LiteraturaEl Premio Nacional de la Letras Espa�olas construye con su novela Golondrinas, un relato libre guiado por la voz de un �ngel zumb�n y bromista que saluda a los lectores en el d�a de la muerte de la figura del boxeo Jos� Manuel UrtainEl escritor
Bernardo Atxaga, autor de 'Golondrinas'.Luis Alemany MadridActualizado Domingo, 12 abril 2026 - 21:48El Premio Nacional de las Letras Espa�olasBernardo Atxaga cuenta que Golondrinas, su nueva novela (
Alfaguara), es la m�s libre de las que ha escrito en 50 a�os de carrera y que eso es gracias a la voz de su narrador, un �ngel zumb�n y bromista que saluda a los lectores en el d�a la muerte de Jos� Manuel Urtain, aizkolari, levantador de piedras, boxeador, campe�n de Europa y suicida en
Madrid. Despu�s, ese �ngel viaja hasta la muerte del enemigo del campe�n, el hijo encanallado de una amante de Urtain, y al entierro de un artista que habit� los lugares de los dos antagonistas.Otro dato previo. Si a Atxaga se le pregunta: ��C�mo est�, Bernardo?�, �l contesta: �En mi �rbita�.�Qu� significa �en mi �rbita�?La �rbita es... No s� qu� �rbita es porque no es la de los 20 a�os ni la de los 40. Pero es esta �rbita m�a y los planetas los veo alrededor. Veo otros planetas por ah� m�s peligrosos que el m�o.�Le atormenta mucho el mundo? �O est� queriendo decir que ya est� en otro sitio?No, en otro sitio no. Pero ahora que lo dice, me acuerdo, de una cosa que dijo la mujer de C�sar Vallejo. Dec�a que el peruano sufr�a por el mundo. Dec�a que era muy duro vivir con �l porque era como si todas las desgracias cayeran sobre �l. Que era como los peces abisales que chupan los metales pesados. Inevitablemente, a m� el mundo me pesa. Me acuerdo del poema El peso del mundo. Ahora pesa mucho el mundo, mucho m�s que antes. Tambi�n porque sabemos m�s. LiteraturaMuchas de sus novelas han estado un poco fuera del mundo. �Esta tambi�n?Bueno, estoy fuera de unos mundos y dentro de otros. En esta novela, por ejemplo, entro en el mundo, para m� b�sico, de los desamparados. El de los que no est�n en su lugar, el de los que viv�an en un espacio y han tenido que marchar. Es un tema tremendo para m�, y no es el gran mundo, el mundo de los reportajes, o el de la historia. Parto de un desamparado, para m� eso fue Urtain. Fue un hombre que se march� al espacio exterior como los astronautas y se perdi�. Parto de ah� y luego en cada l�nea, o al menos yo intento que en cada l�nea, dejo llamadas al lector. Ese punto de: �Acu�rdate�.Me acuerdo de que Leonardo Padura dec�a que el mundo est� lleno de escritores cubanos que se fueron de Cuba y perdieron el don de la literatura. �Est� hablando de un desarraigo de lugar?A lo mejor la forma m�s breve de responder a eso es referirme al desarraigo del mundo de mis poemas. Es decir, los temas a los que vuelvo son los que est�n en mis no muchos libros de poemas. La locura, el absurdo...�Algunas de sus novelas ignoraron ese n�cleo? Tuve que salir de ese mundo en las llamadas novelas pol�ticas. Escrib� El hombre solo, El hijo de la acordeonista, todas estas novelas en las que sal� de m� mismo, Bueno, el mundo te reclama, el mundo est� en la escalera, est� llamando y tienes que responder. No porque el tema est� en los peri�dicos, a tu alrededor, sino porque conoces casos, te ocurre el mundo y sales a �l. Poco a poco voy volviendo a mi otro mundo, al m�o. Usted ha vivido en Barcelona. �En qu� m�s sitios que no sean de habla euskera?He vivido en Estados Unidos. He vivido en Francia. En Extremadura. �Y qu� tal te sentaba como escritor? �Qu� tal te sentaba como escritor no tener a nadie con quien hablar en euskera? No fue un problema. Los escritores hablamos con el cuaderno, hablamos con las lecturas. Nunca sent� esa falta. Notaba mucho no entender a la gente a mi alrededor porque mi ingl�s era precario. A esa extra�eza de la lengua s� que le di muchas vueltas. Pero en cualquier sitio en el que se habla castellano o franc�s estoy con naturalidad. Yo creo que conocer bien una lengua es casi lo mismo que conocer bien un paisaje. Si usted ahora me pidiera que le dibujara el mapa de los lugares de mi infancia, lo har�a. Y milim�trico. Y si me pregunta por el matiz de tal expresi�n en lengua vasca comparada con tal otra, lo mismo. "Urtain era un hombre bueno en el mejor sentido de la palabra. No midi� su salto. Acept� el riesgo y perdi�"Hablo de o�das, pero alguna vez me contaron que el mundo de los deportes vascos era muy autodestructivo. Que las apuestas en los frontones eran tremendas, que hab�a historias de fortunas que se perd�an... En los frontones tambi�n pasaba, pero no tanto. La pelota es un mundo m�s moderno, m�s alegre que el mundo rural de los levantadores de piedras. El mundo de los levantadores de piedras y de los aizkolaris es mucho m�s dram�tico, mucho m�s duro. Ah� era donde se perd�an fortunas de manera absurda. Tambi�n hay casos en el mundo de la pelota. O leyendas. Hab�a un caso de un fanfarr�n que apost� un mill�n por un pelotari que ten�a su partido ganado. Entonces, el rumor de que alguien hab�a apostado un mill�n le lleg� al pelotari, se puso nervioso y perdi�. Y el fanfarr�n no pag� su apuesta porque por ley no estaba obligado, pero se convirti� en un paria, alguien que no pod�a comprar un boleto en el front�n... Hay casos as�, pintureros, pero es en el mundo rural de la piedra y del hacha donde las apuestas han sido m�s dram�ticas. Nosotros creemos que el mundo es uno en todas partes, pero hay matices. Cada 20 kil�metros hay un mundo. Ese mundo lo he conocido yo y pod�a haber hablado de �l en el libro. Bueno, tangencialmente lo hago. Pero me interesa m�s el tema po�tico del desarraigo. �En su juventud hab�a mucha gente dirigida a la autodestrucci�n de una manera obvia?Claro. Donde m�s, en los cuarteles, en el servicio militar de a�o y medio que hice. Pero lo vemos todos constantemente. Mire, le doy una peque�a vuelta a la pregunta: no es el hecho de que haya locos lo que me interesa. Es c�mo su locura se mete en la vida de los que estamos a su alrededor y creemos que no estamos locos porque hemos conservado un trabajo y una familia. La locura es como ese verso: Nadie que pase� bajo las palmeras volvi� indemne. Siempre me ha dado pavor volverme loco, porque vi volverse loca a una amiga que era m�dico y que se pasaba todo el d�a riendo hasta que se tir� del balc�n.�Urtain estaba loco?No, no. Urtain dio un salto. Creci� en un mundo en el que era un rey. En el mundo rural. Urtain era con 20 a�os un personaje legendario. Se dec�a de �l que era capaz de tomar carrerilla y �pum! saltar por encima de un coche. Era legendaria su fuerza y la fuerza en aquel universo ten�a mucha importancia. Entonces, Urtain acept� dar otro salto, del mundo rural en euskera al mundo del boxeo, donde las fuerzas que giran son completamente diferentes. El dinero era otra cosa, las tentaciones, la corrupci�n... Piense en la relaci�n que han tenido siempre los dictadores con el boxeo.Era una persona simp�tica, ten�a habilidad para encajar.Yo tengo en el recuerdo muy buena opini�n de �l. Yo creo que era un hombre bueno en el mejor sentido de la palabra. As� lo creo. Ocurre que no midi� su salto. Su desarraigo, �de d�nde viene? Pues fundamentalmente de que una vez que sali� de su zona, ya no pudo volver. Se ve la pel�cula de Manuel Summers [Urtain, el rey de la selva... o as�, 1969].�Est� bien esa pel�cula? Est� bien. Si se sabe euskera se entienden m�s cosas, porque, a veces, Urtain habla con su mujer en euskera y dice cosas que... Tela. Bueno, lo que quiero decir es que se ve que el pueblo lo rechaz�. Urtain no calcul� bien el salto que estaba dando. O quiz� s�, acept� el riesgo y perdi�. Tuvo los millones, las mujeres, la fama, pero cometi� el error de hacer que su vida fuera p�blica de una manera que en su zona, en su universo era inaceptable. "Ahora pesa mucho el mundo, mucho m�s que antes. Tambi�n es porque sabemos mucho m�s de �l"Y al volver a casa lo rechazaron.Claro. Yo en el libro copio un poema de mi hermano. Las veces que Urtain vuelve a casa, salen unos hombres con hachas y le dicen que no vas a pasar. Y no pasa. Y nos puede pasar a todos nosotros, que perdamos el centro, que seamos como peonzas que se quedan sin su punta. La punta puede ser un territorio, o un trabajo, o un amor, o... lo que sea, pero es un punto de apoyo para girar y para vivir.El narrador angelical de esta novela parece cosa de una comedia de Shakespeare.Por completo. A ver, ser�a un poco tonter�a que me pusiera a ponderar a Shakespeare, como si lo necesitara, pero s�, es una referencia aqu�. Me atrae much�simo c�mo hila discursos tan diferentes. Del sermo gravis al tono barriobajero, y de ah�, al infantil. La escena que m�s me emociona suya es una en Romero y Julieta, cuando Mercucio est� herido de muerte y va recitando un soliloquio elevad�simo sobre la reina. �Y en Shakespeare est�n los fantasmas! �C�mo le suena eso de que Espa�a sea el pa�s preferido de la izquierda europea? En un mundo que est� en los presagios del desastre, me parece bien cualquier declaraci�n que vaya en contra de esa direcci�n. Incluso si es una declaraci�n ret�rica.