María-Paz LópezBudapest. Enviada especial 12/04/2026 21:04 Actualizado a 12/04/2026 23:55 El conservador
Péter Magyar se dirige hacia la victoria en las elecciones generales en Hungría este domingo, según los resultados preliminares con más del 97% de los votos escrutados, que certifican la derrota del primer ministro ultranacionalista,
Viktor Orbán.
Tisza, el partido de Magyar, ha recibido el 53,65% de los votos, mientras que
Fidesz y su pequeño aliado histórico, el democristiano
KDNP, cosecharon el 37,76%.
Viktor Orbán admitió su derrota y dijo que felicita al partido ganador. El electorado elige un Parlamento de 199 escaños. La cifra clave es 133 escaños, es decir, una mayoría de dos tercios –la que tenía Orbán en la legislatura saliente-, que permite a quien la posee hacer enmiendas constitucionales sin concurso de otros partidos. A falta de menos del 3% por escrutar,
Tisza tendrá 138 escaños,
Fidesz-
KDNP 55, y la formación de extrema derecha Mi Hazánk Mozgalom (Movimiento Nuestra Patria) tendrá 6. Estaban llamados a las urnas unos 8,1 millones de electores, de los cuales 7,6 millones son ciudadanos residentes en Hungría y en torno a 500.000 son húngaros de países vecinos, en regiones que formaban parte de Hungría hasta la Primera Guerra Mundial, a quienes Orbán ofreció la nacionalidad y el derecho de voto. Además, unos 90.000 húngaros en el extranjero se registraron para votar en embajadas y consulados.
Viktor Orbán votando junto a su esposa,
Aniko Levai, en
Budapest el 12 de abril Bernadett Szabo / REUTERSEstas elecciones en el país centroeuropeo de 9,6 millones de habitantes son vistas como la decisión más trascendental de la ciudadanía húngara desde la transición democrática de 1989-1990 que siguió a la caída del régimen comunista. De ellas dependía el fin o la continuidad del Gobierno de Orbán, un político que lleva 16 años consecutivos en el poder, a añadir a un primer mandato entre 1998 y el 2002, y que ahora tendrá que abandonar. Seguidores de
Péter Magyar con banderas húngaras en
Budapest el 12 de abril Marton Monus / REUTERSLa sensación de que estos comicios estaban revertidos de tintes históricos se adviertió en la participación récord del 77,8% registrada a las 18.30 horas, media hora antes del cierre de los colegios electorales. Se trata de la afluencia a las urnas más elevada registrada en la época democrática del país. El récord anterior era el 70,5%, registrado en las elecciones del 2002. En
Budapest y otras ciudades se han visto este domingo largas colas de votantes en algunos colegios electorales.Concurrían cinco partidos. Además de
Fidesz-
KDNP,
Tisza y Mi Hazánk Mozgalom, competían también la formación de centroizquierda Coalición Democrática, y el Partido del Perro Húngaro de Dos Colas, que mezcla sátira y política de protesta. Ambos se quedaron por debajo del requisito del 5% de votos.Estos comicios en Hungría han sido observados con el máximo interés por Bruselas, Washington y Moscú, y también significativamente por Kyiv, por diferentes motivos. Para Bruselas, la marcha del trumpista y prorruso Orbán supone el adiós a los continuos vetos que han atascado decisiones comunitarias de calado y el fin de los soplos de información de su diplomacia a Rusia, además del regreso de Hungría a la senda europeísta con Magyar.En el caso de Washington, Donald Trump pierde a su mejor aliado en Europa, cuya victoria deseaba hasta el punto de haber enviado al vicepresidente J.D. Vance a
Budapest a pocos días de las urnas para darle apoyo. Para la Rusia de Vladímir Putin significa perder a un topo ubicado en el interior de la UE. Para Ucrania, país al que Orbán ha convertido en chivo expiatorio, su derrota debería llevar al levantamiento del bloqueo al préstamo de la UE por valor de 90.000 millones de euros, vital para su esfuerzo bélico.Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia