Víctima mortal número 16 de violencia machista y todo apunta a un nuevo error del sistema de protección. El presunto asesino de
Tulia, de 64 años, había entrado en la casa de ella dos días antes de matarla (el sábado 11) armado con un martillo y le destrozó algunos bienes. Lo tenía fácil, vivía en el piso de arriba de la víctima. Además, la cogió del pecho y la amenazó con destrozarle la vivienda. Dos días después, el lunes 13, este mismo hombre, de 63 años, acabó con la vida de su expareja a machetazos, el mismo día que debían comparecer ante el juez. La víctima estaba en el sistema de protección con un nivel de riesgo medio.¿Qué ocurrió ese sábado tras entrar violentamente en la vivienda de
Tulia? Ella le denunció y él fue detenido. Pero salió en libertad provisional con una orden de alejamiento y comunicación de 500 metros. Ellos son vecinos y, al parecer, él hubo de marcharse del piso. Pero, según el relato judicial, a ninguno de los que intervinieron en esa vista se le ocurrió pedir una pulsera de control o la prisión provisional a la espera de la celebración del juicio rápido ese lunes. Fuentes judiciales de
Córdoba informan que el hombre había sido detenido con anterioridad al asesinato, el 11 de abril, por un “incidente ocurrido en la vivienda de la víctima”, donde, según consta en la denuncia, el varón entró armado con un martillo y le destrozó el equipo de música, tras lo que la habría cogido por el pecho y la habría amenazado con destrozarle la vivienda. Por estos hechos, sigue el relato judicial, el hombre fue detenido y pasó ese mismo sábado a disposición de la plaza número 6 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de
Córdoba, en funciones de guardia, que acordó “su puesta en libertad provisional y la adopción de la medida cautelar que fue solicitada por las partes, en concreto la imposición de la prohibición de comunicación y aproximación a menos de quinientos metros de la fallecida por un presunto delito de maltrato en el ámbito de la violencia de género (ni la
Fiscalía ni ninguna otra de las partes personadas en el procedimiento solicitaron su ingreso en prisión provisional ni la imposición de ninguna medida distinta a la acordada)”, informan fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).Durante su comparecencia en sede judicial, el detenido se acogió a su derecho constitucional a no declarar. “Tanto el investigado como la víctima quedaron citados para acudir ayer lunes a la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de
Córdoba para la comparecencia que prevé el artículo 798 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la celebración, en su caso, de un juicio rápido”. Era el único antecedente que consta entre detenido y víctima antes del crimen. Por el momento, el investigado por el presunto crimen machista no ha pasado a disposición judicial, informan fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).El brutal asesinato sucedió sobre las 09:00 horas del lunes, 13 de abril, en una vivienda ubicada en el pasaje Virgen de Luna del barrio de la Fuensanta de la capital cordobesa. Una vecina dio el aviso de que había visto a un hombre apuñalar a una mujer en el pasillo del edificio y, tras cometer el crimen, el presunto asesino se atrincheró en la vivienda e inundó de gas pimenta el portal del edificio para evitar la entrada de los servicios de emergencia, lo que provocó una gran tensión en el barrio, aunque no existía riesgo real de explosión.Redactora jefa de La Vanguardia en la delegación de Madrid, especializada en temas sociales. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.