Isabel Díaz Ayuso y
Mar Espinar no se saludan cuando se cruzan en la
Asamblea de Madrid. “Es la primera vez que me ocurre algo así con alguien de otro partido”, reconoció la presidenta en una charla privada de hace unos meses. Ella y la portavoz del
PSOE mantienen una enemistad manifiesta imposible de ocultar. Esa rabia ha quedado expuesta este jueves delante de todos los parlamentarios de una manera tan cruda que rompió la placidez de una mañana de cielo encapotado.📺TV EN DIRECTO |
Mar Espinar (
PSOE) arremete contra Ayuso por
Quirón: "Se junta con lo peor de cada casa”. “Lo que le gusta criticar a
Venezuela, pero cuando se trata de hacer business con su petróleo, la cosa cambia. Es usted rarita moralmente hablando” https://t.co/sPTHE5rGVM pic.twitter.com/xcGDOQDdxz— EL PAÍS (@el_pais) April 9, 2026 Llegó el turno de Espinar, después de la intervención anodina de
Vox, y una corriente eléctrica recorrió el salón de plenos.—Es usted rarita moralmente hablando —le dijo a Ayuso refiriéndose a una serie de conexiones de su pareja con el grupo de salud
Quirón que supuestamente revelan conflictos de interés.La presidenta respondió de una manera que a veces utiliza para desesperar a la oposición. Con una sola frase, corta, directa, cortante.—Nuestro objetivo es que Madrid siga teniendo la mejor sanidad de España.Y bajó el micrófono.El turno de palabra regresó a Espinar, que bromeó con que la presidenta se haya mostrado esta Semana Santa como una católica de misa diaria cuando en 2019 reconocía ser atea.—Usted ha desguazado los servicios públicos. Usted se ha colocado al lado de un genocida, un pederasta, y un esclavista que amenaza con acabar con una civilización [
Donald Trump, presidente de Estados Unidos y su amenaza a
Irán]. ¿Dónde está usted, señora Ayuso, con el amor al prójimo o con el infierno en la tierra? Usted es la cultura de la muerte, no se equivoque. Entonces salió lo que era obvio, que en la
Audiencia Nacional ha empezado una vista oral del caso de corrupción que afecta a
José Luis Ábalos, exministro de Transportes y en su día mano derecha de
Pedro Sánchez.—Tienen la caradura de hablarnos de corrupción esta semana. Ustedes, que son lo más negro que ha tenido España.La presidenta pasó por alto que, en paralelo, se enjuicia al exministro de Interior de Mariano Rajoy por supuestamente haber espiado a Luis Bárcenas, el tesorero del PP que reveló con su agenda que altos cargos del partido cobraban un sobresueldo ilícito. En esa libreta aparece un M. Rajoy que, hasta hoy, no ha podido ser identificado.Acabado el duelo entre Espinar y Ayuso, los decibelios bajaron. Fue el tiempo de Manuela Bergerot, que también entró a la refriega pero sin tanta pasión. Se la había quedado toda la portavoz del
PSOE. La representante de Más Madrid felicitó irónicamente a Ayuso por poner en marcha el registro de objetores de conciencia al aborto en los hospitales que hasta ahora había negado, pese a que era de obligado cumplimiento por la ley.Y lanzó una pregunta. —¿Cuáles son sus medidas para poder mejorar el poder adquisitivo de las familias?Ayuso la cazó al vuelo y llevó la respuesta a su terreno.—Todas las que permitan que todos los madrileños puedan aspirar al nivel económico de sus ministros. Qué se yo, palacetes en Chamberí, viajes a Hollywood (mofándose de la presencia de la vicepresidenta Yolanda Díaz en la gala de los Oscar). Esas cosas. De nuevo, turno para Bergerot. ¿El tema? La guerra. —Trump amenazó con destruir una civilización entera y lo que hizo la derecha fue pedir sensatez. El cobarde de su jefe [ Alberto Núñez Feijóo, secretario general del PP] ni siquiera puso el nombre de Trump. Y usted igual de cobarde, callada con el genocidio.Hablando de incoherencias, la presidenta sacó a relucir Cuba.—Si estar callado es ser cómplice, usted es cómplice de cada éxodo del país comunista que ha mandado millones de personas a vivir a España y a Madrid huyendo, de sus políticas de miseria y hambre. Es por saberlo. Su modelo es Cuba: apagones y pobreza. No hubo tiempo para mucho más. El grueso estaba dicho. Era tiempo para la paz.