Donald Trump ha abierto un nuevo frente en su particular guerra contra todo el que no piensa como �l. Pero en esta ocasi�n, el blanco de sus cr�ticas no es un pol�tico o un periodista o un senador dem�crata; sino el l�der de m�s de 1.400 millones de personas y, adem�s, su compatriota: ni m�s ni menos que el Papa Le�n XIV. Las cr�ticas del presidente estadounidense seguidas de su divulgaci�n de una imagen en la que aparece encarnado como Jesucristo, generaron hoy una ola de indignaci�n entre la comunidad cat�lica y parte de la clase pol�tica de EEUU. En un largo mensaje en su red
Truth Social, Trump inst� al Pont�fice a "concentrarse en ser un gran Papa, no un pol�tico", porque, asegur�, "est� perjudicando a la iglesia cat�lica". "Le�n deber�a ponerse las pilas como Papa, usar el sentido com�n, dejar de complacer a la izquierda radical", a�adi� el presidente. "No quiero un Papa que piense que est� bien que Ir�n tenga un arma nuclear. No quiero un papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a
Venezuela (...). Y no quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido", declar�. Asimismo, Trump sugiri� que Le�n XIV que fue elegido Papa "porque era estadounidense, y pensaron que ser�a la mejor forma de lidiar" con el republicano, y le insta a "estar agradecido".Poco despu�s de sus cr�ticas al Pont�fice, Trump escal� en su provocaci�n con una imagen generada por inteligencia artificial difundida en su red Truth, donde aparece representado como una figura de car�cter mesi�nico, asociada a la sanaci�n y rodeado de s�mbolos patri�ticos y religiosos. La imagen, que remite a un Cristo sanador, muestra al presidente con una mano iluminada imponi�ndola sobre un hombre, mientras al fondo aparecen banderas estadounidenses, militares, la Estatua de la Libertad y ciudadanos en actitud de oraci�n. El contenido, claramente simb�lico, fue interpretado como una exaltaci�n del liderazgo personal de Trump y su conexi�n con una base religiosa blanca y profundamente identitaria. Fue retirada horas despu�s tras cr�ticas incluso de sectores evang�licos y cat�licos conservadores. El propio Trump lo justific� diciendo: �Pens� que aparec�a como un m�dico. Porque hago que la gente se sienta mejor�.Horas despu�s de las dur�simas cr�ticas de Trump,
Prevost le respondi� con firmeza a bordo del vuelo papal hacia
Argel, donde inicia una gira de 10 d�as por cuatro pa�ses africanos. "No quiero entrar en un debate con �l. No creo que el mensaje del Evangelio est� destinado a ser utilizado de la manera en que algunas personas lo est�n haciendo", dijo el Papa a Reuters. "Seguir� pronunci�ndome con firmeza contra la guerra, buscando promover la paz, fomentando el di�logo y las relaciones multilaterales entre los Estados para encontrar soluciones justas a los problemas", afirm�, hablando en ingl�s. "Demasiadas personas est�n sufriendo hoy en el mundo", dijo. "Demasiadas personas inocentes est�n siendo asesinadas. Y creo que alguien tiene que levantarse y decir que hay una mejor manera"."No, no le tengo miedo a la administraci�n Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aqu�, y por eso est� aqu� la Iglesia. No somos pol�ticos, no vemos la pol�tica exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz", dijo el Papa con total tranquilidad al grupo de periodistas que iba en el vuelo.M�s que irritada, la reacci�n vaticana tras la invectiva de Trump contra Robert
Prevost fue contenida, pero existe la percepci�n de que en la Casa Blanca hay una lectura superficial de las cuestiones vaticanas, agravada por el temor a perder las elecciones de medio mandato en noviembre. Atacar con palabras insultantes al jefe de la Iglesia cat�lica refleja una impaciencia que viene de meses atr�s y que ahora estalla sin freno.Esta vez ser� m�s dif�cil para el presidente de Estados Unidos presentar a un Papa �antiamericano� como ocurri� con Francisco. Jorge Mario Bergoglio, elegido en 2013, nunca hab�a pisado EEUU antes de su elecci�n y conoc�a poco el pa�s, filtrando su visi�n a trav�s del peronismo. No comprend�a del todo la cultura estadounidense ni era comprendido por ella. En 2019, ante rumores de un complot conservador contra �l, Francisco lleg� a decir: �Para m� es un honor que me ataquen los estadounidenses�, reflejando las divisiones del episcopado entre sectores �republicanos� y �dem�cratas�.Le�n XIV, en cambio, es hijo de Chicago y misionero durante a�os en Per�, lo que le ha valido el apodo de �latin yankee�. Esta identidad h�brida le permite combinar ra�ces estadounidenses y experiencia latinoamericana en una s�ntesis estable. En el C�nclave logr� reducir las divisiones entre los cardenales de su pa�s. Su prioridad es la unidad de la Iglesia y su gobierno. Pero para el entorno de Trump, que concibe al presidente como �ungido por el Se�or�,
Prevost es dif�cil de encasillar. Su imagen de Papa creada con inteligencia artificial en la v�spera del C�nclave, difundida por la Casa Blanca, reflejaba esa aspiraci�n simb�lica. Tambi�n su sugerencia de que el arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, podr�a ser candidato al papado evidenci� un desconocimiento de las din�micas internas del Vaticano. Pensar que, por ser estadounidense, el Papa apoyar�a conflictos internacionales promovidos por Washington o Israel revela una lectura err�nea de la realidad eclesial.El respaldo del episcopado estadounidense a
Prevost, junto con sus cr�ticas a las deportaciones y a la guerra, evidencian que el contexto ha cambiado. Ya no existen bloques claramente �trumpistas� o �antitrumpistas� entre los obispos, sino una mayor convergencia en torno al Papa. Las advertencias discretas del Vaticano tampoco han faltado: el Papa evit� participar en actos con potencial pol�tico electoral y rechaz� iniciativas como el Board of Peace propuesto por Trump, al considerar que debilitaban el multilateralismo de la ONU.Fueron, sin embargo, los bombardeos en Ir�n y los ataques en L�bano los que llevaron a Le�n XIV a adoptar un tono m�s firme de lo habitual. El Vaticano habr�a demorado su reacci�n ante la guerra en Ucrania, pero la escalada global y la respuesta de Trump evidencian un choque m�s profundo: ahora es Estados Unidos quien tiene un problema con su propio Papa.En Italia, el ataque de Trump ha generado una ola de reacciones institucionales y pol�ticas. La primera ministra Giorgia Meloni calific� de �inaceptables� las palabras del presidente estadounidense y defendi� el papel del Papa como l�der espiritual que debe poder invocar la paz y condenar la guerra. El presidente de la Rep�blica Sergio Mattarella subray� que los llamamientos del Papa a la paz y la fraternidad deben ser escuchados y asumidos, especialmente por las nuevas generaciones.En EEUU, el presidente de la Conferencia de Obispos Cat�licos de EEUU, el arzobispo Paul Coakley emiti� un comunicado: "Me apena que el presidente haya elegido escribir palabras tan despectivas sobre el Santo Padre. El papa Le�n no es su rival; ni tampoco es el papa un pol�tico. �l es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y para el cuidado de las almas".Tambi�n figuras de la pol�tica nacional, como la excongresista republicana y exaliada del presidente, Marjorie Taylor Greene, han condenado sus palabras. "Denuncio completamente esto y estoy rezando en contra de ello", public� Greene en X.Trump asegur� ayer que no se disculpar� con el Papa, pero Le�n XIV aparece as� como una figura que trasciende la l�gica pol�tica tradicional. Su objetivo es recomponer la unidad del catolicismo y mantener una voz independiente en un contexto internacional marcado por guerras y polarizaci�n. Y es precisamente esa independencia —moral, no pol�tica— la que, seg�n este an�lisis, lo convierte en un interlocutor inc�modo para la Casa Blanca.