La misi�n lunar
Artemisa 2 puede considerarse equivalente a la misi�n
Apolo 8 de los a�os sesenta. Esta misi�n, en seis d�as, con tres tripulantes, ejecut� la primera misi�n lunar de la historia, que, tras orbitar diez veces la
Luna, retorn� a la
Tierra sin incidentes. Por su parte,
Artemisa 2 con cuatro tripulantes y una duraci�n de diez d�as, seguir� una trayectoria de retorno libre (circunlunar) sin orbitar la
Luna, habiendo sido precedida por la misi�n no tripulada
Artemisa 1 tres a�os antes.En siete a�os y medio, el
Programa Apolo desarroll� y valid� en �rbita terrestre los veh�culos y el m�dulo lunar antes de abordar la misi�n
Apolo 8. En contraste, tras m�s de veinte a�os de desarrollo,
Artemisa 2 validar� el lanzador
SLS y la c�psula
Orion con tripulaci�n, quedando pendientes el desarrollo y la validaci�n del m�dulo lunar (
Starship), as� como las operaciones de descenso del HLS (Human Landing System). Analizar los or�genes y evoluci�n del programa Artemisa bajo la perspectiva del
Programa Apolo, permite comprender la situaci�n actual, los retos tecnol�gicos pendientes y las expectativas del proyecto.En mayo de 1961, el presidente
Kennedy estableci� un objetivo claro para el
Programa Apolo: llevar al hombre a la
Luna y devolverlo a salvo a la
Tierra antes de finalizar la d�cada. La
NASA, fundada en 1958, program� y gestion� el proyecto, cuya ejecuci�n recay� en las principales empresas aeron�uticas de la �poca. Estas se encargaron de desarrollar y validar los veh�culos mediante los programas Mercury (acceso al espacio), Gemini y Apolo 1 a 7 (operaciones en el espacio), junto con el lanzador Saturno V, para alcanzar la superficie lunar.En siete a�os y medio se desarrollaron y validaron todos los veh�culos espaciales del proyecto. Finalizada la misi�n
Apolo 8 en diciembre de 1968, tres meses despu�s se ejecut� el Apolo 9 para validar en �rbita terrestre las operaciones de acoplamiento entre los m�dulos de mando y servicios con el modulo lunar, y dos meses m�s tarde el Apolo 10 replicar�a con �xito esas operaciones en el entorno lunar.Finalmente, en julio de 1969, el
Apolo 11 logr� con �xito el descenso y retorno a salvo. En ocho meses, estas cuatro misiones permitieron alcanzar el objetivo previsto del
Programa Apolo.Los or�genes del programa Artemisa se remontan al accidente del transbordador Columbia, cuando la administraci�n Bush aprob� en 2004 el Programa Constelaci�n, para asegurar los servicios a la Estaci�n Espacial Internacional (ISS), regresar a la
Luna antes de 2020 y preparar misiones tripuladas a Marte a partir de 2030. Para ello, adjudic� el desarrollo de los lanzadores pesados Ares a ATK-Boeing y el dise�o de una capsula tripulada denominada CEV (Crew Exploration Vehicle), con capacidad entre cuatro y seis tripulantes, a Lockheed Martin.Para asegurar el abastecimiento de la ISS, la
NASA implement� un nuevo modelo de contrato servicios COTS (Commercial Orbital Trasportation Services), que daba mayor libertad de gesti�n a las empresas. En 2006, adjudic� un contrato de servicios a SpaceX (c�psula Dragon), y otro a Orbital Sciences (c�psula Cygnus), cuyas misiones iniciales culminaron con �xito en 2012 y 2013. Este enfoque garantiz� a la
NASA la log�stica de la estaci�n, y permiti� a SpaceX consolidar el Falcon 9 y su c�psula Dragon; desde entonces han completado decenas de misiones operativas.La administraci�n Obama decidi� en 2010 cancelar el programa Constelaci�n debido a los retrasos y sobrecostes, reorientando los objetivos de exploraci�n hacia Marte y los asteroides. En este proceso, los lanzadores Ares evolucionaron en el actual Space Launch System (
SLS), mientras que la c�psula Crew Exploration Vehicle (CEV) fue renombrada
Orion.Para el transporte de tripulaciones a la EEI,
NASA adjudic� en 2014 dos contratos de servicios. Uno a SpaceX con la c�psula Crew Dragon que realiz� su primera misi�n en 2020 y, que ha completado doce misiones para la
NASA y cuatro privadas. Otro contrato a Boeing con la c�psula Starliner, cuya primera misi�n en 2024 con problemas t�cnicos que obligaron a su tripulaci�n a permanecer nueve meses en la estaci�n y regresar finalmente en una c�psula de SpaceX.En 2017, la administraci�n Trump retom� el programa lunar, que denomin� Artemisa (Artemis en ingl�s), con el objetivo de alcanzar la superficie en 2024.
Artemisa 1 y 2 deb�an validar el sistema
SLS y la nave
Orion en trayectoria lunar; Artemisa 3 deber�a realizar el primer descenso lunar con
Starship (SpaceX), y Artemis IV con Blue Moon (Blue Origin). Recientemente, la misi�n Artemisa 3 se modific� para validar en �rbita terrestre (similar al Apolo 9) el acoplamiento entre
Orion y las naves
Starship y/o Blue Moon; Artemisa 4 y 5 se reprogramaron para el primer y segundo descenso tripulado
Starship y Blue Moon, respectivamente.Hasta la fecha, solo la misi�n
Artemisa 1 (diciembre de 2022) se ha completado, la cual no tiene equivalente directo en el
Programa Apolo. Tras la revisi�n de la c�psula
Orion, se detectaron grietas en el escudo t�rmico, fallo cr�tico que compromete su seguridad.El origen de este problema reside en las alt�simas temperaturas, cercanas a los 2.800 �C, que se generan por la fricci�n con la atm�sfera al retornar de la
Luna a velocidades de unos 40.000 km/h. Estas condiciones no solo amenazan la integridad estructural, sino que pueden generar desaceleraciones de hasta 15 g, una carga f�sica que la tripulaci�n no podr�a soportar.Despegue de la misi�n no tripulada Artemisa 1NASAPara mitigar estos efectos se emplea la maniobra de reentrada con rebote (skip entry), procedimiento en el que la c�psula interact�a con las capas superiores de la atm�sfera para generar una fuerza de sustentaci�n que le permite realizar un breve ascenso de varias decenas de kil�metros, lo que facilita la disipaci�n de energ�a y reduce la velocidad antes del ingreso definitivo en las capas m�s densas. La soluci�n a este problema, que ha retrasado el programa tres a�os, consiste en reforzar el escudo t�rmico y optimizar el perfil de reentrada, ajustes que se validar�n en la misi�n
Artemisa 2.Al finalizar la misi�n
Artemisa 1, comienzan las operaciones m�s cr�ticas del programa. En primer lugar, Artemisa 3 (2027), misi�n equivalente al Apolo 9. En segundo lugar, desarrollar y validar las operaciones de reabastecimiento criog�nico (LOX, LCH4 y LH2) en orbita terrestre para
Starship y orbita lunar para Blue Moon; tecnolog�as y operaciones muy complejas que aun no han sido probadas. En tercer lugar, validar previamente el descenso lunar HLS sin tripulaci�n antes de abordar las misiones Artemisa 4 (2028) y Artemisa 5 (2030). La complejidad de estas operaciones se hace evidente ante las dimensiones de estos nuevos veh�culos.
Starship es una nave espacial de 50 metros de altura (equivalente a quince pisos), con una masa total de 1.200 t y 100 t de carga �til en la superficie lunar. Blue Moon, es un m�dulo de 16 metros de altura con una masa total de 45 t, entre 3 y 6 t de carga �til en la superficie lunar; una escala mayor que la del m�dulo lunar Apolo, pero comparable. Dado que el objetivo final del programa Artemisa es establecer una infraestructura para una presencia permanente en la
Luna, coincidente con el objetivo de Elon Musk, las capacidades de
Starship son la soluci�n adecuada, lo que consolida a SpaceX, una vez m�s, como empresa clave del programa espacial estadounidense. No obstante, para conseguirlo Jared Isaacman, actual administrador de la
NASA, est� introduciendo cambios profundos para reducir riesgos (Artemisa 3), acelerar los lanzamientos para ejecutar al menos a una misi�n al a�o a partir de 2028 (
SLS), y asegurar la financiaci�n pausando la plataforma lunar Gateway.En 2004, SpaceX (Elon Musk) era una desconocida startup con ambiciones para desarrollar lanzadores y naves espaciales. Supo aprovechar el modelo de contrataci�n COTS/CRS para consolidar el lanzador Falcon 9 y las c�psulas Dragon para proporcionar servicios a la
NASA y abrir su explotaci�n comercial. Libre de las exigencias normativas y procedimentales de los contratos de desarrollo, e inspirada en el axioma de "cumplir las leyes de la f�sica; lo dem�s son recomendaciones", implant� una cultura de eficiencia basada en la importancia del criterio para "cuestionar requisitos, simplificar procesos, acelerar ciclos y automatizar". En definitiva, aplicaci�n pr�ctica de los principios que desde hace mas de quince a�os promueve el NewSpace: reducir costes y plazos mediante innovaci�n y agilidad organizativa. Esta operativa, le ha permitido alcanzar una posici�n dominante en el sector espacial, y proporcionar para la
NASA, excepcionales servicios a la ISSNo es que antes se hicieran mejor las cosas; sin embargo, cuanto m�s madura es una tecnolog�a, m�s complejo se vuelve el ecosistema institucional que la rodea, donde los cambios de estrategia implican retrasos y costes perdidos. D�cadas de experiencia, accidentes y auditor�as han configurado un entorno regulatorio denso y exigente, dando lugar a un sistema poco �gil, burocr�tico y costoso. Este contexto ha lastrado el programa lunar tradicional, contexto del que SpaceX ha logrado desmarcarse y la
NASA ha podido aprovechar en la ISS y el programa Artemisa.Este programa est� inevitablemente ligado al �xito de SpaceX y, aunque la planificaci�n actual resulta poco realista por la envergadura de las tareas pendientes, la confianza en la compa��a se mantiene gracias a la capacidad de innovaci�n y al liderazgo demostrados hasta ahora.El �xito de Artemisa marcar�a el comienzo de una nueva etapa en la exploraci�n lunar en la que podr�an incorporarse otros actores, como Europa. Adem�s, abrir�a la puerta a una explotaci�n comercial que, sin duda, promover�a SpaceX y que podr�an aprovechar empresas con talento para identificar oportunidades, y liderazgo para establecer y gestionar estrategias eficaces.V�ctor Rodrigo es doctor Ingeniero Aeron�utico, ex CEO de Crisa-Airbus DS y consultor de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la Comisi�n Europea.