En un contexto de elevada inestabilidad en los mercados y volatilidad persistente por las tensiones geopolíticas, un grupo reducido de valores consigue mantenerse al margen de las jornadas de alto voltaje que han sacudido a las Bolsas. Incluso las grandes compañías que tradicionalmente actuaban como refugio han sufrido durante la escalada del conflicto entre Estados Unidos e
Israel contra Irán por la crisis energética derivada del encarecimiento del pet...róleo. Sin embargo,
Atmos,
Caterpillar,
Chevron,
Coca-Cola,
Consolidated Edison,
Dover,
ExxonMobil, Johnson & Johnson, Linde, Nordson, NextEra, Walmart y W.W. Grainger registran subidas superiores al 10% en lo que va de año, cotizan en máximos históricos y prevén aumentar su dividendo en 2026.Las 13 compañías tienen en común que pertenecen a un selecto grupo dentro del S&P 500, el índice bursátil donde cotizan las 500 mayores empresas de Estados Unidos, conocido como los aristócratas del dividendo. Se trata de valores que, para entrar a formar parte de este club, tienen que haber aumentado su retribución al accionista de forma ininterrumpida durante al menos 25 años, además de contar con una capitalización bursátil mínima de 3.000 millones de dólares y mantener un alto volumen de negociación.Conforman un grupo de empresas muy seguidas. Existe una corriente de mercado que busca invertir en valores que reparten generosos dividendos. Este tipo de inversores argumenta que las empresas que acuden puntuales a su cita con el pago a los accionistas resisten mejor en épocas de crisis o de volatilidad del mercado que los principales índices. También, que son más rentables a lo largo del tiempo. En ese sentido, apuntan que si pueden aumentar el dividendo de forma escalonada cada año durante un extenso plazo, es porque cuentan con negocios sólidos. También, que sus resultados pueden ser más predecibles y por eso suelen ser menos volátiles. Aunque esta estrategia pueda actuar como refugio, tiene también sus riesgos y está lejos de ser infalible. Desde que estalló la guerra entre Estados Unidos e
Israel contra Irán, los aristócratas del dividendo han estado lejos de servir de refugio: el índice S&P 500 Dividend Aristocrats cae un 6,3% desde entonces. “Las acciones que pagan dividendos sólidos pueden ser un buen lugar donde protegerse en periodos de volatilidad, mientras que las acciones de crecimiento suelen recibir la mayor parte del impacto negativo del sentimiento del mercado. Pero en esta ocasión, el foco en el aumento de los precios del petróleo y en un entorno de consumo deteriorado ha hecho que los tradicionales bastiones de dividendos, como los valores defensivos de consumo y los industriales, hayan sido de los más afectados”, explica Michael Field, estratega jefe de renta variable en Morningstar.A diferencia de Estados Unidos, la Bolsa española no cuenta con una lista de aristócratas del dividendo equivalente. Sin embargo, sí hay un grupo de compañías que replican en buena medida ese perfil por su capacidad de generar caja de forma recurrente y mantener políticas de retribución estables y cuantiosas para los accionistas.Entre estas compañías destacadas por sus dividendos, sobresalen las energéticas. Repsol aumentará en 2026 un 7,8% el dividendo hasta los 1,051 euros por acción. La firma sube un 36% en Bolsa al calor del encarecimiento del petróleo por la guerra y cotiza en máximos desde 2008. Iberdrola (+10% en el año) cotiza en máximos históricos. En 2025 abonó dividendos por 0,645 euros por acción y previsiblemente superará esa cifra este año. Endesa también es otro valor clásico de la Bolsa española entre quienes buscan dividendos. La eléctrica sube un 25% en el año, cotiza en máximos de 2007 y subirá el dividendo un 20% hasta 1,584 euros por título.Logista es otro de los considerados reyes del dividendo español porque reparte casi todo su beneficio entre los accionistas. En lo que va de año sube un 11% y ha tocado máximos y repartirá 2,09 euros por acción en 2026, manteniendo la política de remuneración del año anterior. También ACS es uno de los pagadores más seguidos del mercado doméstico. La constructora sube un 42%, cotiza en máximos históricos y se prevé que este año el dividendo supere los dos euros por acción abonados el año pasado.Entre la aristocracia estadounidense en materia de dividendos, no todos se comportan igual, y el desempeño ha sido muy desigual por sectores. Algunos de estos valores se encuentran en su mejor momento bursátil. Compañías petroleras, como
Chevron (+23%) y
ExxonMobil (+27%), se han visto favorecidas por el repunte del precio del crudo. En 2025,
Chevron repartió un dividendo de 1,71 dólares por acción cada trimestre y entre enero y marzo ya ha abonado un pago de 1,78 dólares. En el caso de
ExxonMobil el dividendo fue de 0,99 dólares en 2025 y este año ha subido a 1,03 dólares por título. Igualmente,
Consolidated Edison, que suministra electricidad y gas, se revaloriza un 15%. El año pasado la compañía desembolsó un dividendo en cuatro pagos de 0,85 dólares cada uno. En el primer pago de 2026, ha elevado ese abono a 0,8875 dólares por título. NextEra, también del sector energético, aunque en su caso suministra electricidad, principalmente producida mediante generación renovable, también registra subidas de doble dígito en Bolsa: en lo que va de año, los títulos repuntan un 18%. En 2025 abonó a los accionistas cuatro pagos de 0,5665 dólares cada uno. En el primer abono de 2026, ha pagado 0,6232 dólares, lo que supone un aumento del 10%.
Atmos Energy, una de las mayores distribuidoras de gas natural, se ha beneficiado de la crisis energética y los cuellos de botella en el suministro de materias primas. Sube un 14% en lo que va de año y elevará su dividendo trimestral de 0,87 dólares a 1 dólar por acción. Por su parte, Linde, especializada en gases industriales (produce y distribuye gases como oxígeno, nitrógeno, argón o helio), se apunta alzas del 18%. El helio es precisamente uno de los gases cuya falta de suministro por la guerra ha causado más estragos en las cadenas de suministro. Se trata de un gas esencial que se utiliza en las imágenes diagnósticas y también en la fabricación de chips y cohetes espaciales.En el ámbito industrial, firmas como
Caterpillar (+38,8% en lo que va de año), especializada en máquinas para la construcción, o
Dover (+12%), que fabrica maquinaria industrial, capitalizan el impulso de la inversión en infraestructuras. A pesar de la previsión de desaceleración económica global, estos valores mantienen carteras de pedidos y márgenes relativamente estables, lo que permite contar con un negocio predecible en cuanto a ingresos y sostener el crecimiento del beneficio y, con ello, el dividendo.
Caterpillar pagó en 2025 un total de 5,84 dólares en dividendos. “La compañía ha logrado reducir costes fijos mediante la reestructuración de su negocio de recursos, lo que debería aportar potencial de mejora de beneficios a medida que aumenten los volúmenes”, apuntan los expertos de JP Morgan en un informe. En un contexto de incertidumbre, también se ven beneficiadas las compañías de consumo como Walmart porque, a pesar de las perspectivas de encarecimiento de precios y enfriamiento del consumo, cuentan con un posicionamiento privilegiado en la cesta de la compra de los hogares. La cadena de supermercados sube un 14% en el año y tiene previsto repartir entre los inversores cuatro dividendos de 0,2475 dólares por acción, superior a los 0,235 abonados el año pasado.Se trata de un caso similar al de Johnson & Johnson. La compañía fabrica productos farmacéuticos y dispositivos médicos. En lo que va de año, se apunta un 15% en Bolsa. A cargo del ejercicio pasado, abonó a sus accionistas 5,14 dólares en dividendos y previsiblemente elevará esa cifra. “Estamos elevando nuestras estimaciones para las principales franquicias farmacéuticas”, señalan en un reciente informe los analistas de Citi.
Coca-Cola (+11%) también ha tocado máximos históricos. El año pasado abonó un dividendo trimestral de 0,51 dólares, y en 2026 ya ha realizado un primer pago de 0,53. “Vemos valor en las acciones de consumo tras las caídas del mercado, de manera similar en el sector sanitario, y en algunos segmentos de la industria como la defensa. Muchas de estas áreas también son fuertes pagadoras de dividendos. La recuperación de algunas de ellas podría ser a medio plazo, ya que se espera que el consumo siga debilitado al menos durante el resto del año, pero aun así seguimos viendo valor”, explica Michael Field, de Morningstar.