El presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, ha insistido este lunes en que está manteniendo “conversaciones serias” con un “nuevo régimen, más razonable” en Irán, aunque no ha desvelado quién es su interlocutor ni el contenido de la negociación, que su contraparte niega que haya tenido lugar. Sin embargo, “si por cualquier razón no se alcanza pronto un acuerdo” y si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz, “concluiremos nuestra encantadora estancia en Irán haciendo volar y destruyendo completamente todas sus plantas generadoras de electricidad, pozos de petróleo y la Isla de Jarg (y posiblemente todas las plantas de desalinización)”, ha amenazado en una publicación en su plataforma,
Truth Social.Cuando ya se ha cumplido un mes de la guerra en Irán, que ha disparado el precio del barril de
Brent por encima de los 100 dólares, la Casa Blanca sigue dando señales ambiguas sobre cómo y cuándo podría terminar el conflicto. Como ocurrió el lunes pasado, el último mensaje de apertura al diálogo se ha dado media hora antes de la apertura de los mercados.Mientras afirma que está apostando por la diplomacia,
Washington mantiene la amenaza de generar un daño irreversible en el sector energético
Iraní y sus plantas desalinizadoras, lo que podría constituir un crimen de guerra según los convenios de Ginebra, no ratificados por EE.UU. La advertencia llega dos días después del despliegue de 2.500 marines en Oriente Medio y cuando unos 3.000 paracaidistas de élite han comenzado a llegar a la región.Trump amenaza con destruir las centrales eléctricas, los pozos petrolíferos, la isla de Kharg y “posiblemente” las desalinizadorasEl domingo, a bordo del Air Force One camino a
Washington, Trump afirmó que el objetivo del “cambio de régimen” en Irán ya se había logrado. Sin embargo, aunque eliminó en su ofensiva conjunta con
Israel al líder supremo Ali Jamenei, su hijo, Mojtaba Jamenei, fue elegido como el sucesor natural del régimen de los ayatolás. El nuevo gobierno ha negado cualquier conversación con
Washington y ha rechazado todas sus condiciones, plasmadas en un plan de 15 puntos que envió la semana pasada a través de la mediación de Pakistán.El portavoz del ministerio de exteriores
Iraní,
Esmaeil Baqaei, ha calificado las exigencias de EE.UU. como “irrealistas, ilógicas y excesivas” y ha reafirmado que su posición es clara: “Estamos bajo agresión militar, por lo que todos nuestros esfuerzos están centrados en defendernos”.Ese plan para la paz incluía, además de la apertura de Ormuz, el abandono de la ambición nuclear por parte de Irán, la entrega de sus reservas de uranio enriquecido, límites de producción de misiles balísticos y restricciones al suministro de armamento a grupos aliados en la región. Son condiciones maximalistas que difícilmente aceptará Irán, que por su parte también plantea exigencias inasumibles para
Washington: que
Israel deje de atacar a sus aliados en la región, especialmente en Líbano, así como reparaciones por los daños de guerra y la retirada de las bases estadounidenses de Oriente Medio.Lee tambiénAnoche, Trump insistió en que “el primer régimen fue diezmado, destruido y todos están muertos”, mientras que “el siguiente régimen está mayormente muerto”. Sugirió que Irán ha pasado ahora a manos de un “tercer régimen” y que
Washington está hablando con “un grupo de personas totalmente distinto”, aunque no desveló de quién se trata, lo que ha llevado a varios analistas a especular que es mentira.En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha dicho esta mañana que el “régimen clerical” que ha gobernado el país durante 47 años es el problema de fondo, dando a entender que todavía no ha habido ningún cambio de régimen, aunque lo recibiría “con agrado” si ese fuera el caso. “Existen fisuras dentro de la cúpula dirigente de Irán”, ha dicho Rubio en una entrevista con ABC News, pero se ha mostrado menos contundente que Trump a la hora de afirmar que Teherán ha sido derrotado.Trump también afirmó que Irán había acordado permitir el paso de 20 petroleros a través del estrecho de Ormuz, lo que interpretó como un “regalo” y un gesto de respeto y buena voluntad negociadora por parte del régimen. Sin embargo, esta no es una concesión a EE.UU., sino a Pakistán, pues los buques a los que Teherán ha permitido circular tienen su bandera, y al menos en dos casos se han dirigido a China.Marco Rubio se muestra menos optimista que Trump sobre el cambio de régimen: ”Hay fisuras en la cúpula de Irán”En paralelo al supuesto progreso diplomático, que según Trump permitirá a EE.UU. declarar victoria y poner fin a la guerra pronto, el Pentágono sigue ampliando su presencia militar en la región. Además de los más de 50.000 soldados desplegados en Oriente Medio, este fin de semana llegaron 2.500 marines del ejército y ya han comenzado alrededor de 3.000 paracaidistas de élite, de la 82ª División Aerotransportada, cuya localización no es pública.Este número de tropas es insuficiente para una invasión terrestre de gran envergadura, comparable a la de Irak en el 2003, pero da a la Casa Blanca la opción de intentar tomar la isla de Jarg, estratégica para las exportaciones de petróleo
Iraní, así como de realizar incursiones limitadas en su territorio. En una entrevista con el Financial Times, el presidente afirmó que “lo que realmente me gustaría hacer es confiscar el petróleo de Irán”. Señaló que ocupar Jarg está entre sus opciones, aunque eso obligaría a los soldados estadounidenses a “permanecer allí por un tiempo”, una decisión impopular que podría alargar el conflicto hasta las elecciones legislativas de noviembre, en las que los republicanos cuentan con pocas opciones de mantener el controld el Capitolio.