En el viernes noche de Chamart�n y ante el
Girona, la constelaci�n del conjunto blanco, a camino entre la ida y la vuelta contra el Bayern, apenas apareci�. Una frase demasiado recurrente en los �ltimos meses. Los blancos, con el franc�s con la p�lvora mojada, empataron, tantos de
Valverde y
Lemar, y podr�an alejarse a nueve del Bar�a si los cul�s ganan al Espanyol. Un 'adi�s' clamoroso a la Liga de un equipo a la deriva.Arbeloa devolvi� la titularidad a
Bellingham 67 d�as despu�s, apost� por Militao y Camavinga pensando en el
Allianz Arena, le dio un hueco en el once a Carvajal, Asencio, Fran Garc�a y junt� a Brahim con sus estrellas, pero el
Madrid, como siempre, para desgracia de su gente, fue un equipo plano, lento, previsible y en primera marcha constante. Sin revoluciones.Y eso que el
Girona tiene virtudes que podr�an favorecer a los blancos. Quiere el bal�n, no le importa asumir la posesi�n durante muchos segundos, se mueve, lo intenta por la v�a est�tica y permite espacios a su espalda, pero este
Madrid y sus estrellas no castigan. Mbapp�, dejando la presi�n en defensa para los dem�s, tuvo las mejores opciones de la primera parte, pero se encontr� con sus rivales. En el minuto 5, control� demasiado lejos un buen bal�n de Camavinga y Gazzaniga se hizo grande a tiempo y en el 10 remat� al cuerpo de un defensa un pase lateral de Brahim.Los intentos iniciales de los blancos, sin �xito, dieron paso a un tramo intrascendente, con m�s dominio visitante que local, pero con poqu�simo ritmo. Ounahi prob� a Lunin en el 13 y Echeverri apareci� entre l�neas en varias acciones para provocar alg�n runr�n en la grada, pero nada m�s.El duelo se durmi� en los pases f�ciles que intentaba el
Madrid, sin riesgo, como en el calentamiento de un entrenamiento. Pases cortos, sin movimientos tras la acci�n, sin generar espacios ni aumentar el ritmo.
Valverde pudo marcar en el 27 despu�s de que Carvajal le ganara la espalda a Moreno en un bal�n largo, pero volvi� a aparecer Gazzaniga.Y as� hasta el descanso, en un Bernab�u pac�fico a pesar de las dos derrotas seguidas y de lo dif�cil del viaje a M�nich. La grada amag� con algunos pitos en el intermedio, pero se aguant� en medio de la buena temperatura de la noche madrile�a. No hab�a ganas ni de apretar a los suyos. A ese punto ha llegado este
Madrid.Respuesta tras el descansoEn el vestuario tuvo que haber alguna charla o advertencia, por leve que fuera, porque el
Madrid subi� una velocidad al saltar al campo. Poco, tampoco arras�, pero le fue suficiente para inquietar al
Girona m�s de lo que lo estaba haciendo.
Bellingham fall� un claro remate desde el centro del �rea, lanzando a las manos de Gazzaniga, y en el 50 Fede
Valverde marc� el primero de la noche con un fuerte disparo desde fuera del �rea que el portero, est�tico, no consigui� despejar.El quinto gol en Liga del uruguayo fue el mejor momento de un
Madrid pasivo y err�tico en sus movimientos. Mbapp� no alcanz� a definir un gran centro de
Valverde y
Vinicius remat� flojo ante Gazzaniga en la siguiente acci�n despu�s de amasar demasiado bal�n en un ataque prometedor.Baj�n y pitosA partir de ah� la bajada de tensi�n fue dram�tica y los pitos empezaron a sonar con m�s volumen en el Bernab�u. M�s todav�a cuando
Lemar empat� el duelo con un lanzamiento desde la frontal que pas� entre las piernas de Camavinga, flojo en la marca, mientras el resto de compa�eros miraban la jugada.El
Madrid pas� de activarse a regresar al pozo de noviembre y diciembre, cuando encaden�, sin ritmo, ideas ni ganas, varios pinchazos que pusieron fin a la etapa de Xabi Alonso en el banquillo. La entrada de G�ler y Gonzalo en los minutos finales inclin� un poco el partido y el
Madrid pidi� un penalti sobre Mbapp� por codazo de Reis. El galo acab� ensangrentado, pero nadie en el VAR advirti� a Alberola. El
Madrid volvi� a dejarse puntos y se podr�a alejar a nueve del Bar�a si los cul�s ganan al Espanyol. Demasiado lejos para pelear nada, si es que lo estaba peleando ya.