El camino que
Google Maps indica para llegar a la antigua -antiqu�sima, hasta remontarse al Calcol�tico- mina de Aznalc�llar es una pista de tierra de algo m�s de un kil�metro repleta de socavones, curvas imposibles y balsas de agua que lo hacen dif�cilmente transitable. En realidad, el acceso es mucho m�s sencillo, un desv�o a pie de carretera, la que une las localidades de Aznalc�llar y
Gerena. Pero el itinerario err�neo que muestra el navegador de
Microsoft es una buena met�fora de la historia reciente de la mina que a punto estuvo de acabar con el Parque Nacional de Do�ana cuando verti�, el 25 de abril de 1998, seis millones de metros c�bicos de lodos t�xicos y que ahora, casi dos d�cadas despu�s, vuelve a la vida.El yacimiento cerr� oficialmente el 29 de enero de 2002, 1.375 d�as despu�s de que la balsa donde almacenaba sus residuos t�xicos reventase y provocase el, hasta el naufragio del
Prestige, peor desastre ambiental en la historia de Espa�a. Desde ese d�a, qued� en manos de la Junta de Andaluc�a y fue sin�nimo de cat�strofe, la que provoc� con la contaminaci�n de 4.600 hect�reas a lo largo de 63 kil�metros de cauce del r�o Guadiamar, y ruina, la de un pueblo entero cuyo sustento depend�a en exclusiva de la mina.Tras un concurso p�blico plagado de sospechas que deriv� en un largu�simo pleito judicial recientemente resuelto y una d�cada de tortuosa tramitaci�n administrativa, en las instalaciones mineras de Aznalc�llar se empieza a preparar la resurrecci�n del yacimiento, otro camino (�ste ya m�s despejado) que a�n demorar� un a�o y medio antes de que el mineral vuelva a brotar de las entra�as de la tierra. Pero la actividad ya ha arrancado despu�s de que el proyecto que ahora lidera la multinacional Grupo M�xico obtuviese hace apenas unos meses la bendici�n definitiva de la Junta de Andaluc�a.En los pr�ximos meses se construir� la estaci�n depuradora de agua, clave de b�veda y requisito para que todo lo dem�s eche a andar, como explica
Antonio Barranco, subdirector de Operaciones de Minera Los Frailes, la filial de la empresa mexicana que explotar� el yacimiento sevillano. Pero el renacer de la mina tambi�n se percibe, por ejemplo, en LinkedIn, en los tres procesos de selecci�n de personal que ya ha publicado la compa��a, cuya plantilla empieza a engordar, aunque a�n est� lejos de los 1.200 empleos directos e indirectos que se prev� que cree la mina (en total, unos 2.000 si se suman los inducidos).Adem�s de a las dificultades t�cnicas, la nueva mina de Aznalc�llar ha tenido que enfrentarse a la sombra de aquel desastre con el que qued� asociada durante d�cadas (y aun hoy) y a la oposici�n, f�rrea, de los grupos ecologistas, que han venido alertando del peligro de una nueva cat�strofe ambiental.Enrique Oliva, responsable de aguas del proyecto minero de Los Frailes.SALVA CASTIZOARABA PRESSPara despejar la primera y neutralizar los miedos ambientales, dice Barranco, lo que se va a hacer aqu� es "miner�a del siglo XXI", con una depuraci�n de aguas (hasta ocho veces menos de la que consum�a el antiguo yacimiento) que casi la dejar� en niveles aptos para consumo humano (aunque se vertir�n en el r�o Guadalquivir) y una explotaci�n en galer�as y c�maras subterr�neas que se ir�n rellenando a medida que se extraiga el mineral, como subraya Enrique Oliva, director de Hidrogeolog�a de Los Frailes.Oliva es contundente: "Un accidente como el de 1998 no va a volver a ocurrir".La balsa de lodos t�xicos que colaps� aquel 25 de abril fue restaurada y desecada tras el accidente y el agua de su interior es controlada de forma minuciosa. Hoy es imposible identificarla sin la ayuda del personal de Los Frailes.El riesgo ahora est� en la corta de Aznalc�llar, convertida tras agotarse el mineral, en un gigantesco dep�sito de aguas contaminadas. "Aqu� hay de todo", se�ala el responsable de aguas de Los Frailes desde el mirador desde el que se divisa la enorme sima, 180 metros hasta el fondo, vac�a de mineral pero repleta de 14 hect�metros c�bicos de t�xicos. "Lo �nico que no tiene es mercurio, hay hasta tierras raras", explica Oliva.Aqu� se guardaron los restos del vertido de 1998 y, adem�s y desde entonces, toda el agua contaminada que ha generado el recinto por efecto de las lluvias y las escorrent�as al contacto con los restos de minerales.Todav�a hay capacidad para almacenar m�s hect�metros c�bicos, pero la idea es que la depuradora permita ir vaci�ndola y manteniendo a raya su nivel. Tambi�n hay que vaciar la otra corta, la de Los Frailes, aunque el nivel de contaminaci�n de sus lodos es mucho menor a la de su gemela, con un ph de 7,3 frente a los 2,9 de Aznalc�llar.Hay que desaguarla al completo, explica el ge�logo, para poder excavar la nueva mina. De ah� las prisas y la ingente inversi�n en la depuradora, cuya construcci�n se ha adjudicado a Aqualia por un montante de 50 millones de euros.La complejidad del proyecto y las garant�as ambientales explican que la producci�n, propiamente dicha, no vaya a comenzar hasta mediados de 2029. En los a�os que quedan hay que construir y excavar, tejer la tela de ara�a de 70 kil�metros de galer�as "desde abajo hacia arriba", apunta Barranco.Cuando ese momento llegue, el plan es extraer hasta 7.800 toneladas de mineral al d�a, el equivalente a 300 camiones, durante 20 a�os del fil�n (1,4 kil�metros de largo por 900 metros de ancho) que duerme bajo la corta de Los Frailes y que la anterior empresa explotadora, la sueca Boliden, apenas hab�a empezado a explotar cuando el vertido fren� en seco la actividad.Los c�lculos de los nuevos due�os de la mina de Aznalc�llar apuntan a que a 170 metros por debajo del nivel del mar (se va a llegar a los 450) hay reservas de 46 millones de toneladas, aunque podr�an ser m�s. Sobre todo, se trata de zinc, un 65%; plomo, un 46%; y el resto, un 9%, cobre.Con todo, el fil�n de la mina de Aznalc�llar no est� solo en el subsuelo.A poco m�s de un par de kil�metros, un pueblo entero deshoja el calendario con la impaciencia del n�ufrago que espera a que la lancen un salvavidas.El alcalde de Aznalc�llar, Juan Jos� Fern�ndez.SALVA CASTIZOARABA PRESSLos 6.000 habitantes de Aznalc�llar llevan m�s de dos d�cadas, desde el cierre del yacimiento a principios de siglo, malviviendo y exigiendo que les sacaran del pozo econ�mico en el que quedaron atrapados despu�s del desastre de 1998.Pr�cticamente todo el municipio depend�a, explica su alcalde, Juan Jos� Fern�ndez, de la miner�a, para ser exactos, de la mina. Hasta el punto de que el cerrojazo de 2002 fue una sentencia de muerte, una "hecatombe" para Aznalc�llar, que en estos a�os no solo no ha crecido en n�mero de habitantes, sino que ha perdido, de 6.400 a poco m�s de 6.000.El paro ha llegado a alcanzar el 34% de la poblaci�n y entre los j�venes se dispar� a m�s del 40% despu�s de aquello y del fracaso de las escasas promesas de reindustralizaci�n e inversiones que se materializaron, como un pol�gono industrial -pegado a la mina- en el que apenas hay actividad y que es v�ctima del abandono. Casi un pol�gono fantasma.Cada d�a, a las 6.30 de la ma�ana, sale de Aznalc�llar varios autobuses en direcci�n a Sevilla con m�s de cien vecinos que acuden a trabajar a la capital andaluza, la inmensa mayor�a mujeres que, al quedarse sus familias sin el sustento de la mina, tuvieron que buscar trabajo como empleadas de hogar.Esos empleos de baja cualificaci�n y fuera del pueblo han permitido sobrevivir a muchas familias, explica el alcalde, al igual que las pagas de los mineros jubilados y prejubilados, que se han visto en la tesitura de mantener a hijos y hasta nietos ante la falta de oportunidades laborales en el municipio.Aznalc�llar sue�a con llegar al casi pleno empleo cuando Los Frailes inicie su actividad, cuando las contrataciones de los nuevos mineros sea una realidad y sus sueldos empiecen a impulsar la econom�a del pueblo, aunque ahora la preocupaci�n, admite Fern�ndez -que fue, y es, minero antes que pol�tico- es que no haya personal formado para cubrir las necesidades de la mina.Tanto es as� que una de las prioridades del gobierno local es que en el instituto del pueblo comience a impartirse, cuanto antes, un m�dulo de formaci�n profesional para preparar a operadores de planta como los que va a necesitar Los Frailes en poco tiempo.Que el mineral vuelva a salir del yacimiento que explotaron por primera vez los romanos es comparable, seg�n el alcalde, a que "nos toque el Gordo de la Loter�a todos los d�as", aunque es consciente, y lo dice, que la mina "no es infinita" y apuesta por aprovechar el man� mientras dure para diversificar la econom�a local y que, cuando el fil�n de zinc se agote, no muera con �l todo un pueblo. Que la historia no se repita.