Hay una imagen que se repite cada vez con m�s frecuencia en las carreteras de la
Madrid" class="entity-link entity-location" data-entity-id="48504" data-entity-type="location">Comunidad de
Madrid: cabinas de radar con los cristales destrozados, dispositivos cegados con pintura blanca o directamente inutilizados a pedradas. Lo que hace unos a�os pod�a considerarse un acto vand�lico puntual se ha convertido en un fen�meno creciente que preocupa hasta el punto que se ha pedido a la Guardia Civil de Tr�fico que vigile estos sabotajes. En los �ltimos meses, varios radares han sido objeto de ataques sistem�ticos que no solo generan un elevado coste econ�mico —m�s de 200.000 euros en da�os en la regi�n—, sino que tambi�n comprometen uno de los pilares fundamentales de la seguridad vial: el control de la velocidad.Los m�todos utilizados para inutilizar estos dispositivos son variados, pero todos comparten un objetivo claro: impedir su funcionamiento. Algunos radares han sido rociados con pintura blanca para anular sus c�maras, mientras que otros han sufrido la rotura de sus cristales a golpes o mediante el lanzamiento de piedras. En casos m�s extremos, incluso se han introducido objetos y se�ales en el interior de las cabinas.El r�cord de vandalismo lo tiene un radar fijo situado en la
M-607, en sentido
Colmenar Viejo, a la altura del kil�metro 20,700, cerca del
Tanatorio de La Paz. Controla un tramo con l�mite de 80 km/h, reducido respecto a los 100 km/h anteriores, y su ubicaci�n parcialmente oculta entre vegetaci�n lo ha convertido en uno de los m�s pol�micos entre los conductores. Ha padecido de todo: cristales rotos, objetos introducidos en su interior, intervenciones t�cnicas repetidas. Y sigue siendo un blanco recurrente. �Lo han reparado y al d�a siguiente lo han vuelto a destrozar metiendo dentro el poste de una se�al de tr�fico�, seg�n explican desde la AUGC (Asociaci�n Unificada de la Guardia Civil).El segundo punto m�s conflictivo se sit�a en la
M-505, en el tramo entre
Galapagar y
El Escorial. Aqu�, un radar de tramo instalado en noviembre de 2024 fue vandalizado incluso antes de comenzar a multar. El dispositivo a�n no ha funcionado tras 17 meses desde su montaje.Este aparato, instalado a la altura de Molino de la Hoz, en
Las Rozas, y al final del puerto de
Galapagar, restringe la velocidad de los veh�culos a 50 kil�metros por hora entre los kil�metros 9 y 12, en sentido ascendente a la v�a. Se trata de una calzada donde se registra una alta concentraci�n de accidentes, debido a la celeridad con la que los conductores toman alguna de las curvas.Un rada de cabina roto en la
M-607.EL MUNDOEl sistema, dise�ado para calcular la velocidad media entre dos puntos mediante c�maras y lectura de matr�culas, sufri� pedradas que da�aron sus componentes, incluidas c�maras infrarrojas. Los restos de cristal y pl�stico quedaron esparcidos en el entorno, evidenciando la violencia del ataque.El Ayuntamiento de
Galapagar ya aprob� hace cuatro a�os una moci�n en el Pleno para pedir este cinem�metro de tramo, aunque m�s tarde solicit� una reuni�n con la DGT para reclamar que se revise el l�mite de velocidad establecido de 50 kil�metros por hora e intentar subirlo.El listado de radares vandalizados contin�a en la M-513, entre Boadilla del Monte y Brunete, donde un radar fijo en el kil�metro 12,2 —con l�mite de 70 km/h— ha sufrido ataques recurrentes.A este se suma otro radar en el kil�metro 12,500 de la
M-505, antes de bajar hacia el puerto de
Galapagar en direcci�n a
Las Rozas, cuyo cristal ha sido roto en varias ocasiones.Detr�s de cada cabina hay una inversi�n considerable. Un radar fijo ronda un precio de 70.000 euros; uno de tramo, unos 80.000. No son simples c�maras: incorporan tecnolog�a l�ser de captura continua, sistemas de comunicaci�n entre puntos de control y ordenadores que calculan velocidades medias en tiempo real. Destruirlos no solo supone un gasto econ�mico, sino tambi�n dejar sin vigilancia tramos especialmente peligrosos durante el tiempo que dura la reparaci�n o reposici�n.El radar de la
M-607 tras ser vandalizado y pintado con esprayEL MUNDOLejos de ser una simple gamberrada, el vandalismo contra radares est� tipificado como delito en el C�digo Penal, concretamente en los art�culos 263 a 267. Seg�n la legislaci�n vigente, quienes causen da�os a bienes p�blicos pueden enfrentarse a penas de prisi�n de uno a tres a�os y multas de doce a veinticuatro meses, especialmente si se afecta al uso p�blico o a intereses generales. Adem�s, los responsables deber�n asumir el coste de reparaci�n o reposici�n de los dispositivos.Ante esta escalada, se ha pedido a la Agrupaci�n de Tr�fico de la Guardia Civil que vigile los puntos m�s conflictivos. La investigaci�n sigue abierta y se centra en esclarecer qui�n est� detr�s de estos actos. �No tenemos pruebas para sospechar de un grupo organizado, da la impresi�n de que se trata de personas que viven en la zona y que deciden por su cuenta romper estos dispositivos�, se�alan fuentes de la Guardia Civil.Desde la DGT se insiste en que los radares no son un instrumento recaudatorio, sino una herramienta clave para reducir la siniestralidad. Desde que en 2005 lleg� a Espa�a el primer plan de radares fijos, estos dispositivos han contribuido a reducir en un 75% el n�mero de v�ctimas mortales en carretera. Sus datos actuales apuntan a que la velocidad inadecuada sigue estando presente como factor en el 24% de los siniestros mortales, con 307 fallecidos en 2024 en los que este factor estuvo presente.La destrucci�n de estos dispositivos, por tanto, no solo supone un perjuicio econ�mico, sino tambi�n un riesgo a�adido para la seguridad de todos los usuarios de la v�a. Lo que sucede en
Madrid no es un hecho aislado. Los actos vand�licos contra radares de la DGT se han incrementado un 62% en los �ltimos a�os en toda Espa�a, seg�n datos oficiales. De los 32 registrados en 2018 se pas� a 52 en 2024, con un pico de 55 en 2022.