Pol�ticaAmantes, gatos, enchufes, poder, sexo, mentiras, corrupci�n... el 'reality' en el
Tribunal Supremo ha amargado la Pascua a los socialistasActualizado Domingo, 12 abril 2026 - 00:05Audio generado con IAEl �No a la guerra� hab�a funcionado como prop�sito para el �ltimo a�o de Gobierno y como freno del desgaste producido por la corrupci�n y la falta de mayor�a parlamentaria, el nombramiento del prestigioso ministro de Econom�a como vicepresidente era un gui�o hacia la moderaci�n que situar�a la econom�a de excelencia en lo m�s alto del debate pol�tico.Todo parec�a ir sobre ruedas en el partido gobernante cuando el presidente se fue de vacaciones de Semana Santa. Pero a la vuelta le aguardaba una realidad que ya ten�a archivada en el desv�n de la memoria. El pasado regres� de una forma aparatosa e inesperada, con la fuerza que s�lo puede tener un reality show sin guion previo. Un espect�culo explosivo rodado en la sala de vistas del
Tribunal Supremo y protagonizado por personas reales que se interpretan a s� mismos. El juicio de �balos y
Koldo es como esos estrenos que los programadores sit�an en la parrilla sin mucho entusiasmo y que enganchan la atenci�n del televidente desde el primer minuto. Hay un poco de todo el morbo con el que se hacen los guiones de este tipo de programas. La audiencia ha dictado ya su sentencia, premiando el estreno con un share espectacular.�Lo que estamos viendo es lo que ya sab�amos, pero en el escenario del
Tribunal Supremo, un espect�culo tan cutre que no tiene nada que envidiar a la �ltima pel�cula de Torrente, esperp�ntico y bochornoso. Es muy duro ver y escuchar lo que hemos visto y escuchado. Insoportable. Da mucho asco pensar que esas personas utilizaron su poder de esa forma. Al espect�culo no le falta de nada y el impacto sobre la opini�n p�blica es indudable�. Las fuentes socialistas consultadas no ocultan su bochorno ante los detalles morbosos del juicio contra �balos y
Koldo. Hasta el punto de que la cobertura del show del Supremo ha rivalizado en los medios de comunicaci�n con las noticias sobre la Guerra de Ir�n y la espectacular misi�n espacial que ha regresado a la
Luna cincuenta a�os despu�s.Oficialmente, el Gobierno considera que el esc�ndalo de �balos �est� amortizado y masticado� en el �nimo de los espa�oles. �Todo el mundo sabe que son esos dos y no hay m�s, el problema es que ocupa espacio medi�tico y no se puede hablar de nada m�s�, se�alan en
Moncloa. Y es un problema que seguir� ah� hasta el final del juicio. �Esto no ha hecho m�s que empezar, los primeros d�as del juicio han tenido mucho morbo, pero lo peor est� por llegar y la atenci�n no va a decaer�, se�ala un alto cargo.En este ambiente, los socialistas tendr�n que hacer frente a la campa�a electoral de las elecciones andaluzas. La idea, y el deseo, es que el juicio est� siendo consumido por los ciudadanos como si fuera un programa de televisi�n de personajes muy conocidos y poco ejemplares, pero cuya conducta ya no afecta a la imagen del Gobierno ni del presidente, Pedro S�nchez. Incluso las voces cr�ticas del
PSOE comparten la tesis de que el esc�ndalo en torno al comportamiento de Jos� Luis �balos est� ya �digerido� por los ciudadanos y que el esc�ndalo no afectar� a las elecciones andaluzas. �Andaluc�a est� ya tan mal para el
PSOE que es dif�cil que pueda empeorar�, se�ala un dirigente socialista.Aunque algunas fuentes matizan esta tesis. �Afectar, claro que afecta, a la imagen del Gobierno y de la pol�tica en general. Se est� viendo c�mo funcionan los enchufes, con qu� criterios se llega a contratar y el contraste entre los funcionarios que han declarado c�mo recib�an �rdenes de mirar para otro lado ante las irregularidades y los cargos pol�ticos que daban las �rdenes y que est�n sentados en el banquillo es demoledor�.Mientras la audiencia se beb�a el contenido de la telerrealidad en el
Tribunal Supremo, el presidente del Gobierno y la direcci�n del
PSOE han guardado silencio. A la espera de que el show perdiera inter�s para la audiencia. La estrategia es compartida por muchos socialistas, pero no por todos. Algunos cargos piensan que ante una realidad escandalosa con tanta difusi�n y seguimiento por parte de los ciudadanos, hay que decir algo. �El silencio oficial puede ser malinterpretado�. La �nica voz que se ha escuchado con nitidez ha sido la de Emiliano Garc�a-Page. El presidente de Castilla-La Mancha ha pedido al partido que ejerza de acusaci�n contra su ex secretario de Organizaci�n y ex ministro del Gobierno. A Page le resultan �dolorosos� los testimonios escuchados en el Supremo y ha defendido la honradez del
PSOE, asumiendo que hay personas que �han abusado� de las siglas. De momento, la direcci�n socialista no se ha pronunciado acerca de una hipot�tica actuaci�n penal del partido contra quien fuera su n�mero dos y su todopoderoso asesor,
Koldo Garc�a.La direcci�n del PP no ha encontrado un discurso propio acerca de la convulsi�n que Trump y Netanyahu est�n provocando en el mundo con los ataques contra Ir�n y los bombardeos en L�bano. La ausencia de un portavoz oficial de Exteriores, decidida por Alberto N��ez Feij�o, que asumi� en persona esa funci�n, est� lastrando la capacidad del primer partido de Espa�a en votos para fijar una posici�n clara, en un asunto claramente favorable para Pedro S�nchez. El PP, a excepci�n de algunas voces lideradas por Ayuso, no ha respaldado la actuaci�n de Donald Trump y las �ltimas intervenciones de Feij�o son cr�ticas con la estrategia de la Casa Blanca, pero el PP se resiste a citar el nombre de Trump al hablar de la Guerra de Ir�n. Esta cierta ambig�edad esta siendo convenientemente aprovechada por el Gobierno para situar al PP al lado de Trump. Lo que para algunos dirigentes del PP es inconveniente, ya que la opini�n p�blica espa�ola, seg�n todos los sondeos, es muy cr�tica con el atrabiliario presidente norteamericano, con el primer ministro israel�, y con la escalada b�lica en Oriente Pr�ximo.