A pesar de las amenazas de
Donald Trump, quien ha amenazado con reducir a cenizas a Irán, Teherán continúa con sus ataques sobre la delicada y poderosa red energética del golfo Pérsico, mientras el tránsito en el estrecho de Ormuz continúa limitado.Irán atacó este martes el complejo petroquímico de
Jubail, en Arabia Saudí, clave en las exportaciones del reino, según informó la Guardia Revolucionaria en vísperas del ultimátum estadounidense para reabrir el paso marítimo que alimenta de gasolina al mundo. El mando persa aseguró que el ataque responde a los bombardeos contra sus propia plantas energéticas, alcanzadas por múltiples explosiones durante la noche.
Jubail, una extensa ciudad industrial, alberga proyectos conjuntos valorados en miles de millones de dólares entre el gigante estatal
Saudi Aramco, su filial petroquímica
SABIC y grandes compañías energéticas occidentales.En un comunicado, la Guardia Revolucionaria también anunció el alcance “de forma efectiva con misiles de medio alcance y varios drones suicidas” el complejo Sadara, un proyecto conjunto de 20.000 millones de dólares entre Aramco y
Dow que fue cerrado la semana pasada, así como otras instalaciones en
Jubail, incluida una perteneciente a
ExxonMobil.El Ministerio de Defensa saudí había informado previamente de que las defensas aéreas interceptaron y destruyeron siete misiles balísticos lanzados contra la región oriental del país, y cuyos restos cayeron cerca de instalaciones energéticas.Fuego en el complejo industrial de
Jubail, en Arabia Saudí tras el ataque de IránSOCIAL MEDIA / ReutersEn paralelo, Israel vivió este martes una nueva jornada de máxima tensión bajo el impacto de ataques coordinados desde Irán y el grupo chií libanés Hizbulah, en plena festividad de Pésaj. El Ejército israelí detectó el lanzamiento de seis andanadas de misiles desde territorio
Iraní, dos de ellas de forma consecutiva minutos antes del inicio del segundo Seder, la cena ritual que marca el tramo final de la Pascua judía.Las sirenas antiaéreas sonaron en seis ocasiones a lo largo del día -una en el norte, dos en el sur y tres en el centro del país, incluyendo el área metropolitana de Tel Aviv y asentamientos en Cisjordania-. Las dos últimas alertas, encadenadas en cuestión de minutos, coincidieron con los preparativos de la cena festiva, uno de los momentos más significativos del calendario judío.Israel ordena a todos los barcos de la costa sur libanesa desplazarse al norte y amenaza con ataques en el marLos servicios de emergencia atendieron a varios heridos leves a lo largo de la jornada. Una joven de unos 20 años sufrió una lesión en la cabeza por fragmentos desplazados por la onda expansiva tras un ataque en el norte. Horas después, otros dos hombres resultaron heridos en el sur y el norte del país: uno de 46 años por restos de un proyectil interceptado, evacuado al hospital Soroka, y otro de 36 años por metralla en las extremidades inferiores en un ataque atribuido a Hizbulah.Además, al menos 22 personas resultaron heridas mientras corrían hacia refugios durante las alertas. Los proyectiles también causaron daños materiales en viviendas, vehículos e infraestructuras en distintos puntos del país, aunque la censura militar israelí impide divulgar ubicaciones concretas cuando afectan a instalaciones estratégicas.Desde el inicio de la ofensiva contra Irán el pasado 28 de febrero, los ataques con misiles
Iraníes y proyectiles de Hizbulah han dejado al menos 22 muertos en Israel. En uno de los impactos, cuatro mujeres palestinas murieron en Cisjordania ocupada.En paralelo a la escalada, el Ejército israelí emitió este martes una advertencia inusual dirigida a embarcaciones frente a la costa sur del Líbano. En un mensaje en árabe, el portavoz militar Avichay Adraee instó a los buques a desplazarse “inmediatamente” hacia el norte, en dirección a Tiro, al asegurar que la actividad de Hizbulah pone en riesgo la navegación en la zona marítima entre esta ciudad y Ras al Naqura.La advertencia llega mientras ofensiva israelí penetra aún más en territorio libanés. El conflicto ya ha provocado el desplazamiento forzado de cerca de 1,2 millones de personas. Es la primera vez desde el inicio de la campaña que Israel emite órdenes directas a embarcaciones en la costa libanesa.Ráfagas al aire de AK-47 durante los funerales de Pierre Muawad y su esposa Flavia, asesinados durante un atraque israelí en la aldea de Ain Saadeh, en el Líbano. DIMITAR DILKOFF / AFPEl Gobierno israelí ya ha confirmado su intención de hacerse con el control de la franja meridional del país, desde la divisoria de facto hasta el río Litani -más de un 10% del territorio libanés-, lo que supondría una nueva incursión en el sur del Líbano, donde Israel ha intervenido en repetidas ocasiones desde 1978.El balance de víctimas en Líbano sigue en aumento. Según el Centro de Operaciones de Emergencia libanés, al menos 1.497 personas han muerto desde el inicio de la ofensiva, entre ellas 130 niños, y más de 4.600 han resultado heridas. La escalada regional, lejos de contenerse, sigue ampliando su alcance en múltiples frentes.Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo