Los nuevos convoyes de gran capacidad fabricados por
Alstom, correspondientes a las series 452 y 453, están ya completamente cubiertos de grafitis cuando aún se encontraban en fase de pruebas previas a su entrada en circulación. El pasado martes 24 de marzo, usuarios de la red de
Rodalies se encontraron con los trenes todos pintados por ambos lados en la estación de
Badalona, lo que generó preocupación e indignación entre algunos viajeros, como
Josep Cregut y
Tomás Madrid, que captaron fotografías del estado de los convoyes. Cregut, exferroviario de
Rodalies, se disponía a coger un tren hacia las 11 de la mañana cuando vio los convoyes grafiteados. Éstos estaban estacionados en la vía 4, una vía muerta destinada habitualmente al estacionamiento de trenes fuera de servicio, según Cregut. Pintadas en un tren en pruebas de
Rodalies en la estación de
Badalona.
Tomás Madrid “No es solo un tren, sino dos trenes adjuntados”, explica. Indignado, pregunta: “¿Cómo es posible que hayan podido grafitear un tren tan largo y por las dos bandas?”. A la vez lamenta los costes de limpieza que, según señala, “acabamos pagando todos con nuestros impuestos”. Por su parte,
Tomás Madrid, otro usuario que también muestra sus fotografías, critica que “toda la flota de trenes está igual de vandalizada, pero esto es el colmo porque se trata de un convoy aún por estrenar y ya se ve en este estado”. Desde
Rodalies indican que estos trenes llevan haciendo pruebas desde el pasado mes de octubre como parte del proceso necesario de homologación antes de empezar a hacer servicios comerciales. Durante este período, los convoyes han circulado por distintas líneas, hecho que justificaría la aparición progresiva de estos grafitis. Fuentes de la compañía sitúan uno de estos episodios durante el parón de servicio provocado por el accidente de
Gelida, en la línea R1, el pasado mes de enero. Vista de uno de los convoyes nuevos de
Rodalies lleno de grafitis, en la estación de
Badalona.
Josep Cregut Rodalies subraya que, pese a su estado actual, los trenes pueden continuar con las pruebas técnicas y que su entrada en servicio dependerá de la finalización de este proceso y de la autorización de la
Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. La previsión es que comiencen a operar el próximo otoño, aunque todavía no hay una fecha concreta. En cuanto a la vigilancia, la compañía asegura que cuentan con vigilantes de seguridad suficientes, pero reconoce la dificultad de controlar convoyes tan extensos. “No es fácil cubrir cada metro del tren, y probablemente no se trata de una acción realizada en una sola noche”, apuntan. En este sentido, aprovechan para recordar que este tipo de actos vandálicos también se producen en otras ofertas ferroviarias, como la de Ferrocarrils de la Generalitat, debido a la amplitud de las redes.
Rodalies asegura que se harán los servicios de limpieza necesarios de los convoyes antes de su entrada en funcionamiento. Pintadas en un tren en pruebas de
Rodalies.
Tomás Madrid Sin embargo, la situación vuelve a poner el foco en las deficiencias del servicio percibidas por los usuarios de
Rodalies en Catalunya. Cregut critica tanto la acción de los grafiteros como la gestión del servicio: “Como ciudadano esto me subleva”. El exferroviario recuerda que durante su etapa profesional en varias estaciones de la línea R1, hará unos veinte años, no se veían niveles de vandalismo similares: “Como mucho había algún grafiti pequeño, pero no esto”. ■ ¿CÓMO PUEDO PARTICIPAR EN LA COMUNIDAD DE LA VANGUARDIA? La Voz del Lector Si tienes una historia o una experiencia que crees que vale la pena dar a conocer o compartir con el resto de lectores de La Vanguardia, te invitamos a participar en La Voz del Lector. Escribe, adjuntando tus datos personales, al correo: participación@lavanguardia.es.