El diputado de Vox José María Sánchez fue expulsado ayer martes del pleno del Congreso tras subir a la tribuna del hemiciclo y encararse con el vicepresidente primero de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que en ese momento estaba ejerciendo la Presidencia.Una situación tras la que el el PSOE ha promovido entre los diferentes grupos parlamentarios una declaración institucional en el Congreso de los Diputados mediante la cual condenar el incidente, adelantado por Servimedia, recoge que “lo ocurrido no es una anécdota. Es una forma de hacer política basada en el ruido, en la intimidación y en el desprecio a las normas básicas de la convivencia democrática”. Los socialistas reiteran que “encararse físicamente con los servicios jurídicos de la Cámara y desoír reiteradamente a la Presidencia vulnera el Reglamento. Pero hacerlo desde la propia tribuna presidencial, a escasos centímetros del presidente, atenta además contra la dignidad de esta institución”.Por ahora, según fuentes socialistas, la declaración institucional cuenta con la firma de todos los grupos parlamentarios menos PP, UPN y el propio Vox. Desde el PP señalan que no van a apoyar esta declaración porque consideran que ha habido otros episodios que no han apoyado sancionar. Por tanto, no es previsible que el PSOE consiga la unanimidad necesaria para sacar adelante una declaración institucional.El vicepresidente de la cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (i) discute con el diputado de Vox José María Sánchez durante el Pleno del Congreso de los Diputados Víctor Lerena / EFEEl incidente se produjo durante el debate de una proposición no de ley impulsada por el PSOE para documentar la quema de libros durante el franquismo y el golpe de Estado, después de que Sánchez se haya subido hasta en dos ocasiones a la tribuna.Inicialmente, el diputado de Vox fue apercibido por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, tras tener un enfrentamiento verbal con el parlamentario de ERC Jordi Salvador. Según relató un diputado de Vox que asistió al momento del enfrentamiento, Salvador llamó a Sánchez “nazi, asesino, analfabeto y gilipollas”.Sánchez pidió intervenir en el pleno, pero Armengol le denegó la palabra y le llamó al orden por primera vez. Tras ello, el diputado de Vox subió a la tribuna del hemiciclo a hablar con una letrada del Congreso, y Gómez de Celis —que entonces ya dirigía el debate— le llamó al orden por segunda vez. El parlamentario de Vox regresó a su escaño, donde volvió a solicitar intervenir, y al no conseguirlo, de nuevo, subió a la tribuna, donde mantuvo el enfrentamiento con Gómez de Celis, quien le indicó en reiteradas ocasiones que abandonase el hemiciclo.Por su parte, un portavoz de ERC señaló que su diputado aseguraba no haber proferido los insultos que le atribuía el parlamentario de Vox quien, dijo, llamó “asesinos” a sus compañeros de escaño, a lo que le respondió que “ellos sí que estaban con los criminales”. Jordi Salvador relató además que ante los insultos de Sánchez le dijo que cuando los republicanos “inauguraban colegios ellos pactaban con los nazis, que sí quemaban libros”. El diputado de ERC reconoció que reaccionó mal ante lo sucedido y se quejó del comportamiento de Sánchez, quien, aseguró, “llevaba tres años insultando”. Sin embargo, este miércoles el diputado republicano ha sido preguntado por los hechos en el Congreso y ha negado las acusaciones y ha dicho no arrepentirse de su actitud.Después del enfrentamiento en el hemiciclo y tras ser expulsado del pleno, el diputado de Vox se dirigió al despacho de la presidenta del Congreso para quejarse por lo sucedido.En declaraciones posteriores a los medios, relató que pidió la palabra a la presidencia de la Cámara, ostentada en ese momento por Gómez de Celis, tras llamarle el diputado de ERC “ignorante” y “criminal y asesino”. Tras ello, José María Sánchez se dirigió a la Mesa para denunciar los insultos. Cuando volvió a su escaño tras ser llamado al orden —según contó— el diputado de ERC le volvió a llamar “criminal y asesino”, motivo por el que Sánchez regresó a la Mesa de la Cámara; pidió amparo, solicitando la opinión de la letrada, y reprochó a De Celis su forma de ejercer la presidencia.Lo único que pensaba es por dónde me iba a llegar el sopapo”Alfonso Rodríguez Gómez de CelisVicepresidente primero del Congreso“Lo único que pensaba era por dónde me iba a llegar el sopapo, pero no lo entendía muy bien”, reconoció el propio Rodríguez Gómez de Celis en declaraciones a La Ser, en las que mostró su “tristeza” por lo sucedido, que a su juicio fue “bastante simbólico” de lo que ocurre en España y en el mundo con la extrema derecha.Gómez de Celis explicó que el diputado de Vox reclamaba algo que “era imposible” y en lo que no podían intervenir porque no escuchaban ni entendían lo que se decía en la bancada. “Lo que no recuerdo, y los más viejos del lugar tampoco, es que alguien se subiera al estrado. Lo hablamos todos y solo nos vino a la cabeza otra subida del estrado, mucho más dramática también para la democracia española, pero de posiciones muy parecidas”, dijo, en referencia al golpe de estado del 23-F.Este miércoles, de nuevo en el Congreso, De Celis ha explicado a los periodistas que lo sucedido ayer le recordó al intento de golpe de Estado del 23-F y ha reiterado que en esos momentos pensó que el diputado de Vox iba a terminar agrediéndole físicamente.“Tenía claro que en todo momento que iba a mantener la calma pasara lo que pasara, e iba a disponer que se fuera, que se marchara y se expulsara del hemiciclo. Así sucedió”, ha declarado.De Celis ha especificado que la expulsión implica que el diputado no pueda participar en todo el pleno de esta semana, es decir tampoco este miércoles, y que por el momento la presidencia no va a aplicar ninguna otra sanción, aunque ha dicho que la Mesa podría estudiar otras posibles medidas.El vicepresidente ha pedido llevar a cabo una reflexión “democrática”, de “agresión a la democracia española” porque, ha dicho, este hecho “desgraciadamente” recuerda una acción “mucho más dramática” con “otra subida al estrado que puso en jaque a la democracia española” en referencia al 23F.“No teniendo nada que ver la dimensión de las mismas, tienen la misma ideología y esa ideología es la de algún modo perturbar la democracia, enfrentar a sociedades, romper climas entre los españoles que deben de ser climas de convivencia”, ha considerado.De Celis, que ha agradecido el apoyo de las dos diputadas, miembros de la Mesa del PP, que le acompañaban ayer en la tribuna, aunque ha pedido al PP tomarlas de ejemplo y llevar a cabo una reflexión sobre sus pactos con Vox en las comunidades autónomas.Ha incidido en que la presidencia da la palabra a los diputados de Vox que intervienen “en todos los puntos” y que en sus turnos dicen cosas “muy duras y muchos más execrables” que Sánchez “recrimina para sí mismo”.Urtasun reta al PP a condenar los hechosEl ministro de Cultura y portavoz de Movimiento Sumar, Ernest Urtasun, ha definido a José María Sánchez como “el típico señorito acostumbrado a mandar siempre” y “no acostumbrado a estar en minoría en un Parlamento democrático elegido por la gente” y ha retado al PP a condenar su comportamiento. En una entrevista en TVE ha expresado también su “preocupación” por “esta violencia política que ejerce la extrema derecha”, que le parece “un grave problema para la democracia”, y ha dicho que espera para el diputado de Vox “una sanción ejemplar”.Asimismo, ha indicado que le “gustaría ver al Partido Popular condenando” el comportamiento del diputado, subrayando que “mientras Vox ejerce el matonismo político en el Congreso, el Partido Popular está gobernando” con ese partido “en varias comunidades autónomas”. “Por lo tanto, esa condena sí espero escucharla a lo largo de la mañana”, ha emplazado, personalizando su demanda en el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.Feijóo se pone de perfilPrecisamente, Feijóo se ha puesto hoy de perfil. El líder del PP no ha querido responder a las reiteradas preguntas de la prensa sobre lo sucedido y ha dicho que lo más importante de la sesión de control al Gobierno de hoy ha sido que no se ha querido dar la cifra de inmigrantes afectados por el real decreto de regularización. Tampoco han hablado sobre ello varios diputados populares que han sido preguntados. Sólo el vicesecretario de política autonómica, Elías Bendodo, ha afirmado brevemente que no fue “muy adecuado”.El PSOE pide una sanción al diputadoEl portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, ha pedido este miércoles a la Mesa de la Cámara imponer una sanción “contundente” al diputado de Vox mientras que la portavoz de su partido, Pepa Millán, ha defendido su actitud y ha arremetido contra la presidencia de la Cámara.El socialista ha subrayado que este hecho es “muy grave”, no se puede “consentir” y por tanto ha de tener “consecuencias” que deben proceder de la Mesa. Ha señalado que en la historia reciente de la democracia ya se han dado comportamientos de este tipo en dos ocasiones, en el 23-F y en otra ocasión protagonizada también por este diputado. ”No puede ser que la escalada verbal que pasa aquí un miércoles tras otro se convierta también en una escalada de este tipo de violencia”, ha espetado.Vox defiende a su diputadoPor su lado, la portavoz de Vox, Pepa Millán, preguntada por si considera que Sánchez se equivocó con su actitud, ha asegurado que quien se equivoca es la presidencia de la Cámara, “no ejerciendo su función de control y de orden”.Sin embargo, fuentes del partido de Abascal citadas por Servimedia reconocieron que las formas que tuvo ayer su diputado fueron “cuestionables”.El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, ya en la sesión de control ha agradecido a Millán que no haya “asaltado” su escaño ni gritado “a diez centímetros” de su cara como, según ha criticado, hizo su compañero en un “espectáculo verdaderamente bochornoso”.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro