Actualizado Lunes, 6 abril 2026 - 22:47La exitosa misi�n para rescatar a los tripulantes del F-15 ha dado un bal�n de ox�geno a
Donald Trump en su fin de semana m�s cr�tico desde que volvi� al poder, tras el fracaso de su apuesta por una intervenci�n r�pida en Ir�n y el inesperado bloqueo del Estrecho de Ormuz, pero ni siquiera todos los esl�ganes b�licos tan del gusto de la Casa Blanca, como �no dejaremos a nadie atr�s�, pueden ocultar la situaci�n ca�tica de una guerra concebida para durar d�as y que atraviesa su quinta semana sin que se vea el final. De momento, la operaci�n �Furia �pica� —nombre con el que
Washington bautiz� la ofensiva contra Ir�n— deja m�s preguntas que respuestas:�Puede decir Trump que ha ganado la guerra y retirarse?Esa ventana se cerr� durante los primeros d�as. Trump podr�a haberlo hecho cuando sus bombarderos decapitaron el r�gimen y mataron al ayatol� Ali Jamenei. Pero en cuanto Teher�n comenz� a atacar petroleros y cerr� el Estrecho de Ormuz unos d�as despu�s, la opci�n de cantar victoria y volver a casa perdi� credibilidad.�Qui�n est� ganando realmente la guerra?Estados Unidos e
Israel est�n desgastando de forma decisiva las capacidades militares de los ayatol�s, pero no puede decirse que est�n ganando la guerra, de la misma forma que tampoco puede afirmarse que Ir�n la est� perdiendo. Aunque sufra importantes bajas y p�rdidas materiales, el r�gimen sigue en pie y ha activado una palanca estrat�gica clave: su capacidad para condicionar el tr�fico mundial de petr�leo. Por el Estrecho de Ormuz transita aproximadamente un 20% del crudo global, lo que le permite absorber golpes durante meses mientras mantiene presi�n sobre la econom�a internacional.�Qu� pretende el r�gimen de Teher�n en estos momentos?Negociar desde una posici�n de fuerza. Sabe que Estados Unidos no se puede permitir tener cerrado el Estrecho de Ormuz, aunque Trump asegure lo contrario. Los ayatol�s saben que han atrapado a Trump en un laberinto y la salida que le ofrecen es la de un perdedor: reconocer la soberan�a
Iran� sobre Ormuz y darles garant�as de seguridad de que no habr� nuevos ataques, algo que separar�a los intereses de EEUU de los de su aliado
Benjamin Netanyahu. A cambio, podr�an conceder detener su programa nuclear, porque han constatado que el control del Estrecho es un elemento de disuasi�n m�s eficaz a corto plazo que el desarrollo de un arma nuclear.�Por qu� Trump lanza un ultim�tum tras otro?Porque no tiene un plan de salida y no se decide a poner en marcha ninguna operaci�n terrestre, por limitada que sea. Antes de lanzar la operaci�n de decapitaci�n del r�gimen el 28 de febrero, el propio general Dan Caine, responsable militar de Estados Unidos en Oriente Pr�ximo, le advirti� sobre el riesgo de que Ir�n cerrara el Estrecho de Ormuz. Trump ignor� esa advertencia. Ahora parece que s� valora los riesgos de escalar el conflicto con tropas sobre el terreno. Pero el r�gimen de Teher�n se aferra a ese Estrecho como su principal salvavidas y no tiene incentivos para negociar ahora, como repite de forma constante.�Qu� riesgos tiene realizar una invasi�n limitada sobre alguna de las islas que Ir�n controla en el Golfo P�rsico?Militarmente, para un ej�rcito tan poderoso y avanzado como el de Estados Unidos, puede ser una maniobra complicada pero asumible. El problema es que cualquier operaci�n de ese nivel dejar�a bajas, y eso puede suponer un gran coste pol�tico en t�rminos de impopularidad. Son islas que pueden invadirse, pero son dif�ciles de mantener y con una log�stica endiablada, ya que los
Iran�es podr�an atacarlas desde su costa con el arsenal que a�n conservan. Adem�s, la milicia de los hut�es de Yemen, aliados de Ir�n, ya ha dejado claro que cualquier intento de invasi�n llevar�a al cierre inmediato del Estrecho de Bab el Mandeb, en el mar Rojo, adem�s del de Ormuz, lo que afectar�a a dos de las principales arterias del comercio mar�timo mundial, un escenario extremadamente grave para la econom�a global.�Atacar las centrales energ�ticas y los puentes de Ir�n puede hacer que Teher�n libere el Estrecho?Dif�cilmente. El r�gimen de Teher�n, una vez que Estados Unidos se lanz� a decapitarlo y a llamar a los civiles a la insurrecci�n, entendi� que lucha por su supervivencia. Ser� dif�cil que se rinda por muchas centrales que EEUU destruya. De hecho, los ayatol�s ya han iniciado una estrategia de represalias regionales, atacando refiner�as, oleoductos, puertos o desalinizadoras para imponer costes a los aliados de Estados Unidos. Adem�s, a diferencia de los puentes, que s� se consideran un objetivo militar, atacar centrales de generaci�n de energ�a es, por definici�n, un crimen de guerra. Lo que llama la atenci�n es que amenace con ello el propio presidente de Estados Unidos.