El choque es épico. Y, sin embargo, mientras sube al avión,
Robert Francis Prevost saluda con una sonrisa tranquila.El vuelo que lo lleva a Argelia, primera etapa de su largo viaje por África, está a punto de despegar. El Pontífice, que durante la noche ha sido objeto de un ataque sin precedentes por parte del presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, que lo ha tomado como blanco de una deslegitimación personal, exhibe serenidad, pero no retrocede ni un milímetro en su crítica a la guerra.“No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga el arma nuclear”, afirma TrumpPide evitar una polémica, pero reivindica la independencia de la Iglesia en su magisterio moral. Una réplica de principios que sorprende a quienes lo han juzgado incluso demasiado blando en este primer año de pontificado, pero no a quienes lo han visto en acción en Perú, su país de adopción, donde, sin perder el aplomo, ha desafiado más de una vez al poder.Mientras sobrevuela el Mediterráneo, antes de aterrizar en Argel, Prevost afirma “no tener miedo de la Administración Trump” y añade que seguirá hablando “en voz alta contra la guerra”. Luego agrega: “Poner mi mensaje al mismo nivel de lo que el presidente ha intentado hacer aquí demuestra no entender cuál es el mensaje del Evangelio”. Y añade: “No soy un político y no quiero entrar en un debate con él”. “Lamento oírlo, pero seguiré con lo que creo que es la misión de la Iglesia”.La ofensiva en Irán y los bombardeos masivos sobre Líbano han sacudido a León XIV y lo han empujado a un terreno al que quizá ni él mismo pensaba llegar: una condena política, y no solo ética, de la guerra.Lee tambiénTrump lo ha percibido, y ahora está contra lo humano y lo divino. Desde su sentido justiciero, el presidente arremetió el domingo por la noche contra el Papa desde su red
Truth Social por su oposición a la guerra contra Irán y por “complacer a la izquierda radical”, término con el que equiparó al primer pontífice de Estados Unidos en la historia con sus enemigos demócratas.“El Papa es débil con el crimen y terrible en política exterior”, escribió Trump. “No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga el arma nuclear”, añadió, aparentemente en respuesta al rechazo del Pontífice a sus políticas, en especial de inmigración, y a su retórica belicista.En su extensa publicación en
Truth Social, Trump criticó al Papa, nacido en
Chicago, por el supuesto miedo de la Iglesia a su Administración, en contraste con la postura que mantuvo durante la pandemia, cuando, según el presidente, se detenía a “sacerdotes, ministros y a cualquiera que fuera a un servicio religioso”. En ningún momento especificó de dónde procedía esa información. Y llegó incluso al terreno personal al referirse a la familia del Pontífice: aseguró que le gusta mucho Louis, el hermano de León XIV, al que definió como “totalmente MAGA”.Después de admitir hace unos días que no le gustaba este Papa por ser excesivamente liberal, el presidente Trump redobló los ataques este domingo. “No quiero un Papa que piense que es terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela”.“León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa impactante. No estaba en ninguna lista para ser Papa y solo fue puesto allí por la Iglesia porque era estadounidense, y pensaron que esa sería la mejor manera de tratar con el presidente Donald J. Trump”, proclamó con tono intimidatorio. “Si yo no estuviera en la Casa Blanca, él no estaría en el Vaticano”, alardeó.“Debería actuar como Papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y centrarse en ser un gran papa, no un político. Esto le está perjudicando gravemente y, lo que es más importante, está perjudicando a la Iglesia católica”, afirmó Trump.Mientras en Estados Unidos era de noche, esta ofensiva suscitó reacciones durísimas, no solo entre sus adversarios políticos –entre ellos, Pedro Sánchez–, sino también entre algunos de sus aliados europeos, como Giorgia Meloni. Sin embargo, Trump no dio marcha atrás: “No pido disculpas, es él quien se equivoca”, insistió este lunes.Por si fuera poco, Trump llegó a equipararse con Jesucristo en otra publicación en su plataforma. En una imagen generada por Inteligencia Artificial aparece curando a un hombre en una cama de hospital, rodeado de símbolos estadounidenses, mientras extrañas figuras, como ángeles, ascienden al cielo.Horas después, Trump eliminó la imagen. Su propia red social se llenó de burlas mientras la irritación alcanzaba niveles altos entre los grupos cristianos que le han sido más fieles en las urnas y que no pocas veces han pasado por alto sus excesos.Difícil que se dejen convencer por la explicación que ofreció la noche del lunes: “La publiqué yo, pensé que era una imagen mía como médico, que tenía que ver con la Cruz Roja”.