Andaluc�a fue para
Vox la primera en muchas cosas. Su irrupci�n en un parlamento auton�mico, seguida del debut en la negociaci�n con el
PP a esta escala. A�os m�s tarde, esta tierra tambi�n acoger�a su primer fracaso sonado, que abri� la puerta de las salidas pol�micas en sus filas. Una comunidad que, de alguna manera, sirvi� de anticipo para los de
Santiago Abascal, y en la que ahora enfrentan un reto may�sculo -volver a ser decisivos- en un momento convulso."No se tiene que hablar de
Vox", dijo ayer la portavoz parlamentaria del partido, Pepa Mill�n, preguntada por las palabras del presidente andaluz,
Juanma Moreno, que afirm� que cuanto menos se hable de la formaci�n a su derecha en campa�a, "mejor". Pero, a esta hora, que
Vox no sea uno de los protagonistas de la carrera a las urnas parece una posibilidad lejana.En primer lugar, porque en las semanas que quedan hasta que los andaluces vayan a las urnas tendr� que resolverse la negociaci�n entre
PP y
Vox para formar gobierno en
Extremadura y Arag�n. Los de Abascal, que ya han solemnizado su intenci�n de volver a compartir ejecutivos auton�micos con el
PP, tienen el puente de mayo como fecha tope para materializar esa decisi�n y evitar una repetici�n electoral. Esto es: cuando arranque la campa�a andaluza, estar� resuelta la inc�gnita de si
PP y
Vox cierran un acuerdo para constituir gobiernos de coalici�n. Una resoluci�n a la que las derechas de Andaluc�a mirar�n de reojo.El
PP exprimi� el "bloqueo" de
Vox a la investidura de Mar�a Guardiola como argumento para desalentar el voto al partido de Abascal en las urnas de Castilla y Le�n. Y la consigna dio cierto resultado, pues esta comunidad fue la �nica del ciclo electoral en la que los populares crecieron m�s que
Vox. Con esa resaca agridulce -pese a que en la formaci�n de derecha dura insisten en destacar solo lo positivo del resultado-, los de Abascal enfrentan ahora el reto de evitar que el
PP concentre el voto de la derecha, para arrebatar la mayor�a absoluta a Moreno.El �ltimo sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO, de febrero, augura que lo conseguir�an, aup�ndose hasta el 18% del voto -frente al 13,5% que aglutinaron en 2022-. Sin embargo, esta encuesta es previa a los comicios en Castilla y Le�n y, sobre todo, a la crisis interna en la que vive hoy sumergido el partido: con el n�cleo originario dividido -Iv�n Espinosa de los Monteros y
Javier Ortega Smith piden a Abascal un congreso para repensar
Vox-, bajo acusaciones de falta de democracia interna e insinuaciones sobre su contabilidad.Con esta tormenta de fondo, que no parece aflojar, el partido enfrentar� la carrera a las urnas en una comunidad que, precisamente, fue testigo de la primera gran salida pol�mica de las filas de
Vox: la de Macarena Olona, quien fuera candidata en 2022. En aquella ocasi�n, la formaci�n desembarc� en Andaluc�a con uno de sus perfiles m�s reconocidos a nivel nacional, pero la apuesta no dio el resultado esperado -el
PP recuper� la mayor�a absoluta que no hab�a logrado en 2018- y, poco despu�s de las elecciones, Olona renunci� al acta de diputada y dej�
Vox. Desde entonces, ha venido siendo una de las voces m�s cr�ticas con el partido.Qui�n la sustituir� al frente de la lista es a�n una inc�gnita, al menos oficialmente -el partido no nombra al candidato hasta una vez convocadas las elecciones-. Pero todas las miradas apuntan a Manuel Gavira, portavoz de
Vox en el Parlamento andaluz en la legislatura que se cierra, y que fue precisamente quien tom� el relevo a Olona en estas funciones.Gavira fue uno de los 12 primeros diputados auton�micos que tuvo
Vox, y portavoz del partido en el �ltimo tramo de la legislatura que termin� en 2022, pero finalmente la formaci�n decidi� concurrir a las urnas con una cara impulsada desde Madrid, Olona. Ahora, Gavira s� parece cerca de encabezar la lista. En todo caso, en
Vox deslizan que la campa�a ser� similar a las anteriores, con Abascal muy presente en el territorio.